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Radiohead 1

Radiohead, Chile y nosotros

Antes de la nueva cumbia, de la generación paraíso del pop, del boom de los cantautores, de la escena electrónica y de la hegemonía urbana en la música popular… Antes de cualquier corriente en boga en este siglo, cuando alguien quería hacer un retrato musical básico de nuestro país, aparecían conceptos que apuntaban siempre en una misma dirección: Aquí éramos depresivos, nostálgicos, tristes, decían.

Lanza Internaciocal

Lanza Internacional vs. el viudismo

Cuando un grupo deja una huella firme en un público o en un medio, por pequeños o grandes que éstos sean, la vida posterior no suele ser cosa fácil para los músicos que decidieron dejar ese proyecto atrás.

Bruno

“Finesse”, de Bruno Mars: El viejazo en la era de la juventud extendida

Los que tenemos más de 30 años veníamos pasando colados en esto de la adscripción a una época. Nuestra aversión a la vejez nos transformó en sujetos multigeneracionales, con una pata metida en los 90, otra en los 2000 y otra en esta década que ya inicia su retirada, invadiendo espacios que en períodos anteriores habrían estado monopolizados por veinteañeros (partiendo por los festivales de música).

Dolores 1

Dolores O’Riordan: El rastro imborrable de un ave de paso

Para saberlo, nunca hizo falta acudir a esas canciones de corte más íntimo, crepuscular u onírico, como “Linger” o “Dreams”. Incluso en dechados de actitud como “Zombie”, la voz de Dolores O’Riordan siempre transmitió la idea de fragilidad, de vértigo. La prensa de la época más de una vez se refirió también a ella como dulce y angelical, y hay algo de cierto en eso. Pero pronto entendimos que no se trataba de un querubín luminoso, puro y majestuoso, sino de un ángel en vuelo pesado, contrariado, enfrentado a las sacudidas de alguna fuerte turbulencia.

Discos seba

Los conciertos imperdibles de un año que promete

De cuando en cuando, los representantes de la industria del espectáculo se quejan: Que la cantidad de shows bajó en relación con la temporada anterior, que las visas de trabajo son un problema, que los estadios son otro, que nuestra ubicación geográfica lo complica todo, y que las entradas siempre (pero siempre-siempre) tienen una excusa para seguir subiendo.