Al centro de Verona, ciudad al norte de Italia, se ubica la Arena, anfiteatro de época romana que se construyó 40 años antes que el famoso Coliseo de Roma. En la época del Imperio en la Arena corrían los gladiadores. Durante el medioevo fue la morada de prostitutas y luego vino el turno de los artesanos, hasta que los soberanos del reino Lombardo-veneciano la transformaron en el símbolo de Verona. El anfiteatro se encuentra en perfecto estado y anualmente acoge importantes espectáculos de lírica.

En este contexto histórico y sugestivo tuvo lugar una de las jornadas organizadas por la red mundial de productores de vino Great Wine Capitals. Chile fue representado por Mario Agliati, presidente tanto de la Asociación de Empresarios Vitivinícolas de Casablanca como de la red mundial, y por Francisco Godoy, gerente general de Valle de Casablanca, quienes entre una degustación de vino y los actos de la ópera Aida de Giuseppe Verdi en la Arena de Verona, hablaron con CARAS acerca de la importancia que tiene la presencia de nuestro país en un evento como este. Mario Agliati, con una copa del sofisticado vino tinto Amarone en la mano y esperando para ingresar al primer acto de la famosa ópera de Verdi, nos explica que “el vino es elegancia, es cultura. El vino es inspirador y es el mejor embajador chileno en el mundo. Hay una botella con nuestra bandera en millones de mesas.

Veronality

—¿Qué imagen tienen en el extranjero acerca de nuestra producción vitivinícola?

—Nos ven como un socio confiable y serio. Para ellos somos el nuevo mundo. En Italia producen vino desde los tiempos del Imperio Romano y ellos confían en la calidad de nuestra producción. Los encuentros internacionales del Great Wine Capitals se realizan todos los años y es una ocasión para analizar las medidas que se tomarán para impulsar la promoción turística de las capitales del vino que forman parte de la red. Además de Valparaíso–Casablanca Valley, el grupo lo integran Adelaide (Australia), Bilbao–Rioja (España), Burdeos (Francia), Lausanne (Suiza), Mainz-Rheinhessen (Alemania), Mendoza (Argentina), Oporto (Portugal), San Francisco–Napa (Estados Unidos) y Verona (Italia).

—¿Por qué Chile forma parte de esta red internacional?

—Ellos te invitan a postular y hay que cumplir con ciertas condiciones, como la cantidad de hectáreas y, naturalmente, la calidad del vino. Además, el país tiene que tener un aeropuerto en las cercanías del valle en cuestión, servicios turísticos, alojamiento y no puede ser la ciudad capital. En este caso Santiago no podría pertenecer a la red. Nosotros estamos asociados como Valparaíso–Casablanca Valley. Mientras estamos en la Arena de Verona, Francisco Godoy nos explica que las características principales de los vinos del Valle de Casablanca son fruto de las corrientes de aire frío, el suelo granítico y la salinidad.

“La corriente de Humboldt llega hasta nuestras viñas con neblinas matinales, esto hace que la uva madure lentamente y los aromas del vino perduren aun más. Las altas temperaturas hacen que los sabores y aromas se vayan degradando. Eso no ocurre en Casablanca, donde tenemos 2 mil hectáreas de tinto y 4 mil de vino blanco. Nuestras variedades son de maduración corta, entre ellas tenemos sauvignon blanc, chardonnay y riesling. En variedades de tinto producimos pinot noir, merlot, syrah, cabernet franc y malbec”.

Bodega-Valpolicella

Para el encuentro anual del Great Wine Capitals, la ciudad de Verona apostó por invitar a los participantes a vivir el vino como una experiencia para los cinco sentidos: la Aida en la Arena, el recorrido por tradicionales tabernas de la ciudad, la visita a la casa de la eternamente enamorada Julieta de Shakespeare y las caminatas por pequeños pueblos diseminados como perlas en los verdes valles de esta región nortina de Italia, fueron experiencias que van más allá del vino. Así lo explicaba Elena Zeni, una de las herederas de la tradición familiar de la bodega Zeni, cuyos orígenes se remontan al 1870.

La viña Zeni se encuentra en las cercanías del lago de Garda y no ofrece solamente degustaciones de vino. Quien viene hasta aquí puede apreciar el Museo del vino y la galería olfativa que la familia Zeni ha preparado para sorprender al visitante. Mario Agliati afirma que “Chile es un país con un gran potencial vitivinícola y hemos crecido mucho. Eso les llama la atención a los europeos. Además nuestros vinos, en lo que se refiere a calidad, están a la altura de las grandes capitales del vino. Lo único que tenemos que mejorar es la oferta y atención turística. Es importante dar un buen servicio a los visitantes. Tenemos un vino excelente y las empresas están invirtiendo. Es hora de tomarnos las cosas más en serio”. “Si la naturaleza no lo permite, el vino no se produce”.

Villa-della-Torre

Así explican los vinicultores de Amarone, una variedad de vino tinto que se da únicamente en la zona de Valpolicella, cerca de Verona. Para obtener una botella de este preciado vino, se necesitan casi cinco años de tratamiento. El resultado es un vino de un rojo rubí intenso, del sabor cálido y aterciopelado. La historia y el arte se funden en esta zona de Italia. Uno de los mayores productores de Amarone, la cantina Masi, tiene sus viñas en los terrenos que alrededor del 1353 pertenecieron a la familia de Dante Alighieri, el padre de la lengua italiana y autor de La divina comedia. El lugar tiene sus puertas abiertas a los visitantes que quieran degustar sus vinos y conocer algo más acerca de esta singular familia.

Mario Agliati cuenta que en Chile hay iniciativas similares. “Las viñas de Casablanca están abiertas para que la comunidad nos visite y vea lo que pasa ahí dentro. Es importante que las personas comprendan la importancia de los viñedos para el territorio, ya que representan un polo de trabajo y de desarrollo para la zona. El enoturismo es fundamental para nuestro país. En Chile tenemos valles como Casablanca, Colchagua y Aconcagua, solo por nombrar algunos, que pueden desarrollarse aun más en este sentido”. El próximo encuentro del Great Wine Capitals tendrá lugar en Australia y nuestro país estará presente, compartiendo historias y buenas prácticas en el desarrollo del enoturismo.