Hace más de 20 años que no pisaba la Península de Yucatán. Después de dos horas de vuelo desde el D.F., bajamos del avión directo a la losa, nada de mangas. El calor golpea, los anteojos se empañan y el cuerpo acusa el 90 por ciento de humedad, a pesar de que este año el verano cancunense no ha sido lluvioso. Tenemos una hora y 20 minutos de camino hasta la llamada Riviera Maya, entre Playa del Carmen y Tulum, que se ha convertido en el nuevo destino dorado, que promete tener más ‘chile’ mexicano y menos ‘barbecue’ gringo.

Al pasar bajo un puente, se ve una extraña construcción en un costado. Es una pequeña pirámide y sobre ella, una casa típica maya. ¿Qué hace bajo un puente? Pues bien, José Luis Cervantes, director de ventas del complejo Bahía Príncipe Riviera Maya, cuenta la historia. “Durante los ’90 comenzó la construcción del puente del aeropuerto; las obras avanzaban, pero cada vez que estaban a punto de terminar, se venía abajo. Los calculistas no entendían las razones, pues sus números eran correctos. Entonces uno de los obreros comentó que esa era tierra de aluxes (duendes mayas) y que ellos eran los responsables de los desplomes. Se llamó a un chamán, quien encabezó los rituales y advirtió que debían construir una casa para los aluxes. Y aunque parezca mentira, desde entonces el puente se mantuvo en pie”.

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Historias como estas nos recuerdan donde estamos. Más allá de los lujosos hoteles es tierra maya, un México más profundo y ancestral, lejos del desenfreno de Cancún y más allá de la Quinta Avenida de Playa del Carmen.

Seguimos por la carretera y cada cien metros los letreros dan cuenta de los cientos de complejos hoteleros, cenotes, delfinarios y otras atracciones, la mayoría ligadas a experiencias con la naturaleza. Imposible perderse. Del lado derecho, la exuberante y extensa selva autóctona que en algunas partes aún permanece virgen. A la izquierda, las fastuosas entradas a los hoteles en su mayoría all inclusive, los favoritos de los chilenos: Selva y mar.

Llegamos al hotel Sian Khan, perteneciente al complejo Bahía Príncipe, que lleva el nombre de una reserva ecológica que está unos kilómetros al sur de Tulum. Enclavado en la selva, fue pensado sólo para adultos y amantes del golf. Los animadores y actividades, a diferencia de otros hoteles, están suscritos a un sector; y es posible descansar sin ruido en la piscina soñada con una copa de espumante. Camino a la habitación no es raro compartir el sendero con mapaches o monos. Tenga claro que estamos en la selva. Indispensable el repelente de mosquitos, sobre todo para las noches.

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Además de habitaciones amplias y decoración muy sobria, algunas con jacuzzi al aire libre, los restoranes a la carta son una de las mejores credenciales de este hotel: el japonés Maiko con el sushi como protagonista, Alux basado en la reinterpretación de los ingredientes mexicanos, uno de sus platos estrella es el atún asado.
Las noches son agradables. El calor baja algunos grados y la música en vivo suave se adueña de los bares del hotel donde corren el mojito, el espumante y el margarita, para los más atrevidos un shot de tequila Don Julio.

Al día siguiente partimos hacia la mejor atracción de Riviera Maya: la playa. Durante 2015, el episodio de El Niño ha sido el culpable de la extensa marea de sargazos (algas) que inusualmente llegó hasta la orilla. No obstante, los hoteles pusieron manos a la obra para aminorar el problema. Una de las mejores soluciones fue la realizada por Akumal (Bahía Príncipe), que optó por crear una piscina natural, donde las algas no tenían cabida. A esta altura del año, las algas ya se han retirado y no deberían ser un problema para quienes se aventuren en la Riviera Maya durante el verano 2016.

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Si lo que busca es sentirse como una celebrity, el hotel Hard Rock debería ser su destino. Fiel al espíritu del original Hard Rock Café, nacido en Londres en 1971, famoso porque los grandes músicos de la época lo visitaban y dejaban alguna guitarra o una firma, que se convertía en parte de la decoración, los hoteles se levantan por todo el mundo con la música como eje central.

Desde la memorabilia instalada en el lobby con trajes de Elton John y Jean Simmons, y guitarras de Slash, Johnny Cash y Elvis Presley, hasta la música que se escucha y que ha sido especialmente seleccionada. Toda una experiencia.

El de Riviera Maya es el más nuevo de la cadena en México, y está dividido en dos zonas: Heaven: versión sólo adultos con la discotheque del mismo nombre y un spa y gimnasio de lujo; por otro lado está Hacienda de un ambiente más familiar, pero con la mejor playa del hotel, una verdadera piscina natural con servicio de bar y comida hasta la tumbona. A la hora de la comida son muchas las opciones. Grandes restoranes a la carta: gastronomía brasileña en Ipanema, Zen de comida asiática con la llamativa preparación del Teppanyaki, y el imperdible Frida, platos gourmet mexicanos con todo el sabor de este país. A esto se suman los resto bar de las piscinas, cafés y bares del lobby. Y si toda esta oferta no es suficiente, servicio a la habitación las 24 horas sin costo adicional. Un hotel de lujo que rockea y que es difícil dejar atrás.

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En Tulum la novedad no es el paseo por el día para conocer las ruinas mayas, sino hospedarse en alguno de los preciosos hoteles boutiques o ecológicos, instalados en los 20 kilómetros de playa, y que han hecho que este pueblo se consolide como un nuevo destino de lujo. Además, sus playas están entre las diez más hermosas del mundo, ya que mientras más al sur de Cancún viaja, las aguas se tornan aún más turquesas y las arenas más blancas.

Apoyado también por las maravillas naturales que hay en la zona como los ríos subeterráneos Ox Bel Ha de 147 kilómetros y el Dos Ojos, de 57 kilómetros, la posibilidad de pescar aguas adentro o en los manglares y el buceo de los cenotes cercanos, hacen de Tulum la nueva ‘María Bonita’ de la Península de Yucatán. Se suman los más de 300 restoranes, entre los que destaca el original concepto de Zine Food &Film, donde se puede ver una película favorita al aire libre con la mejor carta del sector.

Si bien, todos estos pequeños hoteles están sobre el valor de los all inclusive, algunos —sobre todo los recién casados— se quedan por tres días y luego viajan hacia Riviera o Playa del Carmen, o bien lo eligen para realizar su matrimonio. Sin duda, Yucatán es mucho más que Cancún y Playa del Carmen. Lejos de ser un destino agotado, lo mejor está por venir.

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CÓMO LLEGAR:
Latam tiene vuelos directos y Copa Airlines viaja vía D.F. varios días a la semana.

DORMIR:
Akumal Don Pablo Collection: Es uno de los cuatro hoteles que componen el complejo Bahía Príncipe en Riviera Maya. Todas sus habitaciones acaban de ser remodeladas, spa, gimnasio, espectáculo de delfines y restoranes a la carta y buffet. www.bahia-principe.com/es/hoteles/riviera-maya/resort-akumal/

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Hard Rock Hotel Riviera Maya: Dormir en cualquiera de los hoteles de esta franquicia es toda una experiencia. Desde la decoración de las habitaciones hasta la música que se escucha en cada rincón, pasando por la memorabilia. Carretera Cancún-Chetumal km 72, 77710 Puerto Aventuras, Q.R., México es.hrhrivieramaya.com/

Ana y José Charming Hotel&Spa: Un concepto boutique para alejarse definitivamente del ruido. Gran gastronomía a sólo 7 kilómetros de las ruinas de Tulum con una gran playa. Suites con vista al mar, algunas con piscina privada. Ideales para parejas. Carretera Cancún-Tulum Boca Paila Km. 7, Punta Piedra, 77780 Tulum, www.anayjose.com/

COMER:

Restorán Frida: En el Hard Rock Hotel. Los típicos platos mexicanos enchiladas, pollo con mole, tacos al pastor con un magnífico y sofisticado toque del chef.

Alux en Sian Kan: Gastronomía que lleva los ingredientes típicos mexicanos al nivel de la alta gastronomía. Recomendado: Atún marinado en achiote.

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Kitchen table: Con una carta pequeña, pero muy cuidada, este restorán ubicado cerca de la zona arqueológica de Tulum prepara principalmente mariscos. kitchentable.info/#_=_

PASEOS: 

Joram Cave Diving: Los cientos de cenotes y cavernas de la región son escenarios únicos para los amantes del buceo. Entradas a cenotes, dos tanques de buceo, más transporte de ida y vuelta, snacks y bebidas y equipo de buceo 150 dólares (dependiendo del cenote podrían sumarse 20 dólares).

Xplor: A 5 minutos del centro de Playa del Carmen, es una alternativa para los que aman las experiencias más extremas: tirolesas, vehículos anfibios, balsas y nado en río subterráneo para recorrer este mundo under, creado a partir del choque de un meteorito en la zona. Precio desde 130 dólares. Carretera Chetumal-Puerto Juárez km 282 es.xlor.travel

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Tulum y delfines: Tour privado por el día para recorrer las magníficas ruinas mayas de Tulum a orilla de una playa de aguas turquesas. Después de degustar la gastronomía típica maya, el paseo continúa en el Delphinus Riviera Maya, donde se nada con delfines. Traslados incluidos. Dos adultos por 270 dólares. www.cancunadventure.com.mx

DISCOTEQUES:

Heaven Hard Rock Hotel: La música electrónica es el fuerte del lugar. Con un gran bar y piscina en el centro. La delicia de los más extremos.

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Coco Bongo Playa del Carmen: Asistir a esta discotheque es ir a vivir una aventura: espectáculos de luz, imitadores de artistas como Michael Jackson y Beyoncé, barra libre y traslado desde casi todos los hoteles de la zona.