Lujo moderno en México: Hotelito desconocido. Así se llama este oasis rodeado por 60 kilómetros de playa en la costa más exclusiva del Océano Pacífico. Es un lujoso complejo turístico ubicado a 95 kilómetros de Puerto Vallarta, donde el romanticismo asoma hasta en los más mínimos detalles. En medio de selva, arena blanca y cientos de animales, están los 27 palafitos. Cada uno tiene su propio nombre y personalidad. ‘El corazón’, por ejemplo, tiene una cama king size, una tina de piedra frente al mar y una terraza con vista directa al horizonte. Hay, además, tres eco-villas que transforman a este emprendimiento en un lugar ideal para las parejas que quieren combinar romanticismo con vida salvaje. Son 60 hectáreas de reserva natural, un paraíso acuífero de aves como lo definió la Unesco, que de noche se ilumina únicamente con velas. Y como si fuera poco, para todos aquellos que soñaron con casarse en un lugar único, el complejo cuenta con instalaciones para matrimonios. ¡Qué mejor! www.hotelito.com

Paraisos-para-compartir01India milenaria: Ubicado en una de las regiones más románticas de la India, Udaipur, el Jagat Niwas Palace es una mansión de principios del siglo XVII que se levanta a orillas del borde oriental del famoso lago Pichola. En su arquitectura conocida como Mewar alberga 29 habitaciones y suites, decoradas con diseños hindúes y piezas de antigüedad.
La experiencia en este lugar incluye una deliciosa oferta gastronómica, con especialidades de comida local y también china. Las mesas del restorán se ubican en una amplia terraza, en la que los enamorados pueden contemplar los palacios de la ciudad y los templos antiguos de Udaipur. A la hora del aperitivo, la recomendación es dejarse llevar por la magia de los atardeceres.
Para divertirse, hay desde paseos a caballo hasta espectáculos folclóricos con títeres. Si la idea es recargar energía, la oferta de tratamientos de medicina ayurvédica resulta ideal. Se recomienda empezar por los masajes… www.jagatniwaspalace.com

Paraisos-para-compartir02Dubai imperdible: Es la ciudad del momento. Sinónimo de tecnología, vanguardia y lujo. Allí se encuentra el único hotel de 7 estrellas del mundo. Burj al Arab es, además, el tercero más alto del planeta y el único que ofrece una increíble vista del Golfo Pérsico. Está construido sobre una isla artificial y cuenta con 202 suites de lujo con servicio enteramente personalizado para cada viajero. Todas las habitaciones están equipadas con la última tecnología y una brigada de mayordomos hace que su estada sea como la de un príncipe. De ahí el valor de las habitaciones: 1.500 dólares la más barata y hasta 30 mil dólares la más cara. Pero imposible que se arrepienta. Cada huésped tiene la posibilidad de solicitar un Rolls Royce para su transporte. ¿Lo más excéntrico? Para evitar que las palomas ensucien los vidrios del edificio, un halcón peregrino entrenado las espanta y mantiene alejadas. Sólo pasa en Dubai. www.jumeirah.com/hotels-and-resorts/reiseziele/dubai/burj-al-arab

Paraisos-para-compartir03Relax en Atacama: Ideal para fanáticos de glamping (camping con glamour). O para quienes quieran llegar rápido a destino partiendo desde Santiago. Swimmers in the desert conjuga lo mejor del lujo con el placer de acampar. Se trata del primer campamento de lujo de América Latina y está ubicado en medio del desierto de Atacama, el más árido del mundo. El objetivo es rescatar la filosofía de viaje de los primeros expedicionarios, pero con las comodidades actuales. Además ofrecen exploraciones diarias, a pie o en bicicleta, a lo largo del desierto. También hay actividades nocturnas y una exquisita oferta gastronómica. Después de todo, el paraíso no tiene por qué ser azul.
www.adventurcamp.com/swimmers-in-the-desert.html

Paz en Belice: Hay un viejo dicho que dice que se paga por lo que tienes y este es justamente el caso del Hotel Azul, en Paraisos-para-compartir04Cayo Ambergris, Belice. Dos villas de 3.000 metros cada una, y apenas 4 habitaciones. Más privacidad, imposible. Comenzó siendo una pequeña casa en frente de la playa. Años después, el complejo ya tenía dos villas y un restorán propio. A sólo 35 pasos del Mar del Caribe, el resort, simple en cuanto a diseño, se mimetiza con el paisaje caribeño. A cargo del resto está el ex productor de discos punk Jeff Spiegel y sus platos elaborados sobre la base de ingredientes locales son celebrados por los paladares más exigentes. Entre las excentricidades disponibles para los huéspedes destaca un helicóptero privado que sobrevuela los sitios arqueológicos de la zona. Y para quienes les tienen miedo a las alturas, ofrecen safaris acuáticos, para nadar junto a tiburones, rayas, delfines y manatíes. ¿Miedo al mar? Hay otra opción. Jacuzzi privado en la azotea para disfrutar de las estrellas.
www.azulbelize.com.