1. Praia do Francês, Alagoas, Nordeste de Brasil: Una de las playas más tranquilas de Brasil es la "del Francés". Ubicado a 20 kilómetros de Maceió, este ex muelle –que por muchos años fue utilizado como puerto de contrabando por franceses– es reconocido por su desconexión y serenidad. Posee verdaderas piscinas de coral y a la vez, algunos surfistas disfrutan de las olas que se ocasionan a metros de estas formaciones naturales. Sin duda, un lugar para apagar el smartphone y comenzar a descansar.
  2. Bahía Grace, Islas Turcas y Caicos, Bahamas: Estas maravillosas islas pertenecientes al Reino Unido, son parte de la Mancomunidad de las Bahamas. Ubicadas en el océano atlántico –entre Cuba y República Dominicana– Turcas y Caicos destacan por su arena blanca y fina, además de sus cálidas aguas turquesas. Según el sitio web TripAdvisor.com, la Bahía Grace (Grace Bay) tiene la segunda mejor playa del mundo. De seguro, un imperdible en este invierno.
  3. Lampedusa, Islas de Sicilia, Italia: Le llaman el paraíso del snorkeling. La gran cantidad de coloridos peces que se encuentran en este lugar, la hacen perfecta para bucear y disfrutar de la naturaleza. Con aguas cristalinas y arena dorada, Lampedusa promedia una temperatura de 24ºC entre junio y septiembre. Como en toda Italia, su gastronomía es de las más destacadas en el mundo, donde las pizzas, las pastas y el tiramisú se convertirán en tus comidas frecuentes.
  4. Eagle Beach, Aruba: Uno de los lugares que cuenta con más días de sol en el año es Aruba, ubicada a 25 kilómetros de la costa venezolana. Esta isla posee el parque nacional más grande del Caribe, llamado Arikok National Park, donde es posible encontrar cientos de plantas, monos y mariposas de colores en su extenso territorio, ya que su extensión abarca un 20% del lugar. ¿Su spot más destacado? Eagle Beach. En esta playa se respira tranquilidad y el sol es el mejor aliado de los turistas. Sólo caen 40 centímetros cúbicos de lluvia al año.
  5. Playa de Elafonissi, Isla de Elafonissi, Grecia: Lo primero que notarás al llegar a esta playa será el abundante color rosa que destaca en su arena, una de las pocas –sino es la única– que tiene esta tonalidad en todo el mundo. Emplazado en la bahía de Gramvousa al sur de la isla de Creta, este litoral un tanto aislado, es conocido por la desconexión. El lugar sólo posee algunos servicios de sombrillas y hamacas para los turistas que logran llegar, ya que tiene un acceso. Sin embargo, la gran mayoría coincide con que el largo viaje vale la pena. "Conocer este lugar es una experiencia única e inolvidable".
  6. Tarifa, España: La reconocida costa sur de España posee uno de los mejores lugares para los amantes de los deportes. Los fuertes vientos que golpean esta ciudad costera son perfectos para deportes de viento como el windsurf y kitesurfing, que consiste en engancharse con una especie de parapente y aprovechar el empuje de los vientos sobre las suaves olas del Estrecho de Gibraltar. En la noche, varios restoranes y bares abren sus puertas para recibir a los turistas. Otra grata opción para ir a este sitio es que a sólo 35 minutos en ferry, se encuentra Tánger, conocida como la puerta de África. Cruce más que obligado para los que vayan.
  7. New York, Estados Unidos: Quizás este destino puede ser un poco repetido, pero la "jungla de cemento" siempre es un buen lugar para visitar. Entre sus múltiples atracciones, se encuentran el Central Park, el edificio Empire State y sus múltiples galerías y las variadas exposiciones en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), el Museo Metropolitano del Arte y Museo Guggenheim. Además, uno de los íconos del mundo moderno se encuentra en esta ciudad. El Times Square alberga cientos de pantallas iluminadas que funcionan día y noche, y circulan cerca de 1.5 millones de personas a diario. Entretención garantizada.
  8. Montecarlo, Principado de Mónaco, Francia: El lujo y el glamour son adjetivos propios de esta pequeña bahía de la Costa Azul de Francia. Aquí es posible divisar los yates más extravagantes de Europa y los autos de lujo pasean por las estrechas calles día y noche. Bastan pocos días para conocer toda la zona, aunque hay muchos que pasan largas jornadas en el casino o fotografiando el circuito de la Fórmula Uno que cada año causa tanta revuelo en este lugar. Otra atracción es el Jardín Exótico, donde hay miles de orquídeas de varios colores. Estando allí es imposible no cruzar a Mónaco.
  9. Lisboa, Portugal: La capital de Portugal tiene una superficie de 85 kilómetros cuadrados. Lo suficiente para albergar una gran cantidad de monumentos históricos. Entre ellos, se encuentra la Torre de Belém, edificio que antiguamente sirvió como torre defensiva de la ciudad, y el Castillo de San Jorge, que fue construido por Afonso Henriques –conocido como el rey Alfonso I de Portugal– en 1147 d.C. luego de la reconquista de la ciudad. Para los que gustan de la flora y fauna, en este lugar se encuentra el segundo oceanário más grande de Europa, donde coexisten 15 mil animales y 450 especies de plantas. La mezcla perfecta entre cultura y ciencia. Otro imperdible: las playas de aguas claras.
  10. Huilo-Huilo, Valdivia, Chile: Por último, para los que no desean recorrer miles de kilómetros y quieren un lugar más cerca, está la Reserva Biológica de Huilo-Huilo. Puede que no escapes completamente del frío pero de seguro que no te arrepentirás al visitar este sitio reconocido a nivel mundial. Con dos hoteles temáticos y cabañas colgando de enormes árboles, este verdadero paraíso se encuentra en la parte alta de la Región de los Ríos y posee spa, centro de nieve, un museo, restaurantes, bares y cafés. ¿Lo mejor? Todo está en el mismo lugar inmerso en medio de la naturaleza.

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