Cuando Ibiza y Mykonos adquirieron fama mundial en la década del ’50, cada isla se perfiló de manera diferente. Entonces existía un ‘Dios griego’, no precisamente del Olimpo, pero para la época era más poderoso que el propio Zeus. Aristóteles Onassis ancló su famoso yate Christina en la costa de ‘La diva del Egeo’ e instantáneamente el futuro de la isla cambió. De ser un tranquilo paraíso, Mykonos se transformó en la meca del jet set.

Por su parte, el surgimiento de la popularidad de Ibiza es todo un contraste con la fama de lujo que tiene hoy. La Guerra Fría y el movimiento hippie provocaron que la isla se convirtiera en un destino liberal para los jóvenes, enfocados en el yoga y la meditación.

lioibiza

Aunque aquellos ‘colonizadores’ marcaron un sello distintivo en cada territorio, hoy existe una competencia explícita entre las dos: la frase “Mykonos fucks Ibiza” se puede encontrar en poleras y carcasas de celulares, mientras que los habitantes de la isla Balear aseguran que Mykonos está sobrevalorada. ¿Cuál es el título que tanto anhelan? ¿Ser la isla más glamorosa de Europa?

A pesar que cada una tiene su estilo, la exclusividad es su denominador común. Empezando por las fiestas, un must do.

Ibiza es reconocida mundialmente por la popularidad de los DJ’s que tocan todos los días. De hecho, lo primero que se ve desde el cielo cuando se asoma la pista de aterrizaje son los hoteles Hard Rock y Ushuaia, principales escenarios de grandes artistas como David Guetta.

Afuera del aeropuerto, camionetas Range Rover esperan a los visitantes mientras abundan los carteles promocionando fiestas. Pachá, la discotheque más famosa inaugurada en 1973, celebra los lunes el Flower Power para homenajear a The Beatles y, de paso, a quienes impulsaron el desarrollo de la isla varios años atrás.

Continúa disfrutando de este contenido de colección: ve por tu Black Book, disponible en todos los kioscos del país.