Cuando aún no se apagan las palpitaciones de esa explosión de emociones y energías con tintes de epifanía que fue el concierto de los Rolling Stones en Santiago, este domingo se estrena Vinyl, el último y más impresionante botón que quiere mostrar aquello de que la TV (la de las series de alta calidad) es el cine del siglo XXI.

Martin Scorsese, ese tótem del arte cinematográfico, vuelve a unirse a otro “monstruo”, Mick Jagger, como cuando hicieron en 2008 Shine a light, un documental sobre un concierto de los Rolling Stones, más bien apto para fans. (Mucho más potente resultó The last waltz, 1978, en el que Scorsese filmó un vibrante homenaje despedida a The Band, con Eric Clapton, Ron Wood, Bob Dylan, Van Morrison o Neil Young sobre el escenario).

Pero esta vez hay un trío de creadores, que completa la mano experta y certera de Terence Winter (Boardwalk Empire, donde también estuvo involucrado Scorsese), ni más ni menos que el guionista de El Lobo de Wall Street. Como para que se vaya haciendo la idea de que aquello de sexo, drogas y rock’n roll, en Vinyl, es un canapé. Esto es crimen, drogas, sexo, armas, locura (solo cito la frase de uno de los tantos tráilers que anda circulando).

Con una formidable puesta en escena, mucho concierto recargado, personajes intensos, una cuidada dirección de arte, Scorsese, Winter y Jagger pusieron el lente en la convulsionada escena musical del Nueva York de 1973. Aquella en que colisionaron y se fusionaron el punk, el funk, el disco, el soul, el jazz y explotó el grito de ¡rock’n roll!, “el sonido de la revolución”. Una revolución cultural “para el cine, la pintura, la música, una era tumultuosa de energía viral explosiva”, como la describe Scorsese.

Y lo hacen a través del personaje de Richie Finestra (Bobby Cannavale), fundador del otrora exitoso sello discográfico American Century Records, que está a punto de irse a la quiebra. “¡Consigue algo rápido, sucio, que te golpee la cabeza!”, le grita a sus colaboradores.

Y allí está el líder de la banda The Nast Bits, un chico “impredecible y violento”, que para mayor virtud es interpretado por James Jagger, hijo de Mick, idéntico a su padre (pero también actor, con estudios en NY, hay que decirlo).

¡Qué más se puede pedir!

Por de pronto, que no sea todo lo excesiva y por momentos disparatada que es “El lobo de Wall Street” -que, OK, puede ser, necesitaba ser así- y sí, en cambio, intensa, vibrante, dramática y que sepa poner el foco en lo que promete: traernos de vuelta ese álgido momento cultural que cambió para siempre la escena musical.

Cuándo: HBO, domingos, a las 22:00 hrs. 10 episodios. Domingo 15, dos capítulos, dirigidos por Martin Scorsese. Luego disponibles en HBO GO y HBO On Demand.

Reparto: Bobby Cannavale, Olivia Wilde, Ray Romano, James Jagger, Juno Temple.

Soundtrack: “Vinyl: Music form the HBO Original Series”, de Atlantic y Warner Bros. Records.

Cada viernes HBO lanzará en LP las canciones aparecidas en el capítulo de la semana.

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