Como si se tratara de una película de acción, Tom Hardy (39) protagonizó una escena que lo elevó a la categoría de ídolo ciudadano.

Es que el actor no sólo es un villano como suele verse en sus cintas —encarnó al enemigo de Leonardo DiCaprio en El Renacido (2016) y al antagonista Bane en Batman: El caballero de la noche asciende (2012)— sino que también es un héroe en la vida real. El británico tuvo que poner en práctica las técnicas de batalla que aprendió durante la grabación de Mad Max: Furia en el camino (2015), al iniciar una persecución policial a plena luz del día en Londres. La escena partió luego de que dos tipos robaran una moto, se estrellaran con un auto y continuaran la fuga a pie.

El nominado a un Oscar justo pasaba por el lugar y no dudó ni un instante en correr tras los delincuentes bajo la atenta mirada de la multitud que aplaudía su maniobra. Saltó muros, cruzó jardines y atravesó obras en construcción hasta que finalmente dio con uno de ellos. Según los testigos, Hardy lo agarró por el cuello y lo inspeccionó en busca de armas en una operación que parecía de película.

Guapo, temerario y heroico, el actor —que es uno de los candidatos más nombrados para reemplazar a Daniel Craig como el nuevo James Bond— no sólo está pasando por un buen momento personal, sino que también vive un notorio ascenso en su carrera. De ser un adicto al crack, pasó a transformarse en una promesa de la pequeña y gran pantalla. Taboo, la serie sobre el colonialismo europeo que escribió y protagoniza para Canal FX y BBC, captó casi seis millones de espectadores y acaba de anunciar una segunda temporada. Mientras, inicia las grabaciones de Dunkirk, película bélica sobre la Segunda Guerra Mundial producida por Christopher Nolan, a lo que se suma su anunciada participación como el protagonista de The true american, un drama post 11-S, que dirigirá el chileno Pablo Larraín. Proyectos que suman y siguen demostrando que dentro o fuera de la pantalla, Tom Hardy tiene agallas de sobra.