En vez de andar picoteando y escuchando cantos de sirena, le aconsejo más bien que revise el descreme de lo que nos ha venido ofreciendo Netflix desde que apareció en nuestras vidas.
Porque, la advierto, como ocurre con todo en la vida, no todas las novedades se merece siquiera que se asome a mirarlas.
Este es un “póngase al día” o bien revise los clásicos, aquello que se le ha pasado de largo porque nadie (salvo una, que se dedica a esto) tiene tanto tiempo libre para ver cientos de horas de producción.

Suponiendo que ya vio todo Downton Abbey y está esperando la próxima temporada de House of Cards, estas son las series que Ud. no debió dejar pasar.

1. Breaking Bad: Oka. A mí también me ocurrió en el capítulo aquél (en Netflix lo comprobaron con estudios empíricos) y dije esto no-lo-resisto. Una vez superado el impacto se encontrará con el mejor guión de la vida audiovisual. No sobra ningún personaje, ni un diálogo, ni una escena, y como lo sugiere el título, cada día puede ser peor. Este es un tratado sobre el mal, pero en la vida de la gente de a pie. Un tranquilo profesor de química de Albuquerque, Walter White (Bryan Cranston, famoso desde entonces), junto a un ex alumno, Jesse, comienzan a fabricar metanfetamina cuando le descubren cáncer y busca la manera de dejar en buen pie a su familia. El humor —muy negro claro— es clave para sobrevivir. Adictiva en grado máximo. Más que la metanfetamina.

2. The Americans: La trepidante historia de un matrimonio conformado por dos agentes de la KGB, infiltrados en la vida corriente de Estados Unidos durante la era Reagan, en lo más álgido de la Guerra Fría. Basada en los documentos y archivos que el ex agente de la KGB, Vasili Mitrojin, reunió en dos libros. El jefe de guionistas de es Joe Weisberg, un ex agente de la CIA.

3. Homeland: La historia de Nicholas Brody (Damian Lewis), sargento de la infantería de marina (“marine”) que, tras 8 años prisionero de Al-Qaeda en Irak, es rescatado por comandos norteamericanos, y su antagonista, la agente de la CIA Carrie Mathison (Claire Danes), quien, tras realizar una operación no autorizada en Irak, debe volver a Estados Unidos, reasignada a un grupo antiterrorista que opera desde Langley (Virginia).

4. Narcos: La historia no contada del narcotráfico, los entretelones y los inicios de lo que serían los famosos carteles, en un recorrido que va de EE.UU. a Chile, concentrándose en Colombia.
Basada en hechos reales, es una exquisita mezcla de documental y ficción en el que se dan la mano la historia, delirantes situaciones imaginarias, la política, la acción y el humor negro.

5. Happy Valley: En este pueblecito de la campiña inglesa, cerca de Yorkshire, lidia con la vida la sargento Catherine Cawood (Sarah Lancashire), separada, cargando con el dolor de haber perdido a su hija en violentas circunstancias, mientras su otro hijo no le habla. Una serie intensa y adictiva, gracias a un guión que va entregando pistas y datos que dejan atrapados al espectador desde el primer minuto, en un trepidante drama familiar y policial que se trenza hábil y potente como una sola madeja.

6. The Fall: Inquietante, tensa, entretenida, envolvente. Una historia en la mejor tradición del mejor “cine negro”, ese en que los buenos no son ni tan buenos ni los malos parecen malos.
Una sólida y bien plantada Gillian Anderson (“Los archivos secretos X”) es la resuelta Superintendenta Stella Gibson, de Scotland Yard, que es enviada a la lluviosa y violenta Belfast (Irlanda del Norte) para hacerse cargo del equipo policial que no ha logrado dar caza a un hábil y escurridizo asesino serial. Stella es uno de los mejores protagónicos femeninos desde Lisbeth Salander (Noomi Rapace, de la saga “Millenium”).

7. River: Uno de los policiales más originales y conmovedores de los últimos tiempos. Un cóctel de emociones tan genuinas (y reflexiones tan relevantes) que el mundo que se abre ante sus ojos le parecerá más verdadero que la vida misma; una mezcla de thriller de suspenso, drama familiar y sicológico, tragedias íntimas y terapia sicoanalítica. Con Stellan Skarsgard (¡desgarradora actuación!).

8. The Bridge:  Adaptada de la serie sueco-danesa, esta historia de crímenes, tragedias y misterios que se van sucediendo en cascada, y que de a poco encuentran su conexión, cobra aquí la fuerza de las siderales distancias entre dos países de Norteamérica (EE.UU. y México). En el Puente de las Américas, esa frontera que resume las siderales diferencias entre EE.UU. y México, se encuentran la detective Sonya Cross, una mujer con un evidente síndrome de Asperger, aguda investigadora y obsesionada con su trabajo, y el detective Ruiz, del Departamento de Policía del estado de Chihuahua. Allí se acaba de producir un corte súbito de luz, que se repone enseguida, y tras ello, allí, en medio del puente, aparece un cadáver.

9. Wolf Hall: Una verdadera intriga histórica y política cocida a fuego lento, que resultó ser, finalmente, de la mayor trascendencia para Occidente: se centra en la vida de Thomas Cromwell, político inglés de origen humilde que con su preclara inteligencia y pragmatismo escaló posiciones hasta integrar el círculo cercano de Enrique VIII (Damian Lewis, “Homeland”), llegando a ser su secretario de estado y Primer Ministro. Un lujo ver en acción a Mark Rylance, un actor ¡prodigioso!

COMEDIAS

10. Lilyhammer: Llena de personajes deliciosos, situaciones insólitas y momentos delirantes, no le tema al apelativo de “negra” a esta comedia con toques de drama, porque lo que domina aquí es el humor, con todas su letras, mucho más que la violencia (sorprendente, pero nunca chocante).

11. Grace & Frankie: ¿Se imaginan a Cecilia Bolocco y el Negro Piñera compartiendo techo a causa de una circunstancia inimaginable? De algo así va esta irreverente es insólita serie que tiene a Jane Fonda y Lily Tomlin como protagonistas.

12. Según Roxie: La desopilante serie argentina nació como un blog que la actriz Julieta Osorio comenzó a escribir en 2012 y que se convirtió en web serie bajo la dirección de su amiga Azul Lombardía. El lado B de ser mamá.

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