“Esto es lo mejor que nos puede pasar”. Sarah Jessica Parker (51), quien hace más de una década buscaba ansiosa el amor en pantalla como Carrie de Sex and the City, hoy dice esta frase y respira aliviada cuando deja ir a un marido en una escena de Divorce, serie que la trae de vuelta a HBO el 9 de octubre. Lo que no quiere decir que el romance termine para su nuevo personaje France. Al contrario, buscó para ella —en su rol de productora ejecutiva de la historia— un amante a la medida.

La ganadora del Emmy confesó a la Asociación de Críticos de TV de Estados Unidos que le dedicó tiempo al galán con quien ir a la cama. Y luego de probar la escena amorosa con un actor joven tomó el camino contrario. Quien se quedó con el papel es Jemaine Clement (42 años, del programa Flight of the Conchords). “En el capítulo piloto había un tipo joven, pero pensé que sería mucho más interesante si ella tuviera un affair con un hombre de verdad…, no con un ‘caramelito’ convencional”. 

Parker lleva casada 19 años con el actor Matthew Broderick, con quien tiene tres hijos (un niño y unas mellizas). Este año compraron casas adyacentes en el neoyorquino West Village por US$ 35 millones. El plan sería unirlas y contar con espacios para cada uno. El matrimonio es tarea dentro y fuera de pantalla.