Se han ido complementando, afiatando, y se notó desde el primer click de nuestra sesión de fotos en plena carretera. Abrazos, coqueteos, risas espontáneas dan cuenta de una relación profesional que partió a comienzos del 2013 con el programa de piqueros Salta si puedes, y que se ha ido estrechando en este camino a Viña.

Carolina de Moras, cual alumna matea, ha seguido cada uno de los consejos de Rafael Araneda para enfrentar bien parada, su primer Festival, partiendo por empoderarse de su nuevo papel de animadora, sacar fuera su lado más emotivo y femenino, y no hacerse cargo de expectativas ajenas ni de especulaciones. En ese terreno, el conductor de Elegidos y que debutó con Supercerebros en Nat Geo es un maestro. Jamás se arriesga ni se expone demasiado.

La propuesta de conducir Viña tomó a la modelo por sorpresa. Ocurrió a los pocos meses de ingresar a Chilevisión, en momentos que Eva Gómez golpeaba con su renuncia, y De Moras se afirmaba como conductora, tras su polémico paso por el Buenos días a todos y de un proceso de reconstrucción personal. Se dio su tiempo. Mal que mal la Quinta Vergara la sobreexponía nuevamente —lo que intentaba evitar en su vuelta a la TV—, pero aceptó. “Me entregué al destino, fueron pasando cosas y se dieron oportunidades que tomé sin miedos”.
Y ahí está ella viviendo el proceso a ‘concho’, con una rutina de preparación que partió hace tres meses y que incluye muchas horas de ensayos en una especie de ‘Quinta chica’, reuniones de pauta, clases de dicción, conocer la historia de los artistas y el funcionamiento del certamen, que tuvo un primer traspié con la bajada de la cantante Lucerito, tras conocerse las polémicas fotografías en que aparecía —junto a su pareja— cazando animales. “Es una lata ver a quien quieres y admiras fotografiado así, no es bonito ni me produce placer, menos cuando eres defensor de animales; tengo cinco mascotas en mi casa. Su equipo sintió la presión, y creo que en su bajada hay un mea culpa. De paso, se expuso el tema de los cotos de caza que es legal en Chile y México”, afirma Araneda.

Sobre los méritos que vieron en Carolina para estar en Viña, la modelo es enfática. “Está claro que no fue porque les caigo bien y soy simpática, sino porque tengo las capacidades. El resto debieran decirlo la comisión, la municipalidad y los ejecutivos que son los que me escogieron. Habrán visto que soy súper trabajadora, aperrada, dispuesta a aprender, a escuchar, que me gusta trabajar en equipo, características que al final te ayudan a lograr grandes cosas como éstas”.
—Interviene Rafael (R): La primera cualidad de Carola es que tiene ganas y la valentía de decir ‘sí, ¡lo hago!’.Wp-Rafa-450

—¿Al final no se necesitan tantos pergaminos para llegar a la Quinta Vergara?

—R: No, para nada. Cómo va a crecer la gente, cómo se va a foguear si no le das la posibilidad, sobre todo en la industria chilena que tiene muy pocos eventos masivos relevantes. Tuve la fortuna de formarme en ellos, de probarme afuera, de hacer en México un programa de multitudes. Pero aquí somos pobres en eso, no hay mayores escenarios, entonces es jodido pedirle pergaminos a los jóvenes. La única manera de que una mujer que se dedica a la TV crezca y avance, es aceptando estos desafíos.

—¿Y ve preparada a Carolina?

—R: Sólida. Le dije: ‘tienes la posibilidad de hacerlo súper bien, y para eso hay que prepararse’. Y lo ha hecho; he visto los avances: está entendiendo el modus operandi, más conectada con lo que es Viña, más relajada, menos tensa. Yo creo que ni ella se ha dado cuenta cómo ha ido soltándose, empoderándose del tema.
—C: Sí, estoy más empapada, con más información y buenos consejos… Y es cierto que te piden experiencia, cuando cada uno debe vivir su proceso. Llevo cuatro años en TV —a diferencia de otras figuras que están hace 20—, y uno va forjando su camino con el tiempo. He tenido la fortuna de trabajar en excelentes programas, con grandes compañeros. He podido observarlos, aprender de ellos; así te vas formando, armando en lo profesional.

—Creo que hasta Antonio Vodanovic le colaboró con su experiencia.
—Me dijo que lo más importante es pasarlo bien, vivir, trabajar, mojar la camiseta e impregnarse del Festival. Suena simple, pero hay que entender todo, desde los artistas hasta cómo funciona, se organiza, las personas que participan, la comisión, las tomas de decisiones. Antonio disfruta hablar de esto, fue su vida, imagínate todo lo que vivió allí. Sin embargo, Viña ha cambiado; hoy es un espectáculo que en los últimos años se potenció, agarró brillo y esa fiebre festivalera que en algún momento se perdió.

 

Wp-Rafa-450-5

—¿Y habló con Eva Gómez, con quien se rumoreó ciertas rencillas?

—Se acercó y me deseó lo mejor, fue muy amable…

—¿Ningún consejo?
—No hablamos de consejos, como te decía me deseó lo mejor del mundo. Ella lo vivió a su manera como cada animador que se ha subido a ese escenario…

—¿Rafael, esperaba la renuncia de Eva?
—No, fue sorpresiva. Esa noche que lo comunicó iba a una gira de promoción a EE.UU. y México con la alcaldesa de Viña. La llamé y le dije que a la vuelta hablábamos. Tuvimos una conversación privada, y la entendí. Sé que está feliz, contenta con su decisión, si al final la vida es para serlo. Ahora estoy conociendo a Carolina en otra área y faceta, que hace que este último festival sea como el primero. Y si tengo algo que decirle, es que se tenga fe y abandone la inseguridad. Si está aquí, es por algo. Debe tener la convicción, y no observar desde un segundo plano. Tiene que tomar el rol de animadora, posicionarse, disfrutarlo y vivirlo desde su humildad y prudencia.
—C: Y he sido obediente ¿o no?, ¡soy la animadora de Viña!… Rafa ha sido enfermo de generoso, con su tiempo, sus palabras. Lo llamo a la una de la mañana, y me responde; ¡no sé en qué momento duerme este h…! Y me abrió las puertas no solo de su vida, también de su familia, de su casa, que hace te sientas más cercana, segura y cómoda. Qué ganas de contribuir a este equipo, a él que es un profesional de tomo y lomo.

“Con el Rafa aprendí a observar, callar, a conectarme con mi lado femenino. Soy separada, tengo una hija, a cargo de una casa, y muchas mujeres que trabajamos estamos más empoderadas, con más carácter, y él ha hecho que me conecte con mi esencia, me ha enseñado a animar desde las emociones”, cuenta la modelo.
—R: Es que a la mujer se le pide mucho, ¡todo en realidad!, y no lo más atractivo que tiene: su ternura y amabilidad. Una cosa es tomar decisiones, ser la presidenta, una súper ejecutiva o animadora, llevar el buque de un hogar o empresa, pero al momento de comunicar tiene la capacidad de hablarle a una hija, a un amor oculto o platónico; y eso debe explotarlo. En la Quinta puede que a un artista no le vaya bien, ahí debe estar la sensibilidad femenina, y no la superwoman. Si al final el Festival es una fiesta donde pones al servicio las emociones, no es otra cosa. Muchas veces se tiende a sobrellenar de información al público, cuando lo que hay que hacer es mirar, tomarte tu tiempo. Podemos tener cinco mil libretos que pueden no servirte en una situación.

Wp-Carola-450

—¿Le teme al ‘monstruo’, Carolina?

—Hay que conectarse con éste y con el fanático que uno lleva dentro. Claro que me da lata que se baje del escenario Ricky Martin, pero el show debe seguir. Si al final el artista tiene un contrato que cumple riguroso, no hay minutos de más ni de menos, entonces hay que tratar de apaciguar los ánimos desde la emoción; entendiendo al monstruo, poniéndose en su lugar y vivir lo que está pasando.

Según Araneda, se cometería un grave error intentar cambiar o innovar en el Festival año tras año. “Es el festival de festivales, según estudios de opinión. Tiene un formato y tradiciones que la gente quiere se respeten: la antorcha, la gaviota… En el tiempo trataron de poner el aplausómetro, la lira, la gaviota de la paz, la paloma del amor, la no sé a cuánto, y todos fracasaron. El Festival de Viña es crossover, hitero, y al transmitirse por TV, debe ser transversal y pluralista. El que intente quitarle elementos, corre un riesgo”.

—Este es el último año que CHV tiene la concesión del certamen, y al parecer todos los canales quieren adjudicárselo.
—Chilevisión le agregó valor, hoy el Festival genera utilidades, que antes no sucedía. Hay una gestión ejecutiva y administrativa que hizo que el producto tenga mayor presencia en Latinoamérica y se apreciara en el tiempo.

—¿Su idea es emigrar al canal que se lo adjudique?

—No me lo he planteado, éste me lo tomo como el último año. Nunca hablo de lo irreal, de expectativas o de sueños. Eso se lo dejo a la almohada.

—¿No especula ni en la bolsa, Rafael? ¿Nunca deja nada al azar?
—R: Nunca, ni siquiera apuesto a inversiones a futuro, para que veas que soy consecuente. Jamás me hago cargo de algo que no manejo o que no está en mi área de dominio.

Carolina se vestirá solo con diseñadores chilenos. “Soy nacionalista, y Viña es una plataforma increíble para mostrarnos como país, donde no sólo la cultura, música y el arte se harán presente. Lo más probable es que no marquemos tendencia, pero es bueno mostrar que tenemos buenos diseñadores, confección y calidad”.

—¿Quiénes la vestirán?

—C: Tengo los nombres, pero no estoy autorizada a decirlos…
—R: Qué loco, ¿y por qué no, ah? No me imagino a Sergio Arias (su diseñador estos años) con bosal, ¡ahí se termina por creer rockstar! (ríe)… A lo mejor no quieren que te copien los vestidos o para que no los acosen…
—C: Claro, tal vez si los apretan un poquito, sueltan todo, ¡y se acabó la sorpresa del vestuario!

—Usted Carolina dudaba en volver a la TV por la sobreexposición, tendrá claro que Viña es la mayor vitrina; la observarán desde cómo anima hasta los zapatos.
—Estoy ciento por ciento concentrada en el Festival; muchas de las cosas que se hablen las entenderemos, y otras no escucharemos. Estoy enfocada en lo mío, en acompañar al Rafa, ser un aporte para el equipo y representar las inquietudes de la municipalidad, o sea, ¡harta pega y tensión! Entonces no me preocuparé de lo que pase afuera, no me haré cargo ni influirá en mi trabajo.

—Usted Rafael ha dicho que los críticos se toman muy en serio su pega en esta fecha, ¿se ha sentido afectado?
—Está bien que hagan su pega. Se entiende que los que no tienen los derechos televisivos hagan su propio festival. Yo lo hice en TVN; cada medio lo observa y desmenuza según su condición, y no me parece mal. Esto dura lo que dura el Festival, es toda una hipérbole, una exageración.

Wp-Carola-450-2

—Sin embargo reconoció que el año pasado se creó una sensación de negatividad, se buscaba el problema y hasta se habló de una mala relación con Eva Gómez.

—R: Es parte de este paquete maravilloso que se llama Festival. Está claro que si hay una noticia, y la verdad enfría el tema, no sirve y no será replicada.

—Da la impresión de que la crítica dura se ha apoderado de la TV en los últimos años.
—C: Está ocurriendo en todo, es cosa de ver la política, donde la oposición —en general—, en vez de asociarse al gobierno y construir país, toma una postura mucho más dura, crítica, casi farandulera, y terminan formando bandos en vez de unir. Hay un metamorfosis social y además nuevas plataformas virtuales para opinar y participar.
—R: Es parte de la industria… Antes había poca competencia, menos canales aspiraban al primer lugar. A Viña no se le competía, había un acuerdo tácito, nadie le contraprogramaba. Hoy es distinto, todos quieren algo. Los canales saben que si pierden los dos primeros meses del año, la pista queda jodida para adelante. Las parrillas se mueven con mayor flexibilidad, y es porque la industria televisiva es así, por tanto, el Festival es observado y analizado desde este nuevo escenario.

—¿Qué pasó con el supuesto matinal que animarían juntos en CHV?

—R: Se habló mucho, pero no se concretó. Es un género que me atrae. Como comunicador no hay que dejar de lado ningún formato, opción ni plataforma de comunicación; si estás en esto, debes conocerlas e intentar manejarlas todas.

—¿No hay que optar de repente?

—R: Hay que estar abierto a todo. El otro día fui invitado a Fox que tiene un programa de fútbol para promocionar Supercerebros, y el tema era el arribo de Esteban Paredes a Colo-Colo, ¡y me senté a hablar dos horas de pelota! Lo pasé muy bien, y al día siguiente me llamaron de una radio deportiva para hablar del tema, y uno de los que me entrevistaba trabajó conmigo en Futsal, en La Red. No le hago el quite a nada, aunque sin duda que lo masivo y familiar es lo que me convoca.

—Y usted Carolina, ¿cree que el Festival impulsará su carrera?

—Ya es un salto hacerlo; es experiencia. No sé qué irá a pasar; por ahora las energías del canal y mías están puestas en esto. Estamos trabajando fuerte, y ojalá este último festival de CHV sea el mejor. Como mujer y profesional es un hito en mi vida, en mi carrera, te abre nuevas plataformas en Latinoamérica. Todo lo que venga después será muy bueno, partiendo porque tengo varios años más de contrato con CHV.

Wp-Carola-3

—Dijo que aprendió que había que exigir y poner límites en la TV, ¿lo ha puesto en práctica en este regreso?
—C: Sí, no podría decirte en qué concretamente, pero empiezas a manejarte distinto, a conocer los códigos y ponerlos en práctica. La TV es un mundo nuevo, con un lenguaje diferente y de a poco empiezas a familiarizarte, a desenvolverte mejor, a leer a los demás, poner las energías donde corresponden y entregarte en la justa medida. El mundo de las comunicaciones es un aprendizaje permanente…
—R: Y no termina nunca. En esto hay que manejarse con naturalidad, con la verdad. Es un medio fascinante en la medida que lo entiendes, te comprometes y lo pasas bien, porque si te angustia, mejor buscarse otra cosa. Trabajar en esto debe tener un sentido, si no, no funciona.