No ponía ambos pies en el escenario y el aplauso surgió espontáneo. Actores, geeks, hombres anclas de noticias, empresarios, productores y críticos de TV esperaban desde temprano en un salón blanco, rojo y negro para ver y escuchar la charla del estadounidense Reed Hastings (55), creador de Netflix.

La curiosidad no era gratuita. Este hombre que en la calle pocos asociarían con poder global —alto, delgado, vestido casual, de modos suaves y sonrisa dulce—, desde fines de 2010 remeció a la industria del entretenimiento cuando se enfocó en la oferta de películas y series vía internet a una baja tarifa. Un sistema que ya casi alcanza los 70 millones de suscriptores.

Sin ese modo de gurú impuesto por sus pares y amigos de Silicon Valley Steve Jobs y Bill Gates (y que después siguió Mark Zuckerberg), esta mente tecnológica captó en seis segundos la atención del público. Todos escudriñaban en sus palabras el secreto para adelantarse a lo que quiere la gente. Fórmula que se tradujo en el salto de la compañía a producir sus propios títulos, verdaderos goles de media cancha: House of Cards, Orange Is The New Black y, recientemente, la ‘Oscareable’ Beasts of No Nation, entre otras apuestas. Así, en un pestañear competía de igual a igual con grandes estudios y canales.

Con el mismo modo gentil que mostró bajo los focos de su exposición, el reservado ejecutivo luego habló con CARAS para mostrar un poco más de su etiqueta de “mente brillante”.

—Cuando niño no veía televisión, ¿ha cambiado eso?

—De todas maneras.

—¿Y qué programa sigue por estos días?

Master of None (el show del comediante Aziz Ansari), es demasiado divertido. Es sobre un hombre y sus citas en Nueva York.

—¿Cómo resume la fórmula de Netflix?

—Trabajar con grandes artistas para producir nuevos títulos. Al comenzar les decimos: Haz un show que te haga sentir orgulloso y no te preocupes de los ratings. Nosotros estamos libres de medición de audiencia, lo que permite a los creadores proponer lo mejor de ellos.

—¿Qué llama la atención del público latino?

—Es la región con crecimiento de suscripciones más rápido. Hemos visto que tienen preferencias por los mismos programas que el resto del mundo. Hay más similitudes que diferencias con Estados Unidos y Europa. Los seres humanos tendemos a parecernos, a pesar de los distintos idiomas.

—¿Y qué ha aprendido de este proceso?

—Descubrí con Chef’s Table que realmente me entusiasma cocinar. Me encuentro buscando ingredientes y recetas para experimentar.

—¿Qué le recomienda ver Netflix cuando lo activa?

—Me da lista con documentales.

—¿Se considera el máximo ejemplo del ‘Hombre On Demand’?

—(Sonríe) ¡No! Creo que ese título se aplicaría a alguien más joven, siempre conectado. Yo soy más a la antigua: veo mis programas en una pantalla de TV tradicional.

—Con el gran salto de Netflix en la industria, ¿qué es más satisfactorio: sumar suscripciones o ganar trofeos de Hollywood?

—Que crezcan las membresías. Tener más gente en el mundo mirando Netflix. Como ahora, en que nos hacemos populares en Japón.

—¿Los premios no son su tema?

—Son agradables, pero para los artistas y creativos. A los usuarios no les importa mucho.

—¿Qué opina sobre el ‘regreso’ de HBO en los últimos premios Emmy?

—Ellos hacen muy bien su trabajo. Logran muchas nominaciones y triunfos. Llevan generando contenido por más de cuarenta años y esperamos llegar a eso. Son sorprendentes.

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—¿Qué le pasa cuando ve a otras compañías siguiendo su modelo del on demand?

—Nosotros hemos aprendido mucho de HBO y ellos también de nosotros. Es una competencia amigable, como equipos deportivos.

—¿Está preparado para la aparición de otro modelo que haga de Netflix algo antiguo?

—Eso siempre puede pasar. Pero no creo estar preparado.

—¿Está siempre en alerta?

—Nos mantenemos atentos. Por eso hacemos cada vez mejores series y películas.

—No baja la guardia, ¿cómo se relaja?

—Debería hacer más yoga. También veo mucha tele.

—En entretenimiento nos han marcado las ‘memorias colectivas’: escuchar la radio con otros, ver televisión en familia, ir a conciertos. ¿Cómo es una memoria on demand? ¿Queda algo?

—Sí, sólo que es distinto. Una persona ve un programa en su propio tiempo y luego nos reunimos con otros para hablar de ese programa. Es un tema el final de House of Cards.

—Usted también llama la atención en cómo maneja Netflix, recientemente por ofrecer post natal indefinido para mujeres y hombres. ¿Es un objetivo paralelo para usted cambiar las reglas como empresario?

—Tener a los mejores empleados es algo muy competitivo. Es como un equipo de fútbol: si quieres ganar el campeonato hay que tener a los mejores jugadores. Por eso ofrecemos muy buenos sueldos y beneficios, como el post natal.

—Es amigo de Mark Zuckerberg y sigue ciertos pasos de Bill Gates. ¿Cómo es ese círculo?

—Siento que todos en Silicon Valley tratan de usar internet para cambiar el mundo, ya sea desde Google, Facebook, Twitter. Es la conexión.

—En ese círculo ya casi todos tienen película (Red Social, Jobs, etc.). En su caso, ¿qué actor le gustaría que lo interpretara?

—Espero que no haya ninguna película sobre mí (ríe). Eso sería lo mejor.

—¿Tampoco con algún director preferido?

—Soy fan de muchos de ellos, pero no para que hagan un filme sobre mí o Netflix.

—Tampoco la harán ustedes mismos…

—(Sigue la broma) ¡Oh! No, eso sería como mucho.

Twitter: @reedhastings