Un chico tímido, de familia sencilla de Queens. Tiene 23 años, pero no es como el resto de los jóvenes norteamericanos que a los 18 dejan su casa para irse al College o la universidad.

Nasir Khan, Naz, es hijo de paquistaníes, es musulmán y (como suele ocurrir aquí en Chile) vive con sus padres y el resto de su familia, mientras sigue sus estudios.
Naz (Riz Ahmed) y sus grandes ojos asombrados están en el centro de The Night Of, una de las series de mayor complejidad y potencia dramática que se hayan estrenado en la pantalla chica, una película en 8 episodios, de una factura inspirada en la mejor tradición del cine neoyorkino, que cuestiona duramente el aparato judicial y su burocracia indiferente a la justicia.

Es tal la tensión y la densa atmósfera que se respira en cada secuencia que uno se pregunta si los guionistas no están siendo sádicos con el espectador (y uno un gran masoquista). No precisamente por lo que muestra sino por lo que no.
Esto es a fuego lento y a prueba de nervios de acero.
Como postulaba Hitchcock, el espectador es el que sabe que debajo de la mesa hay una bomba.
Y Naz (como Henry Fonda) es el hombre equivocado.
Con exasperante inocencia, Naz se irá internando en un pesadillesco laberinto kafkiano que él mismo ha contribuido a construir, sin nunca entender cómo es que llegó hasta allí, ni imaginarse qué es lo que sigue.

Es fin de semana y en la noche, a escondidas, ha sacado el taxi de su padre (que comparte con otros dos socios) para ir a una fiesta en Manhattan.
En ese mismo instante inicia su camino sin retorno.
Se pierde, lo insultan porque no recoge pasajeros (no sabe cómo se apaga la luz del techo que dice “libre”), es seducido por una chica preciosa que lo lleva a su casa, le da drogas, alcohol y sexo. Nada a lo que él esté habituado.
Despierta horas después, en el living. Arriba, la joven yace muerta, cubierta de sangre, y al lado, el enorme cuchillo con que la noche anterior habían estado jugando.
Asustado, no sabe qué hacer. Pero el destino, su infinita torpeza o su mala estrella le trazan el camino.
Y mientras uno sufre a este lado de la pantalla, el aparato jurídico policial se mueve remolonamente. Tanto, que, en un voluntarismo desesperado, uno quiere con toda su fuerza que la desidia, la burocracia y las discusiones de los patrulleros por el fin del turno, el papeleo que no se hace o se hace mal saquen del medio a ese chico con cara y actitud de Bambi.

Pero si la policía de Manhattan ha dado un espectáculo, casi cómico, de abulia mayúscula, Naz ha hecho todo peor.
Cuando entra en escena el detective Dennis Box (Bill Camp), tan afable como sagaz, entendemos que la suerte está echada.
Por eso, en esta noche eterna, se nos aparece como un enviado del cielo Jack Stone (John Turturro), un sujeto de aspecto desaseado y mal vestido. Parte de la fauna del sistema, pide hablar con el chico: lo escucha, le da consejos. Stone es un abogado sin ningún prestigio, que anda a la caza de clientes en las comisarías y que es conocido en el ambiente por una singularidad: el hedor de sus pies, que solo puede cubrir con sandalias a causa de una rebelde alergia.
Stone define a Box como “una bestia sutil”. Eso es el detective: un tipo que lleva 30 años interrogando y enviando sujetos a la cárcel, que sabe que lo único que importa para entregar en bandeja a un acusado a los fiscales es manejar las formalidades milimétricamente. “Conseguir que lo culpen”, como le dice a un oficial. Ese es el trabajo de la policía y los tribunales. ¿Alguien habló de justicia?
A Naz lo espera Rikers Island, el lugar a donde van a parar los acusados por crímenes graves mientras esperan los juicios.
Cinema noir, en su derivada neoyorkina.

DATOS:

—Creadores: Steve Zaillian y Richard Price.
Como escritor, Price recibió en 1999 el Premio de la Academia Americana de las Artes y las Letras. Lo suyo es la novela negra. Como guionista, fue nominado al Oscar por El color del dinero y en TV participó en la ya mítica serieThe Wire.
—Producida por: Film Rites y BBC Worldwide para HBO
—Basada en: Criminal Justice de la BBC.
El personaje de Turturro lo iba a hacer James Gandolfini, quien falleció justo antes de comenzar las grabaciones (julio 2013). Luego se anunció que lo haría Robert De Niro, pero finalmente no pudo por problemas de agenda.

Dónde: En HBO, son 8 capítulos
Cuándo: Domingos, 22:00 horas.

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