¿Se ha vuelto seriófilo/a?
¿Se siente un/a adicto/a?
O peor aún ¡está estresado/a! porque tiene una cola de series espléndidas en espera porque todo el mundo le dice que ¡tiene! que verlas (¡pero necesitaría miles de horas libres para ver la mitad siquiera!).

Le diré cuál es el antídoto perfecto para ello: volver a la calma de aquellas series que mirábamos una vez a la semana y que esperábamos con alegría pero ¡sin ansiedad exasperante!

¿Qué tal una de médicos de urgencia, como la grandiosa E.R. que catapultó a la fama nada menos a que a ¡George Clooney!?

A&E supo renovar exitosamente este subgénero con The Night Shift, una serie cuya tercera temporada partió el domingo pasado a las 23:00 horas. (No hay ninguna necesidad que haya visto las anteriores).

Dirigido como película de acción, el primer capítulo ubica por un lado a los médicos de emergencia del hospital de San Antonio, Texas, y por otro, a quienes están en misión en Afganistán.
Jugando con el tiempo -y por lo tanto el suspenso- el episodio abre con un tranquilo caballero que llega al mesón a preguntar por su hijo, puesto que su mujer le ha avisado que lo llevaría a ese lugar.
¿Un niño? No, no ha llegado ninguno.
Desconcertados unos y otros, la adrenalina que tiene en altas dosis el personal de emergencia rápidamente asocia los hechos ocurridos horas antes.

Entre flasbacks, flash forwards y cambios de escenarios, desde ese instante no paran de sucederse difíciles situaciones, rescates complejos, sorpresas desagradables en plena mesa de operaciones y más aún en los lugares de los accidentes.
Si en San Antonio es una inoportuna tormenta lo que suma tensión a los rescates, en Afganistán son las bombas y, peor aún, las leyes del país que se deben respetar, poniendo a los médicos no solo ante dilemas éticos sino también políticos.

A los ya conocidos Dres. TC Callahan (Eoin Macken), Topher Zia (Ken Leung), Jordan Alexander (Jill Flint), Drew Alister (Brendan Fehr), Scott Clemmens (Scott Wolf) se suma esta temporada la intrépida Dra. Sed Jennings, interpretada por Jennifer Beals, inolvidable como la audaz bailarina de “What a feeling!” (Irene Cara) en Flashdance.
También hay una nueva interna, una chica que se las trae y no está para bromas, Shannon Rivera (Tanaya Beatty).
Los asuntos personales -cómo no- se entrecruzan con los profesionales, pero evidentemente a The Night Shift se le nota su factura siglo XXI: menos soap opera, más crudeza y realismo, a ritmo vertiginoso.

Debe haber algo sádico (y bueno, también su poquito de admiración por algo que al menos yo no haría ni en sueños) en esto del éxito que han tenido las producciones en que vemos los accidentes más sangrientos, las situaciones más terribles en las salas de emergencia de un hospital.

Ese momento en que todos corren y los médicos gritan con el desfibrilador en sus manos “¡ahora!” tratando de resucitar a un pobre humano ahí tendido en una camilla frente a su pariente más cercano (no sé por qué los dejan entrar sin mascarilla ni nada esterilizado para gritar “¡Oh, Dios! ¡¿qué sucede?! ¡hagan algo!”).
Lo interesante es que alguien haya conseguido aggiornar a los exigentes tiempos que corren este tipo de historias.

Véala. Pasará un buen rato.

Dónde:Canal A&E
Cuándo: Domingos a las 23:00 horas
Capítulos: 6

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