Un suspenso que no ceja, escenarios glamorosos , bellos parajes y acción trepidante se mezclan en un exquisito y preciso cóctel en The Night Manager, una de las mejores miniseries que se hayan producido en  los años recientes.
Basada en una historia del siempre efectivo John le Carré —autor de numerosas novelas de espionaje llevadas a la pantalla—, The Night Manager (2016) es también un fascinante duelo actoral entre dos actores de gran potencia dramática: Tom Hiddleston (Kong: la Isla Calavera) y Hugh Laurie (Dr House).

Jonathan Pine (Hiddleston) trabaja como gerente nocturno en un hotel de El Cairo cuando estalla la revolución. Entre el personal tiene buenos amigos y sortean bien la situación. Pero en una de las lujosas suites del hotel se produce un asesinato que determinará sus siguientes pasos.

Pine se traslada a los Alpes suizos, siguiendo —aparentemente— su carrera en turismo.

Pero él es un ex soldado británico que ha sido convocado por la agente de inteligencia Angela Burr (Olivia Colman) para que se infiltre en el círculo cercano de un poderoso y frío traficante de armas, cuyos tentáculos de corrupción han alcanzado altas esferas.

Se trata de una misión compleja —solo puede reportar a Angela— y muy arriesgada.

Es un juego del todo o nada.

Porque el sujeto en cuestión, Dickie Roper (H. Laurie), es un hombre inteligente, sagaz y desconfiado. Ha construido un imperio no solo por su falta de escrúpulos y la mano de hierro con que controla su organización, sino porque nada escapa a su ojo de águila.

De manera que construir una historia comprobable, acercarse a él es todo menos sencillo. Más aún ganarse su confianza.

Claro que Pine —que pasa a llamarse Andrew Birch— es un digno contrincante. Es también un hombre astuto y sabe mantenerse de hielo hasta en las más intensas situaciones que lo esperan en cada recodo.
El entorno cercano de Roper incluye una novia de origen eslavo, Jed  (Elizabeth Debicki), un hijo pequeño y un socio, el mayor Corkoran (Tom Hollander), ante quienes Jonathan-Andrew deberá hacer de equilibrista de distintos modos. Cada uno de ellos es un hilo tenso que nuestro protagonista deberá sortear.

Las seis horas de duración que suman los episodios no tienen desperdicio.

Un guión ingenioso, plagado de pequeñas y grandes trampas, giros que nos van sorprendiendo junto con el protagonista, atrapan al espectador sin dejarlo siquiera respirar.

La narración está estructurada en torno al protagonista de manera que su vulnerabilidad y la permanente tensión a que está sometido la sufre junto con el espectador.

Todo ello filmado magníficamente, con muchos exteriores de gran belleza o bien en peligrosos territorios, cámaras que se desplazan desde grandes planos generales a rendijas de puertas entreabiertas donde algo significativo puede estar sucediendo.

Nada es predecible, nada es seguro. Es mucho lo que hay que obtener y muy complicadas las opciones para ello. ¡Imperdible!

En Amazon.
6 episodios de 1 hora de duración.
Coproducción BBC One – AMC.
Guión: David Farr.
Dirección: Susanne Bier.

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