El 17 de diciembre del 2014, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sorpresivamente, restableció relaciones diplomáticas con Raúl Castro. Sí, finalmente, tras 50 años, las guerra fría y el embargo económico empezaban a quedar atrás.

Si ya era impensable que Cuba y Estados Unidos volvieran a intercambiar cartas credenciales, menos hubiera imaginado que en la isla –alguna vez– tendrían libre acceso a la TV online. No obstante, ya el 9 de febrero la noticia corría por todos los portales de noticias: Netflix se instalaba en La Habana.

“Estamos felices de ser finalmente capaces de ofrecer Netflix a la gente de Cuba, conectándolos con historias de todo el mundo que amarán”, dijo el cofundador y presidente de la empresa, Reed Hastings, en el texto cuando se dio a conocer la noticia. Además, la productora creó un diseño llamativo y colorido, para que los cubanos lo sientan más cercano. En lo personal, ¡me encantó!

No obstante las buenas noticias, por ahora es posible que sólo sea un saludo a la bandera, y que sólo un grupo muy reducido tenga acceso al catálogo de series y películas en línea, ya que la conexión a internet en la actualidad no es de buena calidad y además es cara: en hoteles una hora tiene un valor de 7 dólares y a domicilio 150 dólares mensuales con acceso total.

Incluso la bloguera Yoani Sánchez, mencionó en su Twitter: “#Cuba Hoy pude asomarme por una hora a #internet pero conexión cara y lenta…una estafa estatal :-(“.  Y volvió sobre el tema con la noticia de Netflix, lo que genera una preocupación respecto a su funcionamiento.

A la larga la situación debería mejorar, aunque no se sabe con qué celeridad, ya que se planea hacer una instalación de cable entre Cuba y Venezuela; y posiblemente las empresas norteamericanas de telecomunicaciones podrán entrar a la isla.

Un ejemplo es Apple, que tenía prohibición de estar conectada con la isla y recién el pasado 16 de enero anunciaron que empezarían a entregar soporte y servicios. Incluso, venta de productos. Sánchez, también mencionó en su Twitter “#Cuba Dice un amigo que #2015 será el año de la entrada masiva de los cubanos en #internet… ojalá no se equivoque”.

Habrá que estar atentos al impacto que causará el desembarco de Netflix, pues después de él seguramente se sumarán otros gigantes como Amazon. Hasta Hasting quiere aportar sosteniendo que “Cuba tiene grandes cineastas y una cultura artística robusta y esperamos ser capaces algún día de llevar su trabajo a nuestra audiencia global de más de 57 millones de miembros”. Así también, nosotros podemos aprender más sobre ellos.

Más allá de la diversión, la isla volverá a recibir los mensajes de la cultura de Estados Unidos, con un arma publicitaria eficaz como es la TV. Esto sólo es el principio. Se vienen nuevos aires. Un nuevo mundo cibernético. Una nueva Cuba digital.

Fuentes: La TerceraEl ComercioBio Bio ChileLa NaciónEmolLetras Libres.

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