Se ha convertido en LA serie del año. La lista de premios y nominaciones, que crece por día, así lo demuestran (Globos de oro incluido).
En Chile, los 10 capítulos de su primera temporada los estrenó Space en noviembre.
“Mr Robot” es lo más auténticamente contemporáneo y actual que nos ha ofrecido la ficción televisiva, desde que empezara este frenesí de series que han enriquecido el audiovisual del siglo XXI a niveles inimaginables.

El capuchón, el chico antisocial y hacker, el anticapitalismo, las teorías conspirativas y el poder de la generación Millennian se mezclan en un intenso cóctel en esta serie y explican en buena medida la fascinación que ha ejercido no más aparecer. Puro siglo XXI.

(OKA. Hablamos de occidente democrático porque, cierto, hay varios lugares en el mundo en el que nadie puede ser anti sistema, ni hacerse el anarquista, ni siquiera salir a protestar y las personas no disponen así de fácil de internet).
La atmósfera oscura -muy en la línea novela gráfica- y un protagonista, Elliot, que es tan o más (anti) héroe maldito como Daredevil, a la vez que patológico y frágil, sabio e ingenuo, tan geek como jonkie, completan un pack seductor a más no poder.

Uno no puede imaginar quién más que Rami Malek, con sus grandes ojos claros casi saliendo de su órbita, su cuerpo esmirriado y su aspecto de gacela asustada, podía encarnar a Elliot, un escurridizo experto informático que trabaja en una compañía que vela por la seguridad de los sistemas de sus clientes.
Elliot tiene rasgos paranoides, la droga dura es parte de su vida y las únicas personas en que más o menos confía son su vecina y dealer Shayla y su amiga de la infancia, y compañera de trabajo, Laura.
De pronto Elliot se ve involucrado con un misterioso personaje, Mr Robot (Christian Slater), que lo atrae hacia su organización anarquista, la fsociety, integrada por un grupito de freaks de antología, que con su dominio del mundo online hacen de justicieros frente a empresarios abusadores y demás lacras del sistema.
Este thriller -un mix de suspenso, intriga, misterio, cine negro, drama sicológico y social- fue creado por Sam Esmail (38), un nóvel director que en cada escena deja huellas de su cinefilia.

Esmail instala con mucha desinhibición y naturalidad temáticas y escenas de alto voltaje solo porque son parte de la historia y no como un recurso para “epatar” a nadie.
La música electrónica de base -tan relevante como la cámara mostrando un Nueva York no tan conocido- se mezcla con temas de The Cure, Neil Diamond o Pixies.
En suma, un imperdible.
A esperar que Space reprograme su repetición… o recurrir a Amazon.

Dónde: www.amazon.com

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