En el Nueva York cosmopolita de hoy se mueve esta comedia dramática que da cuenta de un tipo de ciudadano que no había sido descrito en las toneladas de series que han inundado la pantalla chica estos tres últimos años: la de los millennials en su vida cotidiana (no detrás de su Mac).

“Master of nones” pone la cámara sobre un segmento etario, los treinteañeros, como alguna vez lo hiciera “Friends” en los ’90.
Pero hay tanta distancia entre aquella exitosa sitcom y esta serie como la que hay entre lo que fue esa generación y la que es la de 2015.
Para comenzar, hay menos gags y mayor profundidad. No toca una sola tecla: su abanico de personajes y problemáticas es tan ancho y diverso como la vida misma y los relaciona, además, cruzando géneros dramáticos y apelando libremente a distintos recursos narrativos (como los raccontos en el capítulo “Padres”).
La serie fue creada -y es protagonizada- por Aziz Ansari, (quien oficia también de guionista junto a Alan Yang, Zoe Jarman y Sarah Peters y hasta dirige un par de capítulos).
Ansari ya ha recorrido camino en EE.UU.: ha tenido su propio espacio de monólogos y sketches (algo así como la entrañable y premiada serie “Louie”) y hasta escribió un libro.

A la variable generacional, Ansari añade otra característica no menor: como él mismo, su personaje, Dev, así como su mejor amigo en la ficción, son hijos de inmigrantes, primera generación nacida en EE.UU.

Dev es un actor indio que consigue pequeños papeles, más que nada en comerciales. Es soltero y con esa libertad que le da ese estado va a fiestas, conoce chicas, y también participa de los cumpleaños infantiles de los hijitos de sus amigos casados (y hasta hace de babysitter).

El grupo de amigos de Dev es ancho y variopinto: hay casados con hijos (algunos agobiados pero contentos, otros a punto de divorciarse), solteros en búsqueda permanente de pareja, clásicos wasp (blancos, angloparlantes), una afroamericana lesbiana, y su fiel amigo Brian, interpretado por Kelvin Yu, descendiente de chinos.

Esta diversidad de seres, situaciones y entornos amplía las posibilidades narrativas de tal manera que cada capitulo es muy diferente del otro -aunque permanezcan ciertas constantes-, focalizándose en temáticas de suyo interesantes y abordadas de manera punzante, desde ricos ángulos, sin por ello volverse solemne. Al contrario, tiene el don de la sencillez y la brevedad (los capítulos son muy cortos y directos).
“Master of none” no solo es sorprendente y entretenida sino que nos abre un mundo hasta cierto punto desconocido porque lo hace desde un realismo que se nutre sin pudor de lo autobiográfico.

Aguda, inteligente y divertida, esta serie regala humor como en la vida misma: entretejido en el simple (y complejo) día a día.

Dónde: Netflix.
Cuánto: 10 episodios.

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