Excéntrica, encantadora, glamorosa, de ritmo frenético hasta lo atolondrado, producida suntuosamente, The Marvelous Mrs Maisel es la prodigiosa comedia que arrasó en la última temporada de premios más prestigiosos de la industria.

Situada a fines de los ’50 en el Upper West Side de Nueva York —o sea, lo top de lo top— sigue los pasos de Miriam “Midge” Maisel (Rachel Brosnahan), una buena chica, alegre y refinada, hija de una rica familia judía observante, que tras su paso por exclusivos colegios y la universidad, se casa con Joel. El primer capitulo se prodiga en espectaculares escenas de la suntuosa y movida boda. Midge decide que es mejor instalarse en el mismo elegante edificio de sus padres: allí nacerán sus dos hijos, mientras Joel va a la oficina a ocupar ese buen puesto que sus contactos familiares le brindan. Pero lo que a él le apasiona es el stand-up.

Midge —una entusiasta irredenta— le consigue, con triquiñuelas, un espacio en el escenario del café Gaslight, en el Village. Lo apoya, toma apuntes, a la par que sigue siendo lo que su sofisticada y conservadora madre le enseñó: una buena esposa, que se pone crema nocturna una vez que él se ha dormido; una ama de casa con todas sus letras; y una judía observante de los ritos. Este es un mundo en que ellas giran en torno a ellos. Por eso, cuando una noche Joel —tras una performance no muy afortunada sobre el escenario— le anuncia que la deja, que se ha enamorado de su secretaria, a Midge se le da vuelta el mundo. ¡Justo cuando había preparado una elegante cena de Yom Kippur con rabino incluido! Esa misma noche —envalentonada por el alcohol que ha tragado tras la noticia— parte al café y se despacha una memorable rutina de stand up comedy en la que vomita todas sus desgracias de manera tan cómica que desata las carcajadas del público como hacía tiempo no se venia en ese tugurio del Village. ¡Ha nacido una estrella! ¿Sí? Bueno. No tan fácil. En verdad a Midge las barbaridades le salen a borbotones ¡con mucha gracia! y sin perder ni un milímetro de elegancia.

Pero, aparte de una libretita primorosa donde toma apuntes, carece de método y peor aún, de real conciencia acerca de cuál es lo esencial de su talento. Crítica y revolucionaria, rompedora de esquemas sin enterarse que lo está siendo, Midge sigue siendo una conservadora ama de casa de clase alta, que cocina galletitas con un primoroso delantal. No tiene noción alguna de la estela que deja a su paso con sus ocurrencias. Algunas de las cuales  —la mayoría— pueden ser descabelladas y las cosas no resultar como ella se imaginaba (en verdad, a veces sus iniciativas pueden ser muy tiradas de las mechas). Pero de ese perpetuo movimiento siempre sale algo -casi siempre- mejor. En el escenario ella practica (que no predica) el feminismo sin proponérselo en absoluto y de la manera más inocente y espontánea imaginable.

Y la primera que termina asombrada con lo que provoca es ella misma. The Marvelous Mrs Maisel es una comedia donde pueden suceder situaciones tristes y hasta dramáticas (nunca melancólicas), pero es una suerte de torbellino de diálogos, situaciones y reacciones tan inesperadas que de pronto uno se siente como en una coctelera. Los secundarios aportan lo suyo: la madre, exquisitamente frívola, ocupada de sus “outfit” y de resolver este matrimonio roto; el padre, un excéntrico sin remedio; los suegros, con su poquito de complejo de inferioridad. Y al medio, el pobre y perdido Joel y la secretaria, que no sabe en el lío familiar que se ha metido. Esta creativa historia es el más agudo estudio sobre el talento y su relación con la conciencia que alguien tiene o no de él. En este ir y venir de la protagonista, nunca —como en la vida misma— está todo dicho. Cuando el espectador cree haber llegado al gran momento epifánico, sobreviene el porrazo. O bien, no pasa nada relevante. En la optimista Midge hay un talento que se asoma y se desborda pero  que debe encontrar su lugar, algo en que la excéntrica y masculina administradora del café Gaslight intentará hacer. Pero su pupila es como el pequeño Harry Potter recién familiarizándose con sus poderes. ¿No es eso lo que nos ocurre a todos, finalmente?

PREMIOS 2017

- Globos de Oro: Mejor serie comedia y Mejor actriz (Brosnahan)
- Critics Choice Awards: Mejor serie comedia y actriz (Brosnahan)
- Sindicato de Productores (PGA): Mejor serie de TV – Comedia 2017:
- Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director serie comedia.

DATOS Y FICHA

—Guión y dirección de Amy Sherman-Palladino y Daniel Palladino (los mismos de The Gillmore Girls).
—La música —una protagonista más— está a cargo de Eric Gorfain y Sam Phillips. Mucho blues, como “Cry me a river”, se escucha en los locales nocturnos que frecuentan los personajes y hasta en la radio del taxi. Gran banda sonora.
—Rachel Bresnahan interpretó a Rachel Posner en House of Cards.

DÓNDE En Amazon Prime (que sigue con oferta gratis por un período). 8 episodios de entre 50 y 60 minutos cada uno.

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