Sí. Es la historia de un político, la de Robert Taro (Gerard Depardieu), alcalde de Marsella durante 20 años. Pero contrariamente a lo que uno podía suponer, la primera serie francesa hecha por Netflix, Marseille, se parece muy poco -casi nada- a House of Cards.

La historia es en realidad un intenso y fascinante drama humano, en el que se mezclan la política, los afectos familiares, el erotismo, las luchas de poder, sucias venganzas y violentos hechos policiales.

El puerto no es un escenario: es otro protagonista. La cámara se despliega posándose en hermosas casonas que miran al mar, bellas salas de concierto, el puerto lleno de yates, la animada noche y los conflictivos y peligrosos barrios de inmigrantes.
Taro es un político apasionado por su oficio y sobre todo por su ciudad y quiere rescatarla de las siempre acechantes garras de la mafia. Es un hombre que adora a su mujer, Rachel, una violonchelista vital y atractiva. La hija del matrimonio, Julia, es una liberal y joven periodista que ansía abrirse paso en su profesión y que sabe disfrutar su vida.

Taro ha “criado” a su delfín, Lucas Barrès (Benoît Magimel, La pianista), pero este resulta ser un tipo traicionero.
Las primeras imágenes dan cuenta del lado oscuro del alcalde: está aspirando coca antes de partir a una reunión del ayuntamiento.
Como él, todos en esta serie -hasta los personajes más secundarios- cargan con una historia detrás, que no es la que de buenas a primera parece ser, y que se va conociendo a medida que se suceden los capítulos.
El guionista también juega con ciertos giros sorprendentes, instala tensiones al insinuar asuntos no muy claros del pasado y pisa el acelerador cuando ya ha instalado el drama.

Allí comienzan a aparecer facturas falsas, boletas tipo SQM, traiciones cruzadas, alianzas no muy espontáneas y movimientos astutos porque aquí sí que el que pestañea realmente pierde.
Marseille es un relato seductor, que no da tregua al espectador porque cada episodio está cargado de situaciones inesperadas y hasta surgen escenarios diferentes e impensados.
Con tanto personaje fascinante, el primer capítulo podrá parecerle algo confuso, pero créame: querrá saber desesperadamente qué ocurre con cada uno de ellos.
Muy buena.

Dónde: En Netflix.
Cuánto: 8 episodios.

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