En la televisión es Fernanda, hija de su hermana mayor, nieta de su madre adoptiva, obsesivamente enamorada de Esteban, el gran amor de su madre real. ¡Qué guión!.

La verdadera Ana María Gazmuri también da para teleserie. De pesada no tiene nada. De rebelde y drástica, bastante.Según cuenta, a los 13 años ya se mandaba sola. A los 18 tuvo a su hija Camila, sin casarse.Y ahora, a los 22, sin nunca haber actuado, se convirtió en estrella de televisión y formó pareja con el director Ricardo Vicuña. “Mi vida es tan larga, pero he vivido tan poco”, resume la hija del agricultor y dirigiente de Renovación Nacional, Renato Gazmuri, y de la sicóloga Ana María Vieira.
No le cuesta hablar de su vida, al parecer tampoco tomar decisiones. Se ve demasiado segura para sus 22 años y piensa que hasta ahora no lo ha hecho bien.
-Siempre fui de carácter fuerte. A mi pobre mamá debo haberle sacado canas verdes. A los 15 años agarré mi mochila y me fui al sur. La relación con mi papá comenzó a hacer crisis por todos lados. Porque, claro, él no vivía conmigo y no me podía controlar. Con mi mamá no, porque ella me entendía, me conoce. Sabe que soy responsable. Me iba bien, yo no iba a tirar la vida por la ventana. Lo mío era sano.

-¿Cómo es la relación con su padre?
-Le ha costado mucho aceptar mi forma de vida. A los 18 años tuve a mi hija sin casarme. Fue cuando salí del colegio. Empecé a estudiar periodismo porque estaba embarazada y entrar a teatro así era imposible. Al año siguiente, cuando me quise cambiar a teatro, él no aceptó pagarme la carrera. Cualquiera sí, pero no ésa.
Empecé a trabajar en un jardín infantil y a estudiar teatro en la noche.

-¿Y qué hacía con la guagua?
-La llevaba al jardín. Yo ayudaba mudando guaguas, una lata. Estuve un año así, hasta que mi abuela se ofreció a pagarme la escuela. Ahí ya estuve más tranquila estudiando de día.

Sola pero feliz

-¿Vió el programa De Cara al país donde apareció su padre?
-No, se me olvidó. Tenía curiosidad por verlo, pero la verdad es que me qudé dormida a las 20:30, y al otro día traté de conseguirme el video y nadie lo había grabado.Ayer estuve con él, no conversamos mucho, pero cuando nos vemos hay una cosa como emotiva. Yo adoro a mi papá, yo lo quiero cualquier cantidad, aunque no comparto su postura frente a las cosas en general. Mi papá no puede entender que convenza a tanta gente y que no pueda convencer a sus hijas.

-Si su hija a los 13 años decidiera que puede manejar su vida, ¿cómo cree que se lo tomaría usted?
-Creo que la apoyaría e intentaría el camino que eligió mi mamá, que es el tratar de comprender lo que a uno le está pasando. El imponerse no funciona, lo único que provoca es más rebeldía.Yo sé que en la adolscencia, en la mía y en la de la mayoría de la gente, hay un exceso de rebeldía gratuita, pero es respuesta a la cosa represiva. Hay ciertas áreas en las que hay que imponerse, eso es real, áreas en las cuales yo nunca tuve problemas. Por ejemplo el rendimiento en el colegio. En la prueba de aptitud me saqué casi 800 puntos.

Ana-293-¿De qué manera le afectó tener una hija a los 18 años sola?
-Yo estaba súper clara conmigo misma. Estaba contenta, feliz. Agarré mi mochila y me fui al norte a pensar tranquila cómo iba a enfrentar el problema antes de comunicárselo a mis papás.

-¿Tuvo la oportunidad de formar una pareja estable con el papá de Camila?
-Claro, cuando lo conté de inmediato vino la presión de mi papá. El papá de la Camila también quería que nos casáramos, pero yo no quería. Quería tener un hijo, pero no me quería amarrar. Había sido un amor de 3 años, pero no era la persona para vivir para largo.

-¿Y el papá de Camila ve a su hija?
-Hubo un tiempo en que la dejó de ver, pero ahora volvió a verla. Se casó y su señora está esperando guagua. Con eso como que se estabilizó y empezó a buscar nuevamente a la Camila… Yo también tengo ahora mi pareja, Ricardo, Vico con él, Melisa su hija de 11 años, y Camila. Ya somos 4, una familia completa.

Amor y trabajo

-¿La relación con Ricardo comenzó junto con la grabación de la teleserie?
-Nos conocimos en noviembre, en diciembre comenzamos a grabar y en enero comenzamos a andar juntos. Fue como esas cosas que uno no cree que pasan en la vida.
Además me ha servido que sea mayor que yo, tiene 33 años, más camino recorrido y eso compensa.

-¿Sería importante para usted casarse con Ricardo?
-

No, porque no creo que me vaya a querer más o menos por el hecho de firmar un papel.

No, porque no creo que me vaya a querer más o menos por el hecho de firmar un papel.

-¿Cómo ha inlfuido en su trabajo el hecho de ser la pareja del director?
-No nos dicen nada, deben pensar que no vamos a durar mucho juntos.
Al principio hubo momentos tensos, ahora nos ven con simpatía. Nosotros nos llevamos tan bien, que nos resbala lo que piensen los demás.

-¿Qué es lo que le gustaría hacer de aquí en adelante?
-Seguir trabajando en Tv., buscar papales entretenidos y enseguida lo que me gustaría hacer es cine, ésa es mi aspiración.

-¿Por qué cree que su vida ha sido tan rápida?
-Porque me juego por las cosas. No me gustan las medias tintas. Soy violenta para cortar algo cuando el estómago me dice que no. No me asusta esa parte de mi personalidad, confío en eso porque cuando creo que cuando uno se escucha a sí mismo, encuentra el equilibrio.
Soy drástica y acelerada, pero no me perdono nada, soy analítica y autocrítica conmigo misma.