Los noticiarios están muertos. Son aburridos”, sentencia Freddie Lyon (Ben Whishaw), para agregar: “Dénme una oportunidad”. Lo dice con esa inevitable impertinencia y cierta inconsciente petulancia que lo definen.Está frente a un espejo, en el baño de los estudios de la BBC, ensayando su discurso para sus jefes. Es la primera escena de la urgente y fascinante serie The Hour, una historia que mezcla el detrás de cámara de un grupo de periodistas, intrigas policiales, crímenes y una trama de espionaje que no termina de desmadejarse sino hasta finalizar el último episodio.

Ambientada en Londres en 1956, con la crisis del Canal de Suez y la invasión soviética a Hungría como noticias en desarrollo, en el canal de la BBC se planea poner al aire un programa informativo semanal, en vivo, que rompa con la anticuada forma de hacer televisión que los tiene casi sin espectadores: The Hour.“¡Tiene que ser la hora que no te puedes perder!”, los anima Clarence (Anton Lesser), el jefe del equipo, un hombre ya mayor.

La elegida como productora general es la bella y brillante Bel Rowley (Romola Garai), con quien Freddie mantiene una amistad incombustible. Lyon es el reportero nato: intruso, “catete”, curioso, apasionado por la noticia.Para conducir el programa eligen a Hector Madden (Dominic West), cuyo mayor mérito es ser el yerno de uno de los directivos de la estación.

 La BBC lucha por ser un canal “público”, es decir, independiente del Gobierno. Pero las presiones y hasta amenazas son parte del panorama diario con que deben lidiar los periodistas. Es más, tienen siempre encima al desagradable Angus McCain, asesor de prensa del Primer Ministro. Además, deben regirse por una serie de normas que les deja estrechos márgenes de movimiento.

El tema de cómo se construye el periodismo moderno, tal como lo conocemos hoy; la audacia temeraria de Freddie; la mezcla de elegancia y desparpajo de Bel, una mujer moderna atrapada en los rígidos preceptos de los años ’50, arman esa mezcla exquisita de historia sicológica y social.

La velocidad con que se arman las escenas, con diálogos rápidos, el ritmo de la dirección y los seductores personajes —especialmente el trío protagónico— convierten a The Hour en esa clase de series altamente adictivas. El extraordinario trabajo de diseño es tan cuidadoso y preciso que uno se siente en los ´50 desde el primer momento.

Crímenes, política, espías, aristócratas, fiestas, romances, mucho cigarro y whisky -y humor- sazonan el día a día del relato.La ambigua y singular relación entre Bel y Freddie es parte importante de la fascinación que provoca esta historia.

Pero los personajes secundarios pueden ser tan ricos, paradójicos y peculiares como el trío principal: Lix Storm (Anna Chancellor), una corresponsal de lengua afilada; la muy joven y solícita secretaria de Bel; la madre de la periodista; Lord y Lady Elms; Marnie (Oona Chaplin), esposa de Hector.

Nadie sobra en este guión. Ni siquiera los muertos.

El último capítulo es de esos que se ven sin poder pestañear.

¡Muy buena!

Datos

-La guionista y creadora es Abi Morgan, misma que dio vida a River.
-Ben Whishaw ha sido parte del elenco de El perfumeRegreso a Brideshead y Skyfall.
-Esta primera temporada termina atando los cabos que se habían abierto al comenzar, de manera que se puede ver sin esperar la segunda.
-La BBC solo hizo dos temporadas (2011, 2012), aduciendo que debía echar a andar otros proyectos. Probablemente influyó que parte de las críticas en la propia Gran Bretaña no fueran muy complacientes (contrariamente a lo ocurrido con la prensa en EE.UU.).
-Los fans de la serie juntaron cientos de miles de firmas pidiendo a la BBC que no los abandonaran. Pero la suerte ya estaba echada.

Comentarios

comentarios