La semana pasada comenté la temporada final de House Of Cards haciendo malabares para no deslizar algún spoiler.

La serie que inauguró los hits de las producciones propias de Netflix —y que hasta inspiró a un profesor universitario chileno a crear una cátedra— llegaba a su fin convertida en una de las mayores desilusiones de esta era televisiva. Una rutilante pompa de jabón, seductora, exquisitamente producida y mejor diseñada, sin nada dentro.
¡Habíamos amado tanto a una bella sin alma!

Mis 7 “exijo una explicación” (Uds agreguen los que quieran):

1. Aparte de repartir nuevos cadáveres, defraudó las más obvias expectativas implícitas para una final: nada se resolvió y dejó más cabos sueltos de los que debía atar. Una cosa es un final abierto y otra muy distinta es no saber cómo darle término a una historia.

2. En el primero de los 8 episodios, Claire Underwood cumplía 100 días en la Presidencia. ¿Cómo es que al capítulo 6 aparece embarazada del malogrado Francis, mientras ha circulado con el vestuario más milimétricamente ceñido del que se tenga recuerdo? Por favor, alguien que domine las matemáticas —y la obstetricia— que me lo explique.

3. Catherine Durant (Jayne Atkinson) había sido empujada escalera abajo, y muerta, por el Presidente Underwood en la T5. ¿Cómo, por qué y para qué apareció viva ahora… ¡para ser “nuevamente” asesinada!? Y por si fuera poco, luego, en un giro rocambolesco, resultó ser que —como gato de 7 vidas— tampoco fue asesinada esta vez (¡se dedicó un episodio completo a sus exequias!) sino que se había ocultado y había fingido su muerte. (¿?).

4. ¿Por qué motivos médicos —y de guion— falleció Jane Davis (Patricia Clarkson) en su cama sacada del set de La Guerra de las Galaxias?

5. El gabinete completamente femenino (capítulo 5) fue un golpe de guión algo temerario pero que cumplió con ser sorprendente. Bien. ¿Y qué más? Algunas ministras, con suerte, tuvieron un par de líneas de parlamento.

6. Insertar, a modo de flash backs, momentos de la infancia y adolescencia de Claire también fue una idea atractiva que prometía. Y en eso quedó: una promesa. Porque ¿qué agregó a la historia?

7. ¿Algún psicoanalista puede explicarse la lealtad perruna de Doug Stamper (Michael Kelly) hacia el desparecido Francis Underwood, aunque ello implicase pasar de paciente de un psiquiátrico a homeless en las sombras?

 

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