Espléndidamente urdida con los ingredientes precisos del cine negro -oscuros personajes, mujeres fatales, policías y autoridades corruptos mezclados con unos pocos tozudamente honestos- se teje esta serie que comienza en Gotham (o Ciudad Gótica), cuando los padres de Bruce Wayne (futuro Batman) son asaltados y asesinados ante los horrorizados ojos del chico, a la salida de una alegre velada en el cine.

Una escena que hemos visto en más de una versión en los distintos “Batman” del cine, TV y por cierto, en su origen, la historieta de la fábrica DC Comics. Sólo que si allí esta secuencia es un racconto, aquí es el punto de partida de una historia sobre una ciudad inquietante, ambigua y violenta, con el joven detective James Gordon (Ben McKenzie) como protagonista. (En cine, entrañable Gary Oldman).

“Gotham” (serie de Fox, exhibida en Latinoamérica por Warner) puede ser descrita como una precuela de “Batman”, pero el ingrediente fantástico apenas se asoma (al menos en esta primera temporada).

Esto es -reitero- buen cine negro, ese que viene de la tradición que instaló Raymond Chandler, mítico escritor y guionista, creador de Philipe Marlowe, el desencantado detective al que Humphrey Bogart dió vida en Hollywood.

Gordon -un ex soldado, hijo de un importante fiscal de distrito ya fallecido- lleva un par de semanas en la Brigada de Homicidios cuando ocurre el crimen. Su compañero es el experimentado policía Harvey Bullock (Donal Logue, “Sons Of anarchy”), un sujeto rudo, que conoce y se relaciona perfectamente con los turbios seres que manejan la noche y se sabe las “reglas” para flotar en estas aguas sucias.

Pero Jim Gordon también es un tipo duro, desafiante, formado en el Ejército, que no está para que lo traten como boy scout: perseguirá a quien sea, con la ley y la honestidad como faro.

Es el único que, al llegar a la escena del crimen, logra que Bruce (David Mazouz) le hable. Jim y el multimillonario preadolescente -con Alfred (sí, el mayordomo de siempre) de intermediario-, mantendrán una relación permanente y constante.
En los capítulos desfilarán personajes como la bella y sádica mafiosa Fish Mooney (genial Jada Pinkett Smith); dos jefas policiales que se las traen; Carmine Falcone, capo máximo de la mafia. Y también irán apareciendo aquellos que luego conoceremos como Gatúbela, El Pingüino, Enigma, El Joker, etc., algunos de ellos aún muy jóvenes y como seres de carne y hueso.

A muy buen ritmo y velocidad, cada capítulo se enfocará en un crimen, pero siempre quedarán hilos pendientes que se enredarán entre sí.
Nada es diáfano en “Gotham”.

La vida de Gordon -cuya novia es la glamorosa Barbara-, los crímenes, los misterios en torno a cada personaje (casi todos tienen algo que ocultar o una tragedia en sus espaldas) se suceden en una atmósfera dramática y oscura, en la que resulta crucial el magnífico diseño de espacios, que sumergen al espectador en los callejones, cloacas, clubes, oficinas y las más disímiles viviendas de Gotham desde la primera escena.
Este asombroso y preciso trabajo de Dirección de Arte es clave: la sombría y ambigua Gotham es la otra gran protagonista de esta serie.
Fascinante y adictiva.

Primera temporada (2014): 22 capítulos, en Netflix.
Segunda temporada: en Warner, a partir de octubre o noviembre en Chile.

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