Habla de su sorpresivo fichaje en TVN y de su ‘traumático’ episodio con La Red. ‘Increíble como una situación tan mala onda terminó convirtiéndose en el mejor año de mi vida’.

De los once kilos que subió en su año sabático ya casi no queda rastro. Está más delgada, guapa y sobre todo en paz. Se ve con más aplomo, segura. Una imagen que contrasta con la de hace un año, cuando ella y su marido —el periodista Juan Carlos Valdivia— fueron registrados a la salida de La Red rodeados de un enjambre de cámaras. Ahí estaban, pálidos, desencajados, sin emitir palabra ante una prensa que les exigía aclarar su inesperada ruptura con la estación, luego de quince días de ausencia televisiva. En ese tiempo se mantuvieron inubicables, sin contestar llamadas, mientras eran duramente cuestionados. Los medios informaron que los conductores estaban con licencia debido a un cuadro de estrés. La noticia activó las alertas. Se habló de una crisis interna, de que la pareja no se llevaba bien con el nuevo director ejecutivo, que habían renunciado y que estaban negociando con otros canales…

“Nuestra licencia médica fue cuestionada y comentada públicamente. Para colmo, nos enteramos a través de los diarios de que nos habían despedido… Nunca nadie tomó contacto con nosotros. Fue súper traumático”, recuerda Claudia.
Cuando una serie de preguntas aún flotaban en el aire, el matrimonio anunció que partía a Rapallo, Italia, lejos de las presiones, mientras dejaban a su abogado, Bernardo Piracés, a cargo del asunto. De eso ha pasado un año y pronto se zanjará en Tribunales. “Existe una demanda en el Juzgado Civil por terminación de contrato con indemnización por daño de imagen pues en el canal dudaron de la veracidad de la licencia y además dijeron que era un plan coordinado para ejercer presión”, describe Piracés, quien adelanta que el fallo se conocerá en marzo o abril.

“NOS HABÍAMOS QUEDADO SIN PEGA, NECESITÁBAMOS CAMBIAR EL SWITCH Y RENOVARNOS”, cuenta Claudia. “Estábamos demasiado estresados”.
En Europa se desconectaron, se reencontraron como padres de familia y sobre todo como pareja. Y aunque se especuló con que un año fuera de las cámaras —además de la polémica que dejaban en Santiago— podría haberlos alejado para siempre de la televisión, las ofertas no tardaron en llegar: Juan Carlos acaba de firmar para un late show en UCV-TV que estará al aire a partir de marzo, y Claudia, luego de una serie de propuestas, optó por Televisión Nacional.
El fichaje en TVN fue toda una sorpresa. Desde mediados de año se daba por hecho que tenía un acuerdo con Mega para ingresar a Mucho gusto este 2013. Pero la confirmación de que sería rostro del canal estatal figuró con grandes titulares y golpeó especialmente a los ejecutivos del grupo Bethia, que la daban como carta segura.
“A nadie le oculté que mantenía conversaciones paralelas. Con TVN veníamos hablando desde hace tiempo, la diferencia es que no se filtró a la prensa…”, asegura ella, aclarando el asunto por primera vez.
—¿En cambio lo de Mega sí?
CConseva01—Exacto. Pero ya no era mi responsabilidad. Acá incluso se daba por hecho algo que no estaba cerrado; pero yo quería tener claridad sobre todas las propuestas, ver bien de qué se trataban, con qué gente trabajaría, dónde tendría la mejor proyección y, recién ahí, decidir.
En octubre aterrizó en Chile y dejó a su marido a cargo de los niños en Rapallo. Venía a cumplir una serie de compromisos, como la filmación de una campaña publicitaria de una multitienda, pero pronto se sumaron reuniones con tres canales.
“El asunto me sobrepasó. Pensaba volver a Italia y quedarme hasta diciembre, pero la vorágine fue tal que desde allá el Pollo me dijo ¿sabes qué más?, quédate. Y estando acá sola, me decidí por TVN”.

En su contrato —que empezó a regir este 1 de enero— está contemplado un programa franjeado y un estelar. Ella no da muchas pistas, sólo cuenta que a partir de este mes reemplazará —junto a José Miguel Viñuela— a los animadores oficiales de Buenos días a todos y que relevará a Karen Doggenweiler cuando parta a apoyar la campaña presidencial de Marco Enríquez.
De trabajar codo a codo con su marido y ser dueña de su propio programa ahora pasó a integrar la planilla de una gran estación. Podría tratarse del mayor reto de su carrera. Primera vez —desde sus tiempos en Canal 13— que no compite en las ligas mayores. Aunque su contratación también se ha prestado para intrigas, luego del rumor de que ella y Viñuela podrían ser definitivamente los conductores del matinal más visto de Chile, lo que ha puesto a la pareja en el ojo de la polémica.
“Es parte de las reglas del juego, de hecho, ya empezaron las especulaciones… Dicen que vengo a quitarle el puesto a Karen y a Julián, pero no me preocupa que crean que vengo con el serrucho. Siempre va a haber gente que te quiere hacer daño. La televisión funciona con conflictos, es parte de la industria. Pero durante un año tuve la posibilidad de vivir otra experiencia, un mundo más allá de la televisión y mi parada es distinta. Cuando estás acá todo se vuelve más egocéntrico: sólo te importa mirarte y lo que dicen de ti… Todos hemos caído en eso. Pero en Italia, mis amigos ni siquiera sabían quién era yo ni a qué me dedicaba. Así que espero no caer en este círculo de malas ondas y especulaciones. No me interesa”.

“JUZGAR A UNA PERSONA ANTES QUE EMPIECE EL REEMPLAZO ME PARECE PREMATURO. ¿A QUÉ VIENE?”, dice ahora sobre los ataques que recibió José Miguel Viñuela de parte del periodista Julio César Rodríguez, quien lo acusó de ser un mal animador. “¿Será que Julio César veía al Jose cuando conducía en Mega y no le parecía bien su trabajo? También he escuchado que podría deberse a un lío de faldas, que aparentemente una ex de Julio César salió con el Jose… Pero ignoro cuál será el origen. A lo mejor es simplemente ego, lucimiento personal, querer ser el más bacán, el que hace las mejores preguntas, las más inteligentes, el más lindo y divertido. Eso se da mucho en este medio. Pero espero tomar distancia. Llevo 22 años trabajando en televisión y ya estoy curtida”.
La Claudia de ahora se muestra recargada. No teme dar su opinión de la industria televisiva, a la que critica de transgresiones y excesos: “La televisión se tiñó de farándula. Hay poca oferta, se pone de moda un programa y todos van con lo mismo… Antes uno se enorgullecía de trabajar en este medio, pero hoy está súper desprestigiado y la reacción de la gente no es muy buena. Con la cantidad de personajes curiosos que han ido CConseva02apareciendo, gente que opina pero que no aporta mucho… Llega a dar risa, pero me subo a un ascensor y me dicen: Bienvenida a Chile, al fin alguien decente en la TV…”.
—¿A qué cree se debe este desprestigio?
—Hay una contradicción, se rechaza esta nueva forma de hacer televisión, pero igual la consumen. Mi sensación es que hoy en el medio queda muy poco amor por las comunicaciones, ya no hay pasión y se ve a la TV nada más que como un negocio. Sólo manda la sintonía, lo que ha llevado a que se cometan una serie de transgresiones y excesos. La cobertura que se le dio al 21 de diciembre, por ejemplo (fecha en que supuestamente se terminaba el mundo); me pareció irresponsable que todos los canales aterrorizaran a la gente durante varios días y en horarios para todo espectador… Mis niños estaban inquietos: tuve que explicarles que no es tan así, que son juegos de la TV para marcar sintonía.
—Pero TVN no es una excepción y también se le critica por presentar contenidos que nada tienen que ver con su misión editorial. Por ejemplo, el docurreality de Las Argandoña.
—Las críticas son válidas. Pero la culpa no es del programa, sino porque se filtraron cifras y se hizo público cuanto iba a ganar Raquel y su hija. En un país con tanta pobreza por supuesto que choca. Pero Raquel sin duda va a volver; tiene altos y bajos, no es primera vez que cae en un bajón; es una mujer que se reinventa constantemente.
—¿Cómo se proyecta dentro de TVN?
—Mis ambiciones no pasan por un lucimiento personal, pero sí estar al servicio de programas que aporten a la gente. Tengo cercanía con el público y espero ser una buena compañía, entregar entretención y humor. Y si llego a convertirme en un rostro fuerte será como consecuencia del trabajo realizado.

Lea la entrevista completa en la edición del 4 de enero.

Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl