Cada día, Televisión Nacional (el Estado), Canal 13 (Andrónico Luksic) y Chilevisión (Time Warner) salen al aire con la intención de ganar y cumplir el sueño de ser primeros en el rating local, sin embargo, en los últimos tres años ninguno de sus dueños o ejecutivos ha logrado igualar la apuesta de uno de los jugadores que pone más fichas en la mesa: Carlos Heller, presidente del grupo Bethia, dueño de Mega.

Pero el próximo año el juego podría cambiar. La semana pasada, el empresario Andrónico Luksic tomó el control del 100% de Canal 13, tras comprar el 33% a la Universidad Católica; el Senado aprobó una capitalización de TVN por 47 millones de dólares, y Chilevisión más CNN —los canales del grupo Turner— planean un silencioso ataque a la industria local con una inyección de aportes que ya alcanzan los 15 millones de dólares.

La pregunta es si los jugadores están dispuestos a subir las apuestas, considerando que la industria no logra dilucidar la actual encrucijada: que mientras más chilenos ven televisión abierta, según la encuesta del Consejo Nacional de TV, las pérdidas siguen aumentando descontroladamente. Parece contradictorio, pero al parecer el tema no es de audiencia, sino de gestión.

Durante el primer semestre de este año, salvo Mega, quien sólo tuvo ganancias por 473 millones de pesos, el resto de los canales grandes obtuvo un millonario déficit. ¿Cómo traer de vuelta la publicidad que se encandiló con las redes sociales? ¿Cómo mantener la calidad de los contenidos a un costo más bajo? ¿Cómo enfrentar al cable y los contenidos por streaming? Quien logré conciliar esto será el ganador del póker que se jugará en los próximos meses.