Vara de gusto horrible. Valores reprobables. Cultura inexistente. Pudor cero. Pero la rapidez verbal y encanto de los integrantes del reality Acapulco Shore hacen de este programa de MTV una adicción para quienes se encuentran con sus capítulos durante el zapping.

Inexplicable reacción de agrado (ante una propuesta televisiva tan burda) que ya es un fenómeno continental extendido. La apuesta latina de la franquicia Shore se pudo despegar exitosamente de las otras versiones internacionales no por ser ‘más hot’, extrema o destapada. Su secreto está en esa frescura y lenguaje travieso que se asemeja a otra exportación mexicana del siglo pasado: El Chavo.

No es sacrilegio ponerlos frente a frente. Los muchachos (los integrantes estables Tadeo, Mane, Jawy, Fer, Karime y Potro) logran carcajadas con sus frases, modismos que ya se entienden y comparten en los países a donde llegan por pantalla. Ya hay sitios que recogen palabras, diálogos y ‘reflexiones’.

De aquí algunos ejemplos: “Estoy más crudo (con resaca) que un sashimi”, “¡se me juntó el lavado con el planchado!” (encuentro simultáneo con dos galanes). “Como una casa de terror; pero en vez de muertos salen sin virginidad, Este wey le rascó los huevos de más al tigre, Peda no vale, Al boss me lo paso por el arco del triunfo, Hagas lo que hagas ¡quítate las bragas!”, (canto grupal). A lo mejor no pasan la prueba del tiempo como El Chavo. Quizá sí la de un entretenido verano.