- ¿Todas las mañanas se despierta tan “chévere”?

-No tanto. Algunas me levanto un poquito más feíta, más hinchada y otras veces sí, harto “chévere”.

- ¿Y qué hace para no marearse con tanto éxito? 

- Vivo la vida común de la gente y me aíslo de las entrevistas, la televisión y fotografía. No me maquillo, me visto normal y me descuido un poco.

- ¿Cuánto de teleserie han tenido sus treinta años de vida? 

- Yo creo que e mi vida, toda completa, es una teleserie.

- ¿Pero de niña fue pobre y esforzada? 

- Limpié mucho baño, mucho plato y mucho piso. Eramos siete hermanos, siempre hicimos todo y nunca tuvimos mucama. Mi papá era un hombre muy trabajador, no éramos de posición. -

¿Qué argumento tiene Cara bonita, la teleserie que recién terminó de grabar? 

- Horrible, gracias a Dios que terminé esa porquería. Un tema que no se lo cree nadie. Tres chicos tratando de acostarse con una chica para ver si la dejan embarazada de un hijo varón y así cobrar una herencia. Eso no existe. Es irreal.

- ¿Y de quién se enamora perdidamente en esta oportunidad? 

- Me enamoro de Iván, interpretado por el actor Fernando Carrillo.

-¿No le resulta incómodo trabajar con él, su ex marido? 

- Horrible. No nos llevábamos tan mal, pero sí la situación siempre fue tensa y no es lo más recomendable para la salud interior. Sufrí mucho, me llené de granos, engordé, no dormía bien, mi vida se volvió rara.

- ¿Y su actual novio, Osvaldo Sabatini, no le molestaba esa situación?

- No le importaba porque él sabe que es mi trabajo. El es una persona que medio mucha fortaleza, es un muchacho muy centrado y muy tranquilo. El me calmaba cuando llegaba llorando.

- En medio de todo s embarazó y perdió a su guagua…

- Eso fue lo peor, una experiencia muy fuerte. No puedo decir fea, porque supe lo que es tener un hijo adentro y toda la ilusión que ellos conlleva. Todo fue muy injusto, porque yo caí en estado de equivocación y tuve que enfrentar a mi familia y a la de Osvaldo, que es muy conversadora. La gente me trató duramente y la prensa también. Luego, para colmo, la perdí.

- ¿Ha tenido oportunidad de paletear con su futura cuñada, Gabriela?

- Con Gabriela no paleteo, pero sí troto. La extraño cuando no está en Buenos Aires; siempre nos vamos juntas al campo y eso para mí ha sido una catarsis.

- ¿Conoce al presiente Menem? – Sí, es muy simpático y divino. Ambos somos de River.

- ¿Qué tienen las venezolanas que parecen hechas a mano? 

- No sé, yo creo que son las mezclas.

- ¿Por qué se arriesgó a una cirugía estética? 

- Me operé el busto porque sentía que mi cuerpo lo requería. Tengo mucha cadera y eso era desproporcionado. Además, me siento más atractiva. Me pongo un lindo escote o un vestido y lo relleno bien. Estoy dispuesta a ir haciéndome cirugías en la medida que pasa el tiempo. Yo me cuido mucho.

- ¿Ha tenido oportunidad de ver actuar a nuestra heroína internacional Cecilia Bolocco? 

- ¿Cecilia Bolocco…? Creo que sí, pero no la tengo ahora muy clara.

- ¿Por qué rechazó personificar a Susana Jiménez en la próxima película sobre la vida de Monzón? 

- Porque el personaje estaba cargado de mucho erotismo y eso no va con mi personalidad. Está bien hacer algún desnudo de repente, pero las actrices que admiro, como Meryl Streep, nunca se han desnudado. Siempre las latinas tenemos que sacarnos la ropa para destacarnos en el cine.

- ¿En qué trabaja actualmente?

- En estos momentos soy sólo ama de casa. Limpio, cocino, atiendo a los perros.

- ¿Se casará pronto?

- Bueno, quizás el año que viene. Pero no es algo que me preocupe, lo que importa son los sentimientos; yo ya salí de mi casa llena de ilusiones, con velo y corona como lo querían mis padres y no resultó. Ahora vivo feliz con Osvaldo.