Se oye la inconfundible voz de Phil Collins. Son los años 80, la década que tuvo a Ronald Reagan gobernando los EE.UU., cuando la Guerra Fría era aún una realidad.
En la noche de Washington, una escotada rubia a lo Marilyn coquetea con un oficinista en el bar de un hotel. En la habitación tienen sexo. El es funcionario del Ministerio de Justicia.

Ya en su auto, ella se desprende de su peluca y deja caer su largo y ondulado pelo castaño.
Tres noches después, en un barrio solitario, la mujer se cuela en un departamento mientras dos hombres, sus cómplices, acechan en la esquina a un sujeto que circula con un maletín.

La cacería terminará con uno de ellos malherido y la “presa” secuestrada, en una secuencia urgente y una huida con detalles cuidadosamente planificados, pero no por ello menos nerviosa y con no pocos contratiempos.

Phillip y Elizabeth Jennings guardarán su auto -mismo con el que han hecho esta operación y donde ella ha dejado su peluca a lo Marilyn- en el garage de su casa de clase media, en un tranquilo barrio de las afueras de Washington.

En la mañana, como la típica familia norteamericana que conforman, tomarán desayuno con sus hijos -una chica preadolescente y un niño menor- antes de que partan al colegio.
Phillip (Matthew Rhys) y Elizabeth (Keri Russell) son agentes encubiertos de la KGB, desde hace 15 años.
Así arranca “The Americans”, la trepidante, ambigua y electrizante serie de contraespionaje producida por el canal FX, inspirada en los archivos y documentos de la KGB revelados por un ex agente, Vasili Nikltlch Mitrojin, y publicados en dos libros.

Pero esos papeles solo fueron un referente. Porque el creador y jefe del equipo de guionistas de “The Americans” es Joe Weisberg, un ex agente de la CIA.

Estrenada en 2013 y profusamente premiada, cada capítulo es un desafío a los nervios del espectador y sobre todo un inquietante cuestionamiento ético. ¿Quiénes son los malos? ¿Quiénes son los buenos?.
Agentes del FBI, contra agentes reclutados por extorsión, altos mandos y espías de ambas potencias se cruzan, se vigilan, se agazapan en los vertiginosos episodios que no dan tregua ni respiro.

El pasado de los Jennings y su inserción en la sociedad estadounidense se irá develando mientras continúan con sus misiones al servicio de la URSS.
El matrimonio alterna su trabajo en su agencia de viajes con sus cada vez más demandantes misiones, las ceremonias en el colegio de sus hijos, las idas al mall, y las visitas a las secretas dependencias de la KGB a donde son citados.

“The Americans” es una de las mejores series que nos ha brindado la TV en el último tiempo, junto con “Breaking Bad”, “Fargo”, “Downton Abbey” y “House Of cards”.

¡No se la pierda! No podrá ni pestañear.

The Americans: En Netflix.
3 temporadas.

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