“Pidió el voto de la gente a través de Luis Larraín de forma urgente; ahora, que le ponga prioridad al proyecto”, dice el animador que sueña con tener un programa de servicios en TV y ser alcalde de Constitución.

Viene saliendo de un fuerte resfrío que lo tuvo en cama. Se perdió la Marcha por la Igualdad. “Me habría encantado ir, pero la seguí por Twitter. El año pasado asistí y fue una bella experiencia. Yo nunca había marchado”.
Con un mensaje de texto, Ignacio Nacho Gutiérrez, el animador de Primer Plano y de SQP, avisa que viene llegando.
“Van a cerrar Las Bezanilla en diez minutos”, le respondo.
“OK. Al frente”, es su mensaje. Ahí queda el restorán Starnberg, en Alonso de Córdova con Vitacura, cerca de donde vive.

Llega abrigado con una bufanda verde agua, chaqueta café, feliz porque su programa en Radio Pudahuel, Cuéntamelo todo, ya está en el primer lugar. El proyecto era conseguirlo en un año, pero ocurrió en cinco meses. “Hay que seguir trabajando y pasándolo bien”.
Este es el Nacho Gutiérrez (36, el menor de tres hermanos, con dos sobrinas regalonas), de Constitución: el tipo que anima seis horas diarias (nueve los viernes). El que disfruta el cine-arte, el que en su velador tiene La llave de Sarah, de Tatiana de Rosnay, y ¿Por qué caminar si puedes volar?, de Isha (“me lo regalaron; no sé si fue un mensaje”). El tipo que se ha visto todas las CSI Las Vegas y que salió llorando del Cachimba, de Silvio Caiozzi.
Personaje popular, con más de 150 mil seguidores en Twitter y más de 5 mil amigos en Facebook, sueña con tener un programa de servicios en la televisión.
No le han ofrecido ‘oficialmente’ entrar a la política, dice, pero jamás se “cerraría a nada. En este momento soy feliz conduciendo mis programas, pero quién sabe si una comuna como Constitución necesite de mí como representante. Me gusta trabajar. Y que la gente confíe en mí en televisión o política es un honor”.
—Chilevisión ahora está tercero, después de haber sido primero el año pasado.
—Bueno, le toca a otro bailar con la bonita ahora. Hay que seguir batallando. SQP en la franja de mediodía es el programa líder y lo ha sido siempre.
—Mundos Opuestos (MO) derrotó completamente a Primer Plano (PP).
—Frente a la competencia hay que pasarlo bien y no desesperar. MO ya terminó, y la otra semana habrá que competir con otro. Pero nosotros, PP, vamos todas las semanas del año y tenemos que competir con realities, con teleseries, con Morandé, con todo.
—¿Cómo llenan las tres horas de  SQP?
—Con sentido del humor, con opinión, con buena onda.

SI HAY UNA PERSONA SOBREEXPUESTA EN CHILE, ÉSA ES NACHO GUTIÉRREZ. Se lo puede ver a las 10 y media de la mañana en SQP. A las 4 de la tarde está otras tres horas al aire en Radio Pudahuel con Cuéntamelo todo. Como si esto fuera poco, los viernes va en prime time en Chilevisión, con Fran García-Huidobro y Jordi Castell en PP.
Ahora está comenzando un nuevo programa de servicio, Cuenta conmigo, los domingos en la tarde en la Pudahuel. “Me considero un hombre de radio”. Además, Nacho es dueño de dos empresas: una agencia de publicidad y una de comunicaciones. Y hace eventos (sólo los martes y jueves).
“Antes le daba el ciento por ciento del tiempo a mi trabajo, y de repente sentí que llegaba al final del día y decía: Hice todo por el resto y por mi trabajo, que me gusta y lo paso bien, pero ¿qué pasa conmigo? Ahí empecé a darme más espacio para mí”.
En gran medida el cambio se debe al terremoto, que afectó tan fuertemente a su querida Constitución (la llama Conti). “Ahora, el sábado en la mañana agarro mi auto, subo a mis dos perras y parto a Conti, me junto con mis amigos del colegio, me mato de la risa y me vuelvo el domingo en la noche”.

También se despierta muy temprano para ir al gimnasio, y hace meditación trascendental a las 2 y media de la tarde.
Uno de los proyectos que le llena el alma es construirse una casa en Constitución. “Yo quiero ser vecino de Conti; no sólo a través de mis papás”. Ellos perdieron todo con el sismo y después se hicieron una casa frente al mar. “Mi mamá quería ver cuando venga la ola”. Cada vez que hay una emergencia, Nacho los llama para que se vayan a lugares más altos.
El también piensa instalarse cerca del mar, como a seis minutos de sus papás.
—Con tantos trabajos y tan poco gasto, deberías ser una persona de plata.
—Todo eso lo ve mi mamá y me paga un sueldo al mes. Ella administra lo que tiene que ver con mi casa, la gente que trabaja conmigo, las cuentas de la luz…
Otro evento que influyó fuertemente en Nacho fue la muerte de Felipe Camiroaga.
—¿Cómo se llevaba con él en el momento del accidente?
—Estábamos en buenos términos. El último mensaje que nos mandamos fue para el incendio. Siempre tuve la mayor admiración por Camiroaga. Cuando murió, dije: ¿Qué hago con la angustia que me genera este accidente? Agarré el teléfono y empecé a mensajear y a llamar a las personas con las que estaba peleado. Les dije lo mucho que las quería, lo importante que habían sido en mi vida. Era la forma de canalizar la angustia que sentía por un gallo tan joven con tantos proyectos.
—¿Se juntaban con Felipe?
—No. Recuerdo haberle mandado un mensaje después de las pifias del Copihue (de Oro). Estaba muy afectado. Yo encontraba que era injusto que a una persona tan querida le pasara eso —se emociona y se le quiebra la voz—. El tema está en que hoy… no está. Y la gente en la radio día a día se acuerda mucho de él. Tenemos que utilizar ese dolor en algo, y yo lo utilicé de esa forma, y me ha servido, y ya empecé a construir mi nueva casa en Conti, estoy más cerca de mis papás, abrazo más fuerte… Quiero estar más contento, llegar a mi casa más temprano, ver más a mis hermanos. Ver que Felipe tenía tantos proyectos, tantas cosas que quería hacer y que no logró concretar, fue un remezón para los que creíamos que no nos podía pasar nada en la vida.
—Se ha criticado mucho la calidad de la TV actual.
—Depende de quién venga la crítica. Quizás es de alguien que ve Discovery Channel…
—El senador Juan Antonio Coloma encuentra que “la televisión abierta, objetivamente y con respeto, es súper ordinaria”.
—Coloma debería preocuparse más de la VII Región que de la TV. Debería sentarse con los pescadores y escucharlos, por ejemplo. Creo que un parlamentario no debería ser presidente de un partido. Los tiempos son para la región y los distritos; no para el partido. Lo otro: me carga cuando se generaliza. Que hable con nombre y apellido de los programas que no le gustan.
—¿Longueira, Golborne o Allamand?
—¡Allamand, absolutamente! Porque, cuando nadie hablaba del tema ni levantaba la voz, fue el que planteó el Acuerdo de Vida en Pareja. Fue un impulsor importante. Es una persona que tiene una preparación política, a diferencia de Golborne, que es más ‘aparecido’.

—¿En qué está ese tema ahora?
—La Moneda debería darle urgencia, pero no lo ha hecho. Una de las peticiones en la Marcha este año era que se acelerara, porque si no tiene urgencia, pueden pasar muchos años sin aprobarse. Piñera usó el tema gay en la campaña. Más allá de lo que opine la UDI, debería ponerle urgencia porque en el camino hay gente que se va a quedar sin derecho a salud…
“En el tema del Acuerdo de Vida en Pareja, tengo algunos puntos en los que creo que todas las comunidades homosexuales van a estar de acuerdo conmigo; no se ocupa la palabra ‘cónyuge’ por los típicos miedos de este país. Bueno, ¿vamos a hablar de matrimonio o no? ¿Por qué le tienen tanto miedo? ¡Si son las comunidades homosexuales las que se van a casar!, ¡no se van a casar ellos!”.
—Felicitaste a Harald Beyer por Twitter por asistir a la marcha.
—El ministro de Educación siempre fue un colaborador de la Fundación Iguales, y que ahora haya querido ir, pienso que tiene que ver con las convicciones.
—¿Estarías dispuesto a trabajar en el comando de Allamand?
—Estoy dispuesto a representar ideas. La gente vota por los proyectos. Muchos apoyamos a Piñera porque iba a ser más justo. Y, en el caso de Luis Larraín, que apareció en su campaña, me parece que él hoy está en deuda por el tema del acuerdo de vida en común. No ha sido tan agresivo para mandar con urgencia el proyecto como sí fue agresivo para pedir el voto.
—¿Conoces a Luis Larraín?
—Alguna vez tuve la oportunidad de conversar con él. Un gran gallo, que ha pasado por temas emocionales muy complicados. Creo que debe sentirse defraudado.
—¿Por qué te molestan tanto con el tema de tu sexualidad?
—Porque la gente obviamente quiere saber de mis sábanas, y yo insisto, no sé si el día de mañana voy a hablar de mi intimidad, porque de mi vida privada yo hablo temas, pero de mi intimidad, ¿por qué? Soy conductor de los dos programas de farándula más vistos y no sería normal que estuviera hablando de mis amores y desamores sentado ahí, de los escándalos que yo haga… Uno tiene que restarse un poco en esa materia.
—Como te dedicas a ventilar la vida privada de la farándula, la gente cree tener el derecho a saber de la tuya.
—Así como la gente cree tener el derecho de preguntar, yo puedo responder que no tengo nada que exponer ni esconder, si así fuera no estaría en la tele.
—Varios de los que han confesado su opción sexual después se han arrepentido.
—La gente debería tener la libertad de hacer con su vida lo que se les venga en soberana gana. Si quieren hablar de su vida íntima, perfecto. No sé si en el futuro voy a hablar de mi intimidad, pero en este minuto no me es cómodo. Entiendo que la gente quiera saber, se los respeto, pero no lo haré.
—Igual se dio a conocer que habías tenido una relación, y que habías terminado y habías sufrido mucho.
—Debe haber sido hace tanto tiempo que no me acuerdo… En los minutos complicados, lo mínimo que espero es que la gente que uno quiere esté con uno. Yo creo que tiene que ver con… querer ser más feliz —se emociona Nacho; no se ve tan seguro—. No necesariamente ser más feliz hoy significa estar con alguien.

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