Tendencias

Ferragamo sin artificios

Colección primavera-verano 2010

Por: Soraya Melguizo

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Lejos de las micro minifaldas que escandalizaron a la crítica internacional –que acusó a esas colecciones de “inspiradas en Berlusconi”– Ferragamo dio una lección de elegancia en la Semana de la Moda de Milán.

Milan Fashion Week es sin duda una de las pasarelas más esperadas, junto con París y Nueva York. Este año los diseños fueron epicentro de la polémica, tras la crítica de la prensa internacional que calificó de “vulgares” algunos desfiles. La indignación de la industria local no se hizo esperar, ya que el Financial Times y el International Herald Tribune acusaron a los diseñadores de inspirarse en los escándalos sexuales del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, para crear líneas con detalles de lencería y cortísimas minifaldas.

No fue el caso de Salvatore Ferragamo, cuya colección privamera-verano 2010 fue una de las más elegantes y discretas de las presentadas en el edificio de la Bolsa de Milán, situado en la céntrica Plaza degli Affari. Allí, una sala abarrotada de público y prensa especializada había esperado hasta el penúltimo día para conocer las nuevas propuestas del genio italiano.

La atmósfera sobria y delicada de la entrada ya hacía presumir que la puesta en escena de Ferragamo tendría poco que ver con los shows que habían montado otros diseñadores. La moda-circo, que marcó los desfiles previos, dio paso después de casi una semana, a la moda para la mujer que no necesita mayores artificios para sentirse elegante.

EN UN CLIMA QUE RECUERDA A LA SABANA AFRICANA, la casa florentina se jugó por el dominio de los colores cálidos, amarillos, rosados y blancos. Y en una jugada absolutamente contracorriente, dejó de lado las faldas cortas, los escotes de vértigo y los estampados poco discretos para hacer una apuesta por la ropa de líneas puras. Seguridad, estabilidad, discreción: de día, amarillos y estampados ligeros. De noche, vestidos de raso que se llevan como una segunda piel, siempre en colores claros, violetas, nada exagerado ni excéntrico.

La tendencia son aristocráticas faldas, chaquetas perfectas y camisas blanquísimas, fundidas con vaporosos vestidos y pantalones coloniales. Para las noches de verano, el vainilla da paso al rosado, al lila y a distintas tonalidades de gris. Y para completar el look de la mujer Ferragamo, preciosos abrigos de cocodrilo y pitón, que reproducen fielmente la piel del animal y sellan un estilo sofisticado.

ERA LA ÚLTIMA COLECCIÓN DE LA ESPAÑOLA CRISTINA ORTIZ, quien fue diseñadora de Ferragamo por tres años. En agosto anunció su partida, pero antes de irse dejó una línea de cortes perfectos en espalda, brazos y piernas. Para los pies, propone sandalias de altura, con tacones de madera y metal, diseños en los que mezcla materiales y estructuras. También celebra el virtuosismo de lo artesanal con exclusivas pieles de caimán, pitón y avestruz, que en un juego de túneles adornan el pie como un tatuaje. La parte superior puede estar construida sobre cadenas de nudos, cuñas envueltas en madera y siempre sobre doble plataforma. Sin duda, una presentación impecable, donde no hubo lugar para críticas, mientras Mario Boselli, presidente de la Cámara de la Moda, respondía a los medios norteamericanos frontalmente, asegurando que el ataque a otros diseñadores era fruto de la “envidia”, porque “a pesar de la crisis, Italia es el país líder de la moda y esto molesta a las empresas de Nueva York y Londres, que tienen peores resultados”.

Una conclusión que el desfile de Ferragamo parece comprobar. Su colección dejó una sensación amable: todavía existen sobre las pasarelas diseños que no son en exclusiva para supermodelos de tallas imposibles, sino prendas de estilo para la mujer urbana del siglo XXI. Justo lo que una Semana de la Moda tiene que mostrar.

Video de la colección primavera-verano 2010 de Salvatore Ferragamo

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