BB Los secretos de la pecadora
Brigitte Bardot en el Musée des Années Trente
Amantes, maridos, pasiones fugaces… Los volvió locos. Hechizó a directores, fotógrafos y diseñadores. Despertó a miles de mujeres adormecidas por el deber ser… La salvaje Bardot cumplió los 75 y París abrió al mundo las piezas más insólitas y marcadoras del mito erótico de los ’50. Una gran exposición abierta hasta el 31 de enero.

Bardot no se preocupa lo más mínimo de la opinión que alguien tenga sobre ella… Come cuando tiene hambre… Hace lo que le viene en gana. Y es eso lo que perturba (Simone de Beauvoir).
Insolente, desenfadada, sexy a morir… Los años despreocupados se llama esta magnífica plataforma que ha batido récord de público en los dos meses que lleva abierta. Quedan 45 días para ver la muestra más grande que se haya montado sobre esta mujer que rompió todos los esquemas en los ’50 y ’60. Recorrer los 900 metros cuadrados del Musée des Années Trente, ubicado en el Espacio Landowski, es volver a vivir el grito de libertad de BB.
Realizada gracias al apoyo de la propia Brigitte, al préstamo de coleccionistas, instituciones y artistas internacionales, destaca la estrecha colaboración entre la actriz y el diseñador Paco Rabanne. Vestidos y accesorios emblemáticos del creador están exhibidos como prueba de la amistad de estos dos visionarios.
Es un recorrido cronológico que sumerge al visitante en el corazón de su loca y también atormentada vida. Es la historia de la Bardot en una sucesión de alcobas temáticas; cada una lleva el título de una de sus películas, de una canción o de un programa de televisión en que estuvo… Su infancia, los animales, más de 48 filmes y 80 letras musicales, Saint-Tropez y sus tórridos amores, hombres que tienen una pieza especial… Roger Vadim, Jacques Charrier, Sacha Distel, Gunter Sachs o Serge Gaingsbourg. Brigitte lo dijo: en el amor, la única victoria es escapar. Y ese sentimiento la hizo ser musa inspiradora del ensayo El síndrome de Lolita, de la mismísima Simone de Beauvoir, la escritora que inmortalizó esas palabras que BB no dejaría de repetir: una mujer libre es justo lo contrario de una mujer fácil.
Ahí está la serigrafía que Andy Warhol hizo de ella. También la escultura de Marianne, esa figura alegórica de una mujer tocada con un gorro frigio que es uno de los símbolos de la República francesa. Nada menos que Charles de Gaulle le propuso a la Bardot ser la modelo del busto, convirtiéndose en la primera en encarnar los rasgos del ícono francés expuesto en todas las municipalidades del país.
Adorada por los diseñadores, se transformó en pauta obligada de moda gracias a sus bikinis, telas cuadrillé, ballerinas, cinturones gruesos y esas largas botas sobre la rodilla. De hecho, uno de los grandes honores a su rupturista estilo vino también desde la calle: las chicas europeas de hoy, llevan calzas, shorts, camisetas marineras y ballerinas típicas de una joven Bardot. Sin imaginar que esta ondera tendencia la impuso hace más de 50 años BB.
LOCA, DESCARADA, GENIAL… Así era su amistad con Paco Rabanne. Ella fue una de las primeras fans del diseñador, seducida por un estilo que buscaba desesperadamente la liberación de la mujer.
Dos emblemáticos vestidos metálicos y una cartera forman parte de esta exposición. Desde aquellos años hasta hoy, el metal es la tela de Rabanne, gracias a su estudio de todas aquellas experimentaciones de los artistas del Nuevo Realismo, en especial del Arte Cinético.
Un ejemplo de esto es el vestido de jersey de aluminio, típico material conocido por su pesadez y dureza, pero que Paco convirtió en una ligera prenda que hizo famosa la actriz. Hoy está expuesto en un maniquí, acompañado de las fotos tomadas por los paparazzis que tanto la acosaban. Como aquella imagen en la que ella salía de un restorán junto al actor Warren Beatty, llevando su cartera de pastillas de metal escamadas, con una cadena del mismo material que venía de las antiguas cisternas. Este modelo tan querido por la Bardot, lo creó Rabanne y era una respuesta irreverente al bolso de cadena dorada característico de Chanel.
Y en 1967, Serge Gainsbourg participa en el Bardot Show. En el programa de televisión el cantante crea para su amante las canciones Harley Davidson, Bonnie & Clyde y Contact. En el video de esta última, la actriz lleva un vestido y una especie de sombrero estilo frigio de Paco Rabanne, ambos metálicos. La filmación se hizo nada menos que en una de las primeras exposiciones de arte cinético, en el Museo de Arte Moderno de París.
“Cuando oí hablar de ella, estaba en una iglesia, y el cura decía que no fueran a ver sus películas porque era la encarnación del pecado. Había sido escogida por el Vaticano para personificar la lujuria. En el ’58, para los muchachos de mi generación, era la fruta prohibida, el pecado”. Así la llamaban. Estas palabras son del curador de la muestra, Henry-Jean Servat, uno de los pocos amigos que conserva la actriz desde que en 1973 se retiró. Fue el encargado de escoger las imágenes más simbólicas de una de las mujeres más retratadas de la historia, junto a la Monroe y Lady Di.
Más de mil animales viven en su casa de Saint-Tropez. Y, según la propia Bardot, son sólo estas mil razones por las que sigue en pie: “Nunca me interesé demasiado en la vida… Si no hubiera tenido los animales para cuidarlos, rápidamente hubiera parado de disfrutar mis días, como Marilyn o Romy Schneider”.
Video de Briggitte Bardot






