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‘Me gusta mirar fijamente’

Caras con María Sharapova

Por: Alfredo López

No le perdimos la pista. La seguimos durante 48 horas y finalmente nos sentamos a conversar con ella. La diva rusa del tenis mundial nos contó de su carácter, los diseñadores que la apasionan y su trabajo con TAG Heuer, en esta conversación lejos del deporte. No quería hablar de tenis. Su apretada agenda en Chile apenas se lo permitía. Fuimos testigos privilegiados de su rápido paso por Santiago, en que cada minuto estaba programado. Y adonde fue, la seguimos…

tenis
En el Cachantun Fashion —al que llegó con un vestido corto en tonos plata de Thuy— miró detenidamente la colección Azabache de Rubén Campos. Se rió frente a los flashes y cada vez que Kike Morandé le preguntó algo, ella agachó la cabeza para que su 1.88 de estatura no dificultara el diálogo. Al día siguiente protagonizó una clínica de tenis en el Parque Araucano con sus admiradores preadolescentes, y luego encendió las luces de un árbol de Navidad con Angélica Castro y un grupo de Coaniquem.

Con un minivestido azul y amarillo, y joyas de oro, sencillamente pulverizó a la argentina Gisela Dulko en el partido de exhibición. En el segundo set bastó un quiebre para llevarse el match por 6-1 y 6-3. La tribuna ardía: Leonardo Farkas se molestó al ver que no tenía un asiento asignado. Horacio de la Peña, en cambio, no paró de lanzarle piropos a la rusa: “¡Sos una diva! ¡Le pegas a la pelota como los dioses!”.

Pero entre todas las actividades que incluía su visita, fue con los niños donde la vimos más cómoda. Le preguntaron de todo: si se sentía la mejor tenista del planeta, o si estaba enamorada. “Pienso que hay muchas jugadoras buenas en el mundo”, respondió con discreción. Del amor, no quiso dar detalles: “Soy fácil de enamorar, todo el tiempo me enamoro”, dijo para cerrar el tema.

Fue tal la intensidad de sus dos días en Santiago, que prometió regresar por su cuenta para conocer la cordillera, el desierto y el mar. Y aunque le hubiera gustado, esta vez no pudo alargar su estada: diversos compromisos en el resto de Latinoamérica la requerían. Aun así, la firma de relojería suiza TAG Heuer, de la cual María es rostro oficial, incluyó en su agenda esta entrevista con Caras. En un salón del Hyatt nos contestó concentrada, con un inglés suave y algo tímido. Su mirada, en cambio, irradiaba energía y precisión.

—¿Cuál es su hora favorita del día?
—Probablemente en la mañana, cuando me despierto. Tomo un café y si puedo me voy a trotar a la playa. En ese momento planifico mi día en paz.

sharapova200—¿Qué cosas le gusta hacer diariamente?
—Me encanta escuchar música todo el tiempo. Cuando voy en el auto, cuando ejercito y cada vez que tengo un rato libre en mi casa. Es una de las cosas que más disfruto hacer (y lanza una carcajada).

—¿Le cuesta relajarse?
—Sí. Siento que debiera hacerlo más. Aunque admito que no hay nada mejor que una pequeña siesta por la tarde y que en general adoro dormir. Otra cosa que hago para sentirme mejor es leer.

—¿Qué tipo de libros?
—Me fascinan las biografías, retratos escritos de personas… Y también cosas que no sean tan serias…

Siempre en hoteles, su vida parece una vertiginosa cruzada por ciudades de la Europa Oriental, Estados Unidos y Australia. Es una de las deportistas más solicitadas del mundo, ya sea para encabezar eventos de caridad o para exhibiciones profesionales. Los niños son sus más cercanos admiradores y las niñas imitan su juego. Pero ella no se cansa de andar de un lugar a otro. En esta visita la vimos conversar con quien pasó por su lado…

—¿En qué lugar se siente mejor?
—Es difícil decirlo… He vivido mucho tiempo en Florida, pero me encantaría pasar más tiempo en California y sus playas. Aunque creo que París es una ciudad maravillosa y también muchos puntos de Italia. Ojalá pudiera estar en todos esos lugares al mismo tiempo.

—¿Hay alguna ciudad de Latinoamérica que sea especial para usted?
—No puedo responder… La verdad es que me gustaría conocer más. Debo darme ese tiempo.

La moda es algo que la apasiona. Estilosa, ha sido portada de las más importantes revistas internacionales. Nadie olvida sus piernas largas y su curiosa forma de combinar deporte y glamour.

—¿Cuál es su diseñador favorito?
—Amo a Marc Jacobs. Pienso que es el mejor. Lo que ha hecho Albert Elvaz para Lanvin es maravilloso. Y Vanessa Bruno es otra de mis favoritas. También admiro el talento de Karl Lagerfeld, sobre todo lo nuevo, porque lo clásico de Chanel no va mucho conmigo: lo siento más del pasado. La modernidad de Armani es admirable y Stella McCartney me identifica.

—Pero eligió un diseñador más joven para el Cachantun Fashion…
—Ah, claro. Era un modelo de Thuy, un diseñador joven y emergente que adoro.

—¿Ha participado en el diseño de los relojes de TAG Heuer?
—Sí, pero no puedo darme todos los créditos, porque el que trabaja en eso es un equipo.

—Le gustan con diamantes.
—Es verdad. Pero también me encantan los relojes grandes, como si fueran de carrera, con una pulsera llamativa, masculinos. Creo que cuando uso uno, no necesito otra joya.

—¿Cómo se siente al ser embajadora de TAG Heuer?
—He aprendido mucho con ellos. Me he dado cuenta de que amo la actividad creativa y los desafíos del diseño. Pero lo más importante ha sido conocer gente creativa y talentosa, y ver su forma de trabajar. He aprendido a poner atención en los detalles para crear un buen producto… y es algo que extiende para muchas cosas de la vida. No nos vemos tan a menudo, pero me encanta saber que están respaldándome. Siento ese apoyo y ellos respetan mis tiempos. Son los primeros en saludarme cuando termino un torneo. Gane o pierda, están atentos. Vivo de un lado a otro y esas cosas se agradecen.

sharapova300“SOY UNA SÚPER ARIES. Es impresionante ver como eso influye en mi sello de tenista. Me gusta mirar fijamente a la gente y así saber a quién tengo al frente. Y cuando conoces el signo zodiacal de alguien, es un background que te ayuda a formarte una idea de su carácter. Creo que los signos pueden marcar tu personalidad, aunque a veces haya rasgos que no nos gusten tanto. Pero cada uno tiene que asumir que no todas sus características son motivo de orgullo (y lanza otra carcajada).

—¿Dónde pasará la Navidad?
—Me reuniré en Los Angeles con mi padre y mi madre. Desde hace muchos años es igual. Un momento muy emotivo para todos y ya falta poco…

—Sabemos que está muy preocupada de las comunidades rurales cerca de Chernobyl, su tierra originaria. ¿Hay algún proyecto que quiera destacar?
—Siempre estoy atenta a todo lo que pasa allá. Es mi tierra. Ahora estoy muy enfocada al tema de la construcción de hospitales para los niños de Chernobyl. Queremos que la gente allá tenga mejor calidad de vida. No hay día que no piense en ello.

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