Cardona La doncella que murió por amor
España
El castillo de Cardona es una de las mejores fortificaciones militares de toda España. Construido en el siglo X por Wilfredo el Velloso —conde de Barcelona, Girona y Ausona y fundador de la casa real de la Corona de Aragón—, su objetivo durante cientos de años fue controlar y defender el bien más preciado de esas tierras: la sal.

Situado en la provincia de Barcelona, entre los siglos XI y XV fue habitado por los señores de Cardona, la familia más rica después del rey. La fortaleza fue, además, el último bastión en rendirse a las tropas del rey Felipe V —enemigo de los catalanes— en la Guerra de Sucesión española y sirvió de prisión para los opositores de Franco. Hasta Hollywood lo usó de escenario en la película de Orson Welles, Campanadas a medianoche.
Punto obligado de visita es la Sala Dorada, la Sala dels Entresols (entresuelos) y, sobre todo, la Torre de la Minyona (criada), una espectacular atalaya de 15 metros de altura y diez de diámetro. Cuenta la leyenda que una doncella fue confinada hasta el fin de sus días en esta torre tras conocerse su relación con un joven musulmán.
Convertido hoy en hotel, está considerado como uno de los diez mejores castillos de Europa donde alojarse según TripAdvisor, la principal web de viajeros en internet. Sus habitaciones mezclan servicios modernos con una decoración de corte medieval en la que no faltan camas con dosel o techos abovedados. La cocina ofrece recetas de larga tradición catalana como la terrina de berenjenas con manitas de cerdo, la paletilla de cordero a la brasa, las setas —muy presentes en esas tierras— y platos más originales como el pollo con cigalas y los pescados mediterráneos regados con Cava.
Xàtiva Una leyenda tras los muros
Desde el hombre de Neanderthal hasta los musulmanes, pasando por los íberos, cartaginenses, romanos y visigodos, todos se aprovecharon de la privilegiada situación estratégica que ofrece la ciudad de Xàtiva. Situada al sur de la provincia de Valencia y cuna de la familia papal Borgia, fue un punto clave de la Vía Augusta —calzada romana que unía Roma con Cádiz— y en la defensa del reino de Valencia.
El castillo, cuyos primeros asentamientos son de origen ibérico, fue por siglos una de las mayores fortalezas de la península. Extendido a lo largo de la sierra de Vernissa, estaba protegido por los desfiladeros de la propia montaña y por las murallas que rodeaban la ciudad.
Cuenta la leyenda que la mujer de Aníbal, Himilce, quedó maravillada de las vistas que se divisaban desde los balcones y algunos escritos afirman incluso que fue entre los muros del castillo donde tuvo al primer hijo del cartaginense.
En el siglo XVI, ya en manos cristianas después de más de 500 años de ocupación musulmana, se convirtió en prisión oficial de la Corona de Aragón.
Destruido en gran parte por un terremoto en el siglo XVIII, la construcción se divide en dos partes. El llamado Castillo Menor (de la época íbera) y el Castillo Mayor (de la época romana), ambos comunicados a través de una muralla central, que siglos más tarde albergaría la plaza de armas. En la parte más alta del segundo se encuentran la capilla de estilo gótico y la prisión.
El actual propietario (Carlos Sarthou, empresario de la zona) levantó en la parte central una casa de estilo neogótico donde hoy se celebran matrimonios civiles. La construcción principal, por su parte, cuenta con un restorán en el que se pueden probar platos típicos de la comarca. En julio el lugar también acoge un festival nocturno de música al aire libre.
Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl

