De Buen Pelo
Tendencias primavera-verano
Extralargos y cortos voluminosos la llevan esta temporada. También los tonos claros sin grandes contrastes. La chasquilla sigue de protagonista. La clave es natural y simple. Para lograrlo: una guía de consejos probados por los expertos.
Femenina, pero con carácter. La tendencia 2009-2010 dice que el pelo debe hablar por sí mismo. El look de Katie Holmes, que impuso un corte más ordenado y pulcro, va en retirada. Viva la melena Bob de Victoria Beckham, pero reinventada.
El volumen regresa con exageración. Carolina Hernández de My lady señorita lo anticipa. “En escalonados muy suaves y cortes sólidos, pero que tengan movimiento y gracia. Para las crespas se lleva la tridimensionalidad, sin que sea evidente. Se acabó eso de usar el pelo por capas notoriamente unas más cortas que otras. El famoso entresacado también está out”.
En color los tonos claros serán la máxima en el verano. “La idea es que se vean como si las chicas se los hubieran hecho en el baño de su casa”, señala el peluquero Francisco Llancaqueo.
Los platinados recuperan la fuerza de antaño, pero esta vez parejos e intensos. “Se acabó la manía de mostrar esa sensación de desgaste natural, menos las raíces más oscuras que las puntas”. El estilo Kate Moss, con un rubio brillante y flequillo dorado sobre la frente, será la melena más comentada de la temporada.
Para aplicar luz, los reflejos mantienen su protagonismo y alivianan sus contrastes en cabezas amparadas por rubios platinados, tonos arena, chocolates y rojos más oscuros.
El extralargo es el rey en todas las pasarelas, se usa con mechones que juegan cromáticamente entre cenizas, tonos miel y desgastados naturales.
La chasquilla sigue vigente y llamará al orden. Bienvenidos son los moños para la noche, los recogidos naturales en el trabajo y las colas sobre la nuca que confirman un look ágil y simple. Las extensiones comienzan a ser un recuerdo.
La mejor manera de tener un buen pelo es seguir ciertas rutinas de cuidado. Las siguientes pistas ayudan a conseguir este objetivo.
OJO CON LA KERATINA. Es un buen componente, pero dañino cuando se usa como alizante porque posee un alto contenido de formol. Si se abusa, comienza la caída. No se recomienda, a menos que sean pelos vírgenes y sin tintes. Es mejor utilizar productos naturales, como los alicantes orgánicos brasileños, que tienen una aplicación lenta, de tres horas aproximadamente.
PIGMENTACIÓN Y COLORACIÓN. Hay que tomar en cuenta los tonos naturales antes de elegir un tinte. La mayoría de las chilenas tiene una pigmentación oscura y rojiza. Si la aclaran, corren el riesgo de tomar un tono cobrizo. Lo mejor es ir subiendo el color por etapas. Lo importante es buscar uno que se vea bien con las cejas y la piel.
EL ODIOSO FRIZZ. Se puede controlar a través de cortes de pelo específicos y con productos como un buen champú con silicona. Tampoco se debe abusar del secador, a menos que tenga pelo liso. El crespo, es mejor que se seque naturalmente porque el peso del agua ayuda.
LA VITALIDAD DEL AGUA. Un chorro frío da brillo y además frena el proceso de secreción cebácea del cuero cabelludo.
CRECER CON FUERZA. El pelo funciona igual que las plantas. Si no se poda regularmente, la flor no será tan bonita. Hay que cortarlo con frecuencia porque cada dos o tres meses, inevitablemente, se parten las puntas. Es bueno sellarlas.
MÁSCARAS NATURALES O QUÍMICAS. Las que hacía la abuelita en casa no tienen nada que envidiarle a las tecnológicas. La de aceite de oliva es excelente para reparar puntas. La de yogur se recomienda para la irritación del cuero cabelludo. Ojo con el aceite de nueces, las yemas de huevo, miel, aceite de coco. ¡Son geniales!
SECADOR, PLANCHA O RIZADOR. Deben usarse con moderación y preocuparse de cuidar el pelo con masajes, vitaminas y cortarlo con regularidad. Afortunadamente, existen muy buenos protectores que restauran el pelo dañado y que siguen aportando nutrientes aunque se use calor en exceso.

