Probablemente una de las cosas que más inspira a las personas a emprender, son las historias de aquellos que han sido exitosos. En el mundo tecnológico, sin lugar a dudas, la narración más difundida es la de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook.Un joven de 20 años que fue capaz de crear una plataforma que algunos años más tarde conectaría a 1.600 millones de personas de todo el planeta, transformándose en una de los 10 hombres más ricos del mundo con una fortuna personal de 44.600 millones de dólares.

En general poco se cuenta de los momentos complejos y de todo lo que hay que estar dispuesto a sacrificar para llegar allá.

En un ámbito radicalmente distinto, sucede algo muy similar. Me refiero al fútbol. No cabe duda que los últimos años han sido realmente un sueño para muchos hinchas chilenos, que por décadas han tenido que conformarse más con triunfos morales que otra cosa. Y es que nuestra selección nos ha dado alegrías que no sabíamos que se podían sentir. Gary, Alexis, Claudio, Charles y el rey Arturo son algunas de las figuras de esta selección que pareciera no tener límites.

No puedo esconder mi admiración por el centrocampista del Bayern München. Arturo es un emprendedor exitoso y no lo digo, por las millonarias cifras de sus traspasos, ni por sus lujosos autos, lo digo por todo lo que ha tenido que trabajar y sacrificar para llegar allá.

Jugó hasta los 15 años en el club Rodelindo Roman de San Joaquín, tuvo un paso por Deportes Melipilla, para llegar luego a Colo-Colo. Ahí jugó desde el año 1999 en las divisiones inferiores del club. Entonces tenía que entrenar 2 días a la semana, pero Arturo entrenaba los 5. Tenía claro que no podía fallar.

Su familia era de muy escasos recursos, vivía en la comuna de San Joaquín con sus hermanos y su madre, quién hacía grandes esfuerzos para pagarle la movilización. Entrenar 5 días a la semana, jugar los fines de semana, pretemporada, etc. Todo era estar practicando en la cancha, no había tiempo para nada más. Finalmente el 2005 llegó al primer equipo y el resto es historia conocida.

Si eres emprendedor y quieres realmente ser exitoso, debes entender que vas a tener que trabajar duro. Si no estás dispuesto, no lo hagas, porque no basta con cumplir. Si quieres trabajar de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde, no emprendas. Si quieres tener libertad y tiempo para el ocio, no emprendas. Si quieres dinero rápido, no emprendas.

Una vez leí una frase que me hizo mucho sentido: “Para alcanzar el éxito hay que estar dispuesto, en todo momento, a sacrificar todo lo que uno es, por lo que uno será”. Arturo Vidal actualmente está de vacaciones en nuestro país y adivinen qué hizo el viernes pasado: ¡entrenar!

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