A 4.500 metros sobre el nivel del mar solo veían nieve y más nieve. Dormían con varios suéteres y tres pares de calcetines para capear los -40°C de temperatura. Ellos no lo sabían, pero les quedaban setenta y dos trágicos días por delante. Los equipos de búsqueda habían abandonado su trabajo y la única opción que tenían para pedir socorro era una radio, que después de varios fallidos Mayday se quemó debido a un cortocircuito. En medio de este relato cuesta no preguntarse ¿qué habría pasado si en 1972 los sobrevivientes de la tragedia de los Andes hubiesen tenido un smartphone con algo de señal a su alrededor?

“No habría pasado de un accidente en la montaña con 28 personas ilesas y 17 muertos. Nos hubiesen encontrado esa misma tarde”, asegura Antonio Vizintín, uno de los protagonistas de la experiencia de supervivencia “más grande de nuestra era”, como ha señalado la National Geographic.

El principal problema es que en aquellos años no existían los GPS. Hablar de geolocalización o de la práctica opción ´compartir ubicación`, era viajar años luz en el tiempo. “Todo en la aviación era por cálculos aproximados. Tan aproximado que cuando el piloto pidió la autorización para acercarse al aeropuerto de Santiago de Chile, le respondieron que podía comenzar a bajar sin haber cotejado antes la velocidad ni el tiempo. El piloto estaba convencido de que habíamos pasado Curicó. Cuando logramos salir fuera del fuselaje, después del impacto, nos dimos cuenta de que estábamos solos y en medio de la cordillera”, comenta Vizintín desde Uruguay.

Gustavo Zerbino, otro de los sobrevivientes, coincide con su compañero: “Hoy, el problema sería la falta de señal entre los montes”.

La pregunta no es antojadiza y el mejor ejemplo es que ante una situación similar ocurrida hace meses en España, el desenlace fue completamente distinto. Efectivos de la Guardia Civil lograron rescatar a dos expertos escaladores que estaban desaparecidos y atrapados gracias a Whatsapp. Presentaban signos de hipotermia, pero estaban vivos y hoy están sanos.

El Grupo Especial de Rescate de Altura (GERA), ya tiene dentro de los primeros puntos de su protocolo de trabajo solicitar a las personas extraviadas la ubicación a través del celular. El mismo organismo se dio cuenta de que eran muy pocos los que conocían todos los usos que puede entregar este meteorito de las redes sociales. Herramientas que, sin duda, todos deberíamos conocer.