Hoy fue un día interesante para las telecomunicaciones y el porvenir de nuestra sociedad. Me prestaba a idear el tema para redactar hoy y dentro de la tonelada de correos que uno recibe al día, rescaté –mentalmente– varios tópicos que las empresas de telecomunicaciones están enviando últimamente. Empresas que más allá por lograr un compromiso de “nombre”, realmente entienden la importancia que es el apoyo de su industria hacia el crecimiento de lo que seremos mañana.

José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica, destacó esto recientemente en España para que así los operadores de telecomunicaciones cambien el modo de mirar al mundo. Con ello, encararíamos con éxito la mayor revolución de la historia de la humanidad: La “revolución digital”, hito que comprende la construcción de un mundo digital, del cual giran otros ecosistemas muy ligados a la innovación, el acceso a las nuevas tecnologías y una mejor calidad de vida.

Con nuestra educación pasa lo mismo. El aporte no puede ser todo del sector público o privado. La industria debe participar activamente y con esto no sólo apuntamos con que entreguen Internet y computadores gratis en ciertas escuelas, va más allá con un tema de formación y activa participación. Un caso para destacar; lo que está haciendo Belén Educa con Entel.

Wp-smart-cities-450

La compañía, en conjunto a la Fundación, hicieron un convenio para aportar al desarrollo de las mallas curriculares de los cursos que ofrecen especialidad técnico-profesional en colegios y escuelas de enseñanza media. Además, apoyarán con charlas y prácticas profesionales para los egresados, todo pensando para chicos de tercero y cuarto medio.

La Fundación Belén Educa apoya a 12 colegios de los cuales 7 se verán beneficiados con este arreglo estratégico. Las ganas de aprender de estos chicos se fusionarán con una formación idónea, para así desenvolverse óptimamente en un mundo laboral que los necesitará, siendo partícipes de la revolución.

Otra forma de participación es a través de las ciudades inteligentes. Estos modelos de ciudad proyectan lo que será nuestro “vivir el mañana”, incorporando nuevas tecnologías a cuestiones como el transporte eléctrico, operación domótica, generación fotovoltaica a través de energía solar, telemedición, automatización de la red eléctrica, alumbrado público LED y televigilancia.

¿No conocen una “Smart City”? No importa. En Chile, actualmente se ejecuta un proyecto para hacer algo futurista en Ciudad Empresarial. Con esto, y gracias al poder de las nuevas tecnologías y las telecomunicaciones, hacemos una proyección experimental para mejorar la calidad de vida de todos, accediendo a mayores comodidades y dando alcance a beneficios de última generación.

Comentarios

comentarios