No es casualidad que Chanel haya lanzado la última campaña de su mítico perfume Chanel Nº 5 en la madrugada europea. La casa de moda parisina intentó buscar la hora perfecta para que todo el mundo viera al mismo tiempo, y de una vez, el video realizado por el cineasta Baz Luhrmann y protagonizado por la supermodelo brasileña Gisele Bündchen. Y fue YouTube la plataforma escogida para hacer el anuncio.

La industria de la moda ha sido una de las que más rápidamente sintió el impacto del avance de internet y tuvo que ponerse ‘en línea’ para no perder terreno. El e-commerce, el surgimiento de las fashion bloggers, las redes sociales y plataformas netamente visuales como Instagram y Pinterest son sólo algunos de los fenómenos que cambiaron para siempre la manera en que las marcas de modas venden, hacen publicidad y se acercan a sus clientes. 

Otro caso es el de Google +. Esta red social se ha transformado en un buen lugar para la moda dado su carácter visual, que permite presentar imágenes en alta resolución con un diseño y distribución que conecta bien con los estándares de marcas, bloggers y público de esta industria.  “Hoy existen miles de expertas, eventos de marcas de lujo como Chanel, Louis Vuitton, Versace, e incluso otras con un perfil masivo como Forever 21 y H&M, o bloggeras como Kristina Bazan. Todos ellos usan Google + para integrar comunidades de fanáticas e interactuar con ellas”, dice Miguel Alva, marketing manager de Google México. El ejecutivo también ha liderado el equipo que desarrolló la iniciativa Google + Fashion, un evento de moda interactivo que recientemente lanzó su cuarta versión en la que participaron 29 firmas de diseñadores, reunió a más de dos millones de usuarios de 126 países a través de hangouts, moda y compras online. “El evento nació en 2012 en México y su objetivo es expandir los límites de lo que la tecnología de Google puede hacer para apoyar a la industria de la moda. Actualmente tiene 154 mil seguidores en Google + y presencia en lugares como Londres, Milán y México”, explica Miguel Alva.

La democratización de la industria fashion es un fenómeno que llegó para quedarse. Ya no es necesario estar suscrito a revistas extranjeras para saber cuál es el último grito de la moda. Tampoco es un mundo reservado sólo para los que saben o para quienes tienen acceso a comprar. Si se quiere ver moda y conocer, internet permite vivir en una eterna fashion week.