Era el 22 de enero de 1984 y se estaba televisando el XVIII Super Bowl de Estados Unidos. De repente apareció un spot comercial (dirigido por Ridley Scott, el mismo de Alien y Gladiador), en el cual se veía una heroína atlética con una imagen de una manzana y un computador. Corría con un martillo hasta llegar a una pantalla que finalmente hacía explotar. Esta escena era una analogía que invitaba a los usuarios de computadores a liberarse de la influencia de gigantes corporativos, y terminaba con una frase: “El 24 de enero, Apple Computer presentará Macintosh y verás por qué 1984 no será como ‘1984’”.

Steve Jobs fue asertivo, no sólo en la publicidad, sino en la estrategia que había detrás de ella en ese momento y de ahí en adelante. Lo que él logró a partir de ese hito comunicacional fue una revolución tecnológica imparable, que comenzó con la creación junto a su socio Steve Wozniak del Macintosh 128K.

Este mes se cumplen 30 años desde que este genio emprendedor le mostró al mundo el primer computador personal. Era de color beige, tenía una pantalla en blanco y negro, un sistema operativo con una interfaz gráfica que simulaba un escritorio con carpetas y basurero y, lo más llamativo, se controlaba simplemente con un mouse. A diferencia de IBM, su competencia, era mucho más intuitivo y amigable. La clave de la masificación de la tecnología.

“Sólo estamos en las etapas iniciales de lo que será un avance realmente notable para la mayoría de la gente, tan notable como el teléfono”, dijo Jobs. Y tenía razón…
El fue el artífice de una revolución de diseño e innovación: con Jobs el computador ya no sería sólo un pasatiempos de fanáticos de la informática sino una herramienta que nos haría la vida más fácil a todos. Tuvo la visión de integrar en un solo producto distintas necesidades del usuario (música, libros, app), que en su época eran más bien desconocidas. No falló en ello. Porque no sólo estamos hablando del Mac, también del Iphone, el Ipad, el Ipod y todos sus derivados y nuevas versiones sucesivas año tras año.

En 2012 Apple se convirtió en la empresa más valiosa del planeta (623.000 millones de dólares).

Steve Jobs fue un genio capaz de visionar el futuro y guiar al mundo hacia él. Trasladó la tecnología a los bolsillos de la gente y convirtió los gadgets en extensiones de las personas que los utilizan. A muchos les dijo lo que necesitaban antes de que lo supieran. El logró con Apple una transversalidad de la experiencia del usuario.

Como decía: “No se trata de cultura pop, y no se trata de engañar a la gente ni convencerlas de que quieren algo que no necesitan. Averiguamos lo que queremos. Y creo que somos bastante buenos pensando en lo que la gente va a querer también. Eso es por lo que nos pagan”.

Jobs logró democratizar la tecnología y sin duda merece ser reconocido como uno de los personajes más importantes en el desarrollo de nuestra sociedad y de la nueva forma en que nos comunicamos