Romeo prisionero es un proyecto al que el director y actor Felipe Ríos le daba vueltas hace más de dos años, cuando hubo un intento por trabajar con la música de Los Prisioneros para musicalizar la clásica obra de los amantes de Verona que no llegó a puerto. Luego, Ríos le daría forma a esta versión, que siguiendo la usanza del teatro isabelino de la época en que vivió Shakespeare, ocupó a hombres para ocupar roles de mujeres.



“El amor es transversal a los géneros. Acá los hombres no hacen de mujer: son hombres. Proponemos que esta historia puede ser contada por parejas homosexuales, heterosexuales. La adaptación está basada en la traducción que hizo Pablo Neruda (en 1964 para editorial Losada para la celebración 400 del nacimiento del dramaturgo), con la adaptación que hizo Fernando González para el Teatro Nacional, donde me tocó actuar, y ahora la versioné a mi manera”, dice Ríos, quien dirige a doce hombres en escena, encabezados por los amantes trágicos: Romeo (Francisco Dañobeitia) y Julieta (Benjamín Bou).

“Nosotros no hacemos juicios ni prejuicios sobre el amor homosexual. Nuestro punto de vista es una historia de amor homosexual: Romeo y Julieta son hombres que se encuentran, se miran, enamoran y luego pasa la gran tragedia que conocemos. Los Capuleto y Montesco, que se tienen cizaña, me sirven para explicar cómo, los primogénitos de ambas familias, al enamorarse sigue aumentando ese odio . Y eso es muy contemporáneo. Romeo es prisionero, está enclaustrado hasta que sale y se encuentra con este amor masculino”, dice Ríos.

Además de esta obra, el emblemático teatro inglés The Globe presentará Hamlet en Santiago y Antofagasta. Romeo prisionero estará en cartelera entre el 13 de noviembre al 14 de diciembre en la sala Jorge Díaz de la Universidad Finis Terrae.