“Es raro, pero cuando uno puede hacer todo lo que quiere, no dan tantas ganas de hacerlo como cuando no se puede”, con una frase tan simple se puede describir a un niño cualquiera, la imagen infantil de un chico que puede encontrarse en todos los rincones de Chile. Pero hay uno en particular que parece trascender generaciones y que desde el final de los ’40 se ha establecido como punto de unión para abuelos, padres e hijos: Papelucho. El mítico personaje llega al Teatro Municipal por el área del Pequeño Municipal, mediante una adaptación de la actriz María Izquierdo y composición de Sebastián Errázuriz.

Así, por primera vez el personaje protagonizará una ópera. Sus pasos ya habían logrado abarcar el teatro con su tercer libro Papelucho historiador y con Jota I (Mi hermana Ji), también es recordada su presencia en el cine nacional con la versión animada de Papelucho y el marciano. Ahora los sonidos potentes que caracterizan a la ópera darán vida al nacimiento del pequeño de eternos 8 años, en el momento en que Ester Huneeus, más conocida como Marcela Paz Salas, decide crearlo. La obra transita desde la realidad hasta el mundo de los encantos y seres imaginarios, con Alicia en el País de las Maravillas y El Principito como parte de este nacimiento. La idea de incluir a la madre del chico fue de su “hermana”, pero de la vida real, Paula Claro, hija del matrimonio entre Marcela y José Luis Claro. “María (Izquierdo) vino a proponerlo (la idea de la ópera) y le dije que por qué no lo haces dialogar con Marcela Paz, eso no se ha hecho nunca y le pareció fantástico”.Papelucho-06

La poco común idea de llevar al famoso personaje a la ópera nació gracias a Aladino. “A mí me invitaron a dirigir una ópera para el Pequeño Municipal, y la propuesta era con una partitura de Nino Rota de Aladino, en esa misma reunión se me ocurrió proponer algo más chileno: Papelucho”, cuenta María Izquierdo. Algo que a ratos parecía estancarse por la insistencia de realizar el espectáculo situado en Medio Oriente.

“Escuchamos la música y… me considero bastante ignorante en ópera, pero muy aficionada a la música, y me pareció un poco hostil para los niños desde el punto de vista de la composición musical, con todo respeto a Nino. Al mismo tiempo pensé que era complicado montar para niños una historia con tanta magia y alfombras, con un presupuesto reducido”, nos dice la actriz. La cercanía con la familia de Marcela Paz —de quien ella es sobrina nieta— también ayudó a dar cuerpo a esta idea. Así en una última reunión, donde se iba a firmar por Aladino, volvió la contrapropuesta por Papelucho. “Arremetimos e hicimos la apuesta que por un precio similar era posible aportar repertorio nuevo”, sostiene Sebastián Errázuriz.

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María Izquierdo y Sebastián Errázuriz , una dupla que parece nacer para complementar el mundo del teatro y la música. Ella, incluso sin temor, dice lo importante que es la ayuda del compositor de pelo cano. “Me preguntaron con quién quería trabajar y dije que sin Sebastián era totalmente incapaz de hacer una ópera”. Un dúo que se formó por primera vez para el trabajo que llevó por nombre Gloria, una parodia de la farándula chilena, al parecer la fórmula cuajó y la sensación que dejó en ambos fue dulce. “Nos hemos encontrado en un momento donde a mí desde el mundo de la música me hacía falta teatralidad. Una crítica que le hago a la ópera desde hace mucho tiempo es ‘qué maravilla este espectáculo, pero no creo en la historia que están contando’. Mientras observaba eso, y estábamos con la idea de hacer Gloria, invitamos a María Izquierdo que es un animal de teatro, que todo lo ve desde ese mundo”, dice Sebastián Errázuriz. La dramaturga comparte la observación, “en la formación de los cantantes lo más importante es su técnica vocal y tienen muy poca preparación actoral, es impresionante”.

Papelucho, libro homónimo de 1947, y su secuela inmediata Casi huérfano son los pilares de esta obra que se plantea como para toda la familia, un evento donde los adultos disfrutarán igual o más que los más chicos. Un paseo donde se evidenciarán los rasgos característicos del niño chileno más famoso de nuestra literatura.

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“Otros hablan de la obra de Marcela Paz como un puente entre niño y adulto. Nos recuerda cómo uno ve las cosas cuando se es niño, ojalá los grandes tuviéramos un poco más frescos esos momentos. Uno en la calle o el supermercado escucha frases como ‘si te caes te pego’, esa persona olvidó lo que es tener esa edad”, cuenta María Izquierdo.
Uno de los puntos más llamativos de la nueva obra es que por primera vez Papelucho toma forma humana. Anteriormente solo había sido representado por dibujos y animaciones, pero esta vez el chico será de carne y hueso. “Mi mamá siempre fue reticente a que fuera plasmado en un personaje humano, por una razón muy simple y a la vez muy amplia: si el niño era rubio y de ojos azules, Papelucho quedaba así”, dice Paula Claro, una necesidad de no definirlo para que nadie quede fuera, pero que esta vez era “imposible” que no tomara la decisión de elegir a un intérprete. Pero no todo quedó en elegir una persona que encarne al hijo imaginario de Marcela Paz, esta debía ser una mujer.
Primera vez que Papelucho sería caracterizado y el elogio sería para una fémina. “Para hacer esta historia con chicos de supuestos 8 años, trabajar con niños es un lío a todo nivel. En lo musical, que tengan una formación, o sea, los Cantores de Viena no existen en Chile, ni en Latinoamérica, primer impedimento. Segundo, en lo laboral significa que vas a estar con todos los padres encima y si quieres salir de gira todo se hace muy difícil. Así que decidimos dialogar esto con la tradición de la ópera donde hay roles travestidos”, explica Sebastián Errázuriz. Agrega: “pero para que sea creíble era necesario voces jóvenes y, al mismo tiempo, que dieran con un físico en el que podrían pasar por niños. Entonces el llamado fue a cantantes menudas y pequeñas”. La elegida fue Valentina González Díaz, quien está ad portas a titularse como intérprete musical en canto y uno de los primeros requerimientos fue cortar una larga cabellera que antes lucía con gusto. Sobre la elección, no pudo estar más acertada. María y Sebastián coinciden en que fue “un descubrimiento. Una persona que va a tener un debut con un nivel que estamos todos como ¡guau! No solo canta estupendo, sino que baila y actúa”, opinión compartida por Paula Claro: “Valentina es genial. Además es una persona muy abierta, escucha lo que se le sugiere”.

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Para la “nueva” Papelucho todas las expectativas suponen una presión por intentar cumplirlas al máximo. “Es un desafío”, dice de inmediato Valentina, pero también reconoce lo divertido de llevar a cabo el papel. “Es súper creativo, independiente, es alguien que no necesita de tantos amigos, ni estímulos como hay ahora. Siento un poco de presión, pero hay que ser un niño y cuando uno piensa así no le teme a nada”. Valentía que se vio al momento de apurar la creación de esta ópera, porque cuando aún ni siquiera terminaban de prepararla les llegó el aviso del éxito de ventas y nuevas funciones que se programaban en diciembre. Esta es tan solo una muestra de que el país quiere a Papelucho, Chile tiene hambre de él, a pesar de las décadas que pasan parece inmutable al tiempo y cambios sociales. Ese es el chico que Ester Huneeus imaginó.

*Las entredas aún se pueden adquirir en: www.municipal.cl/entries/-papelucho-en-la-opera