Los cuatro músicos más reconocidos del puerto británico de Liverpool parecen nunca pasar de moda. Este año podremos redescubrirlos una vez más, ahora por la versión digitalizada de la película Yellow Submarine y una nueva edición del imprescindible álbum blanco. Y a 50 años de los estrenos de ambas obras, Paul McCartney además nos sorprende con un nuevo álbum, Egypt Station. Es por eso que hacemos una retrospectiva sobre sus musas y cómplices sentimentales. Seguramente sin ellas nada habría sido lo mismo.

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DE IDAS Y VUELTAS

En la década de los sesenta el rock and roll iba de la mano con la rebeldía adolescente y la liberación femenina. En sus inicios, John Lennon vislumbra una banda para cantar las letras que escribía, a las que dedicaba más atención que al mismo colegio. En esos días se encuentra con Cynthia Powell, chica que desea convertirse en profesora de arte, por lo que su noviazgo y posterior matrimonio son una muestra más del magnetismo de polos opuestos. Así, mientras el artista se enfoca en su futuro musical, Cynthia soporta sus desplantes e indiferencia, con todo y la existencia de Julian, el primogénito de la joven pareja. La presión llegó al punto del divorcio en 1963, después de dieciocho meses de haber iniciado un matrimonio en secreto para no “incomodar a las fans”, por consejo de su mánager Brian Epstein.

En 1967 aparece Yoko Ono, artista avant-garde y aristócrata japonesa. El encanto intelectual con John se transforma en romance dentro de la turbulenta beatlemanía. Tras su matrimonio un par de años más tarde en Gibraltar, a la enigmática Yoko se le culpa de la separación del grupo, pero en realidad estuvo inmersa en algo que era inminente debido a las diferencias artísticas, personales y económicas dentro del cuarteto. En medio de la crisis de pareja que sufren en 1973, Lennon se involucra con May Pang, asistente personal y coordinadora de producción de sus álbumes. Una joven neoyorquina de ascendencia china que es motivada por la propia Yoko al confesarle que John la encuentra “sexualmente atractiva”. Al final se convierte en un affaire de año y medio al que Lennon califica como un “fin de semana perdido”. Con todo, Pang organizó un par de significativos reencuentros: primero con Paul McCartney y después con su hijo Julian. Además consigue grabar tres discos antes de abandonarla y regresar a los brazos de Yoko y Sean, el pequeño hijo de ambos, hasta la trágica muerte del músico en 1980.

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VIVIR Y DEJAR MORIR

Paul McCartney no solo es un carismático cantante y bajista, desde muy pequeño mostró habilidades para componer y tocar otros instrumentos. Precisamente el ambiente musical lo lleva a conocer —en el club Casbah— a Dorothy ‘Dot’ Rhone, una chica que pese a su timidez consigue una cita con Paul en Penny Lane, un punto equidistante entre sus casas. Y lo que inició con cierta ingenuidad se esfuma al salir la parte obsesiva y manipuladora de un McCartney que entonces no sabía contener la arrogancia y un ánimo controlador destructivo. Más adelante conoce a Jane Asher, sofisticada actriz londinense de apenas 17 años. Una vez cumplida la mayoría de edad, el músico le entrega un anillo con diamantes y esmeraldas. Asher se convierte en modelo a seguir por conquistar el corazón de Paul, pero todo termina cuando lo descubre con otra mujer en su casa de Londres, un gran escándalo que la prensa británica se encargó de publicitar. Linda Eastman se cruza en la vida del beatle en 1967 y pasarían dos años para casarse. Ser estadounidense y tener una hija son las críticas que intentan destacar diferentes medios, pero ambos generan una de las relaciones más estables en el mundo del entretenimiento. Se vuelven vegetarianos y conciben tres hijos: Mary, Stella y James. El estado de salud de Linda cierra un gran capítulo cuando en 1998 muere a causa de un cáncer de mamas. A sus 53 años, McCartney permanece solo hasta que se encuentra con Heather Mills, exmodelo, vegana y activista en temas de paz y salud. Antes de usar una pierna ortopédica —como consecuencia de un accidente en 1993—, se desnudó para una revista de adultos. La fascinación que despierta en Paul se traduce en un matrimonio celebrado en 2002 tras entregarle un anillo de diamantes y zafiros comprado en India. Seis años después sus diferencias los conduce a firmar el divorcio y Paul extiende un cheque por 25 millones de dólares. De esa relación lo único que queda en común es su hija Beatrice Milly. A fines de 2007 su vida sentimental se renueva con la neoyorquina Nancy Shevell, con quien se casa cuatro años más tarde en una discreta ceremonia civil a la que solo invitaron a unos treinta familiares y amigos. El artista y la empresaria de transporte decidieron iniciar esta nueva etapa con una ceremonia y fiesta modestas. El anillo de compromiso costó alrededor de 420 libras esterlinas (unos 350 mil pesos chilenos) y el vestido que la novia lució para la ocasión fue diseñado por Stella McCartney.

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CAMINO POCO SINUOSO

El primer amor del guitarrista George Harrison es la modelo inglesa Patricia ‘Pattie’ Anne Boyd. Se conocen durante la filmación de A Hard Day’s Night y comienzan a salir sin importar que ella tenía novio. Al darse cuenta de que estaban realmente enamorados, se casan en 1966 y viajan a Barbados para su luna de miel. La pasión y el esplendor mutuo saltan por la ventana cuando, pocos años después, Boyd se siente atraída por el también guitarrista Eric Clapton, con quien llega al altar en 1979. Harrison da la vuelta la página de la mano de Olivia Trinidad Arias, chica de origen mexicano que trabaja en A&M Records. A partir de 1976 deciden vivir juntos con un estilo de vida alejado de los reflectores. Un par de años más tarde nace Dhani, su único hijo, mientras que Olivia realiza actos de beneficencia recaudando millones de dólares para organismos que protegen a huérfanos en Rumanía. Olivia y George llevan una vida libre de escándalos y excesos durante 23 años, hasta que George muere en 2001.

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RITMO CONSTANTE

Mientras está detrás de la batería, Ringo Starr no pierde el tiempo para conseguir chicas. El comienzo de su vida amorosa lo marca Maureen ‘Mary’ Cox, estilista en ciernes y asidua al mítico club The Cavern, donde el cuarteto comienza a ser popular. Mary buscaba su autógrafo en la entrada y no lo consiguió hasta que decide seguirlo un día. El primer beso se transforma en algo más serio cuando en 1965, con apenas 18 años, se casa con Ringo para después convertirse en madre de Zack, Jason y Lee. En 1975, las infidelidades y el alcoholismo de Starr derivan en divorcio que, a pesar de todo, ella resistía a ceder. Más adelante, su compromiso con la estadounidense Nancy Andrews, termina con la presencia de Barbara Bach, la chica Bond en The spy who loved me. Se flecharon durante la filmación en México de la cinta cómica El cavermícola. Starr la lleva al Gran Premio de Mónaco para disfrutar de su casa en Montecarlo antes de subir al altar en 1981 e instalarse en el angelino Sunset Boulevard. Una vida rodeada de lujos exacerbados y bohemias sin límite los lleva a hospitales para rehabilitarse en 1988. Después vendría un giro positivo cuando Bach termina su maestría en psicología en la Universidad de California en Los Ángeles, tras ser parte de obras de caridad y fundar SHARP (Programa de Recuperación para la Autoayuda de Adicciones, por sus siglas en inglés), junto con Pattie Boyd en Londres. Dentro de su activismo social está la lucha contra el Sida y la fundación El ángel rumano, que fue instaurada por la iniciativa en conjunto con Linda McCartney, Yoko Ono y Olivia Harrison. Al superar los altibajos, ha sido posible mantener 37 años de vida en común con Ringo y así ganarse a pulso el apodo de Lady Starkey.

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LIBROS Y CURIOSIDADES

En 1978 Cynthia Powell publica A Twist of Lennon, uno de los primeros libros que han escrito esposas o novias de rockeros Yoko —que significa ‘niña del océano’—, se casó dos veces antes de conocer a Lennon. Del segundo matrimonio en 1963 tuvo a una hija, Kyoko. May Pang se dedicaría al diseño de joyas y publicó sus memorias: Loving John (1983), así como un volumen de fotografías inéditas: Instamatic Karma (2008). Además del célebre recetario Linda McCartney’s Home Cooking (1990), la compañera entrañable de Paul publica varios libros con su extenso trabajo fotográfico. Mary Cox fue la única de las esposas presentes en el emblemático concierto sobre la azotea de un edificio que The Beatles realizó en 1969, siendo el video de Get Back uno de los más representativos de ese momento. El vestido de novia de Barbara Bach fue diseñado por David y Elizabeth Emmanuel, los mismos que idearon el de la princesa Diana.