“Cuando estés estresado con tu trabajo y sientas que el mundo te agobia, tómate tu tiempo, siéntate y piensa: ¿Pagarías por hacer lo que haces?”.

La respuesta a esta y otras preguntas que nos torturan a diario pueden ser resueltas en el último libro del psicólogo italiano radicado en Barcelona, Walter Riso: Maravillosamente imperfecto, escandalosamente feliz (Planeta) y donde resume más de 30 años de terapias e investigaciones. ¿Su diagnóstico? La sociedad actual “está sometida a mandatos irracionalmente perfeccionistas”, lo que sólo nos lleva al estrés, la angustia y el delirio.

Sentado en la terraza del hotel Le Reve en Providencia, para la gira promocional de su último trabajo, el psicólogo explica: “No hay que volverse locos por ser ‘los mejores’ ni entrar a algún top ten; hay que disfrutar de la autorrealización”. Y agrega: “La perfección y la felicidad son enemigos absolutos. Además que la primera no existe. ¿Qué sentido tiene buscarla?”.

Entonces, ¿cómo conseguir ser imperfectamente feliz? Aquí, 10 premisas “liberadoras del alma”, como Riso las define. Tome nota.

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PRINCIPIO Nº1: No te maltrates

“La sociedad tiene una estúpida costumbre de aporrear el ‘yo’ para sentirse satisfecho”, dice el psicólogo. Un ejemplo: “Si maltrato a alguien, esa persona me va a odiar. Si lo hago conmigo, me odiaré hasta llorar”. Y si nosotros no nos queremos, ¿quién nos querrá? Hay que partir por casa y olvidar el “azote irracional”. “Tenemos que aceptarnos radicalmente”.

PRINCIPIO Nº2: No te compares 

Vivimos midiéndonos en otros pero según este experto eso sólo nos llevará a perder tiempo y, peor aún, nuestra esencia. “Nos dejamos de lado y, por lo tanto, no avanzamos”.

Para conseguir ser feliz, el especialista recomienda “competir con uno mismo sólo en la medida en que ello nos haga sentir bien”.

PRINCIPIO Nº3: Atrévete a dudar

“¿Para qué existir si la verdad viene establecida de antemano?”, se pregunta el autor. La clave estaría en arriesgarse y probar caminos. “Creer que una persona, por más segura que sea, no tiene dudas, es irracional”. Por eso llama a tener ‘inquietudes motivadoras’, que nos inspiren a buscar respuestas. Y advierte: “Nunca olvide que un genocida no duda, y es coherente con sus pensamientos”. Permítase cuestionar.

PRINCIPIO Nº4: Nada contra la corriente

“Acostumbramos a pensar que los ‘bien portados’ son los callados, alejados de las costumbres animales”, afirma Riso. Pero eso a la larga sólo nos lleva al estrés y a que el sistema inmunológico se debilite, incluso a riesgo de contraer cáncer. No sea literal: “No se trata de comportarse mal, sino de no limitar los sentimientos y las emociones”. Y agrega: “Quienes se rebelen y caminen hacia el lado contrario, serán felices”.

PRINCIPIO  Nº5: No busques ser el ‘mejor’ 

Aquí una de las premisas centrales de la teoría. “No hay que buscar estar en el primer lugar a costa de sufrimiento inservible”. La clave estaría en “disfrutar lo que hacemos hasta sentirnos realizados con nuestro desempeño”. Todo lo demás sería una “obsesión sin sentido”, dado que la perfección no existe y no podemos desvivirnos por un fin irracional. “Cuando disfrutamos lo que hacemos, no sentimos angustia y hasta pagaríamos por hacerlo”.

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PRINCIPIO Nº6: Reconoce tus cualidades sin vergüenza

“A veces nos olvidamos que el orgullo es saludable”, dice el especialista. Al contrario, tendemos a apocarnos y omitir que somos capaces. Pero cuidado: “Eso sólo genera desgaste en el alma”. Por eso, recomienda no quitarnos el auto reconocimiento, porque sino ¿cómo nos daremos cuenta cuando hayamos progresado? Él mismo responde: “Cada conquista personal que desestimes, es no respetar tu esencia”.

PRINCIPIO Nº7: Libérate de la culpa

La educación, los miedos y las inseguridades nos han llevado a ver los cargos de conciencia como ‘algo bueno’. Sin embargo, el autor hace una diferencia: una cosa es  la culpa y otra la responsabilidad. Sólo la última es la verdadera salida; nos permite superarnos y avanzar. Además, “hacer algo malo nos transforma en malas personas”.

PRINCIPIO Nº8: No te obsesiones por el futuro

“Nos encanta tener todo bajo control, incluso el futuro. ¿Para qué?”. Según el especialista, no habría sentido en pasar mucho tiempo analizando el mañana: “Hay que tener preocupaciones productivas, basadas en hechos objetivos y no en ideas abstractas o poco probables”. Sólo nos generaría un desgate físico y emocional. Deténgase y evalúe sus metas.

PRINCIPIO Nº9: Di no a la esclavitud del ‘qué dirán’

“Es imposible agradarle a todo el mundo”, afirma el autor. No tendría sentido perder tiempo en intentar gustarle a todos  Para evitar ser ‘esclavo’ de ese pensamiento, el autor recomienda perder el miedo a la desaprobación social. Y tiene dos técnicas: diferenciar entre lo que ‘realmente’ queremos y la necesidad de aprobación; y entre las críticas constructivas y las negativas. Una vez lograda esa diferencia, usted estará en camino a ser más feliz.

PRINCIPIO Nº10: Permítete estar triste de vez en cuando

“Nadie puede estar feliz todo el tiempo”, dice. Y recuerda distinguir la tristeza de la depresión. La primera, es aceptable y “nos hace liberarnos de vez en cuando”. Ejemplo de ello es vivir duelo. Pero la depresión sería un estado más prolongado, definido por el propio autor como “una enfermedad que no contribuye a nuestra autorealización”. ¿La recomendación? Llegue a puntos medios y relájese. Como dice el dicho ‘no todo es color de rosa’. La vida tampoco.