Eran los años ’40 y la pobreza se sentía fuerte en el puerto peruano del Callao. Una joven Sarita, de inusual apellido Colonia, comenzaba a convertirse en una leyenda de santidad hasta ahora nunca reconocida por la Iglesia Católica. Esta Sarita, de bondad extrema y siempre preocupada de enfermos y desposeídos, se lanzó al mar y murió ahogada después de una frenética persecución. Habría preferido eso a ser violada por un grupo de hombres que la siguió sin piedad. Otras versiones dicen que fue víctima de paludismo y también que habría ingerido una dosis muy alta de ricino. La única huella tangible es que su cuerpo fue depositado en una fosa común, compartiendo lecho mortuorio con ladrones, prostitutas y delincuentes.

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“Ahí comenzó su historia milagrera”, cuenta Gino Falcone, el restauracionista peruano que junto a José Salkeld, revive el mítico espacio que, hace dos décadas, fue el epicentro de la movida santiaguina con su terraza panorámica en Dardignac 50. Y por supuesto lo hace bajo el nombre de su santera favorita. Con su vida, y sobre todo con su estética, admite que se abren las puertas del sello que ahora quiere imprimir en esta nueva casa, justo en calle Loreto a unos pasos de avenida Bellavista.

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—¿Por qué Sarita y no otra?

—Tiene que ver con la idea de castración que sentimos los migrantes. Yo lo soy y gran parte de mi equipo también lo es. Uno llega y no es tan fácil integrarse al lugar ajeno. Cuando me vine a Chile, yo era más bien hippie y relajado, pero al tiempo me di cuenta de que tenía que ser otro. Posiblemente usar cuello y corbata. Ese cambio de identidad, de no ser libremente uno mismo, me hizo repensar a Sarita Colonia como aquella protectora de los que tienen que suplantar su identidad: travestis, inmigrantes y tantos otros que no pueden mostrar su verdadera cara.

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En la adversidad está la fuerza, la creatividad, el ingenio para hacer cosas. Gino Falcone se convence con cada palabra que, desde esa impronta, pudo sacar a flote un sello peculiar, un tanto subversivo y con guiños eclécticos de un renovado kitsch, mestizo entre lo chileno y lo limeño. “Son 23 años viviendo aquí, de modo que me he acostumbrado a la diferencia y también a permitirme algunas licencias. No pertenecer completamente a un lugar tiene sus ventajas”.

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El Sarita Reloaded como igual le gusta llamarlo, comenzó su gestación hace dos años. “Apareció esta propiedad que era lo que buscaba y también se sumó el recuerdo. Habían pasado catorce años desde la creación del primero junto a mi querido Rodrigo Keyer: el Rocco, mi amigo y todo un punky en la escena social de Santiago”. Murió en 2011. Era dj y nadie olvida cómo encendía la noche en la entonces terraza con vista al cerro San Cristóbal. Como un homenaje, Falcone dispuso en el segundo piso de una lápida de 16 metros con el grabado de un sol y dos corazones. “Ese será el lugar permanente de las tornamesas”, sentencia.

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La atmósfera continúa con piezas de chinoiserie, muros incaicos recubiertos con sintetic leather, escaleras y rejillas de confesionario, olivos en la azotea de la paisajista Carolina Page y un comedor con una galería de retratos iluminados de próceres peruanos. Con Atahualpa, Tupac Amaru y Miguel Grau sobre sillas con respaldos hechos con tela de uniformes del Ejército chileno. Viejos muebles de iglesias y conventos funcionan como parte de las barras, junto a molduras de montajes del Teatro Municipal. Una enorme araña de cristales, que fue sacada de Monticello después del terremoto, se enfrenta a una construcción de nichos de cementerio. Cada uno será intervenido por artistas como Bruna Truffa, Rodrigo Cabezas, Pancho Bustamante y Matilde Huidobro. “Pero también habrá amigos de la casa que podrán participar… Que cada uno tenga un espacio para recordar a sus muertos”. La imaginería está en todos los rincones. “Cuando niño fui acólito. Y con el tiempo me di cuenta de que más que ser católico, me gustaba la estética sacra que giraba alrededor”. Con ese punto de fuga que agradece, Gino Falcone vuelve a Recoleta. Bendecido desde una santidad no oficial, la de Sarita Colonia.