Hace un par de semanas me llamó un amigo y me dijo muy contento “mira lo que te mandé por WhatsApp”. Como no me caracterizo por ser paciente le corte y mire de inmediato, era el aviso de venta una moto eléctrica roja preciosa, tipo scooter, que aseguraba una velocidad máxima de 50 km por hora, no requería permiso especial ni de circulación. Además el precio era más que razonable y me permitiría desplazarme por la ciudad en un “vehículo” que no fueran solo mis zapatos.

Quedé fascinada por la idea de tenerla pero esperé un rato para no caer en la compra compulsiva y me puse a confirmar que los datos sobre el permiso de circulación y la licencia especial eran innecesarios. En el camino me surgió la duda sobre por donde circulaban… no había permiso de circulación, ni patente ni nada ¿entonces era por las ciclovías, la calle, la vereda? Es como una bicicleta pero no lo es, es como una moto pero tampoco lo es.

Me dediqué a buscar información y partí por el Ministerio de Transportes, pero me dijeron en comunicaciones que ellos solo veían transporte público así que debí averiguar en una municipalidad, entre medio ingresé a la página del Congreso y efectivamente hablaba del tema pero no me dejaba tranquila porque era del 2013 ¿y si entre medio había cambios y no había encontrado eso?

Seguí con mis llamadas a una municipalidad grande y donde seguro se habrían enfrentado al tema más de una vez por que se ve mucha moto en sus calles, pero no me fue bien. La persona que atendió en la Dirección de Tránsito era muy amable pero no tenia los datos. Comentó que el jefe del área no estaba pero que llamara al día siguiente para tener el dato. Y así fue, llamé al día siguiente y al subsiguiente, y una vez más. Pero el jefe de la Dirección de Tránsito “no estaba”.

Y ahí me quedé con mis dudas y sin moto, por que por ningún motivo circulo en la calle sin saber si me voy a ir presa por no tener permiso ni patente… ¿y si los necesito a pesar del que los vendedores autorizados dicen que no? Vivo en Chile el tiempo suficiente (desde que nací) para conocer de nuestra natural picardía y que hay argumentos de ventas que no siempre se ajustan a las reglas.

Pero más allá de la anécdota, lo que me inquietó fue el saber que si alguien tiene el real interés de ayudar a descongestionar y descontaminar por ser coherente con su estilo de vida, no hay apoyo ni fomento real para que se liberen nuestras calles de vehículos en horas puntas. Sé que nuestras autoridades están ocupadas en otros temas, pero este hace rato ya es un tema país, porque descontaminar a estas alturas ya es cosa de sobrevivencia.

Comentarios

comentarios