De pasear junto a un rebaño de ovejas en la Provenza Francesa a piloto de competiciones. De niño con aspecto tímido y gafitas redondas a Adonis del siglo XXI. Pierre Casiraghi se ha transformado a sus 27 años en un hombre que cada vez acapara más titulares. No tiene título de príncipe pero es el joven royal mejor posicionado, por delante de Carlos Felipe de Suecia, Harry de Inglaterra y su propio hermano, Andrea, el hasta ahora príncipe de Mónaco.

El palacio Grimaldi no lo ha confirmado pero los medios europeos aseguran que se casará a finales de julio con Beatrice Borromeo. Pierre es el menor de los tres hijos de Carolina de Mónaco y su amado pero trágicamente fallecido Stefano Casiraghi. Será quien menos recuerdos tenga de su padre, pues tan sólo tenía tres años cuando el segundo marido de la princesa murió en alta mar, pero hoy es su copia gemela.

Primero físicamente. De los dos varones de la pareja no sólo es el más parecido sino que es idéntico: mismo corte y color de pelo, mismas facciones, mismo aire. Y ha sido inesperado porque de pequeño era un niño debilucho y sólo Andrea despuntaba a joven atractivo. Pero Stefano era mucho Stefano, y las greñas que a veces luce el primogénito han acabado otorgándole el título de guapo al segundo.

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De los dos hermanos es también el más apasionado por los deportes de aventura, la gran afición de su padre. Sobre todo en el mar, algo que seguramente no le hará mucha gracia a su madre. Entre sus proezas destacan cruzar el Atlántico en diez días. También le gusta, como buen Grimaldi, el mundo del motor. El año pasado participó en la Copa Scirocco, una carrera anual que organiza la marca Volkswagen con sus coches más eco. También es un gran amante de los autos clásicos.

Tras la muerte de Stéfano en 1990, una desolada Carolina se mudó a la Provenza para recuperarse en un ambiente más tranquilo que el glamoroso Montecarlo. Andrea, Charlotte y Pierre asistieron a la escuela pública, participaban en las romerías locales y sólo aparecían para las fiestas de guardar del Principado.

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La falta de una figura paterna la suplió su propia madre, su tío —el hoy príncipe soberano Alberto— y Vincent Lindon, el actor francés que consoló a Carolina en el campo. A finales de los noventa llegó Ernesto de Hannover, el tercer marido de la princesa, pero a los hermanos nunca les gustaron mucho las salidas de tono de su padrastro.

Aún con todos ellos parece que creció con el recuerdo de su padre muy presente. Carolina, de hecho, nunca ha roto lazos con los Casiraghi, de origen genovés. Prueba de ello es que tras mudarse a París con su madre y su nueva familia, escogió Milán para sus estudios universitarios, a diferencia de sus hermanos mayores, que se quedaron en la capital francesa. “Pierre es, sin duda, el más italiano de los tres Casiraghi”, afirma para CARAS Michela Auriti, la jefa de redacción de Oggi, la famosa revista del mismo país. “Y para los italianos esto es un motivo de orgullo”.

En Milán asistió a la prestigiosa Universidad Bocconi, donde cursó Economía y Empresariales. Al finalizar, y a diferencia de Andrea, que parece que se dedica a disfrutar del dolce far niente, Pierre regresó a Montecarlo y se puso a trabajar en la empresa de su padre, Engeco, junto a su tío Marco, “cosa especialmente importante para la abuela nonagenaria Fernanda Casiraghi”, nos dice Michela.

Ahora bien, Pierre es igual de bon vivant que su hermano. Toca el saxo como su abuelo Rainiero de Mónaco, pero también sabe lo que es una buena juerga. En Milán dicen que cerraba los pubs cercanos al campus universitario y tenía acceso libre a los espacios VIP de los clubes más exclusivos.  Su actual pandilla la forman los nuevos cachorros del jet-set internacional: Stavros Niarchos III, nieto del mítico armador del mismo nombre y ex de celebridades como Lindsay Lohan y Paris Hilton; Vladimir Restoin Roitfeld, hijo de la influyente estilista francesa Carine Roitfeld; y Andy Valmorbida, otro italiano de familia bien.

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Su relación con Borromeo habría partido en 2008, en las aulas de Bocconi, donde ella estudió Economía y Derecho. Dos años mayor que su prometido, ella es del prototipo de Pierre —se estima que su relación comenzó en 2008, tras coincidir en las aulas de Bocconi—.  Por parte de padre pertenece a una de las familias aristocráticas más importantes de Italia – “la perla de la nobleza milanesa”, los describe Michela – y su familia materna, los Marzotto, son una de las más ricas gracias a su imperio textil. Además tiene ese punto que la hace atractiva a ojos de su novio, es periodista y va de persona normal. Ha dicho que la aristocracia es algo anacrónico y en sus primeros derroteros como reportera atacaba sin pelos en la lengua a Berlusconi: “Trata a las mujeres como muñecas inflables”, dijo una vez.  

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Aquello fue antes de empezar a salir con Pierre. Ahora trabaja en Il Fatto Quotidiano, un periódico independiente y progresista, ha colaborado en Newsweek y está elaborando un documental sobre las mujeres en la mafia calabresa. “Es muy inteligente, muy vital y muy chic. Una muchacha ‘no convencional’”, opina su colega de profesión. Presume de mantenerse con su sueldo pero se presenta con modelazos en las fiestas porque “me los prestan las casas de moda o se los robo a mi madre, que es estilista”, ha confesado.

También ha dicho que el hecho de que sus hermanastras se hayan casado con el presidente de la Fiat, un príncipe Von Furstenberg y un petrolero “es pura casualidad. Yo podría casarme con un mecánico”. Ya, pero al final lo hace con un Grimaldi. Eso sí, la pareja nos ha regalado las imágenes más románticas de la nobleza europea en los últimos años. Sus apasionados besos en público, las originales coreografías de sus bailes, sus miradas, sus caricias son auténticos y espontáneos. Ni hablar del glamour de sus looks a lo Belle Epoque. 

“Realmente hacen una hermosa pareja y su boda es el evento más esperado”, dice la jefa de redacción de Oggi. En Mónaco también lo están deseando. “Beatrice tiene una gran relación con Carolina”, afirma Michela. De hecho, en el último Baile de la Rosa los Grimaldi no sólo invitaron sino que compartieron foto oficial con la madre de la novia y una de sus hermanas. Según lo publicado, la boda civil será en el Principado a finales de julio y la religiosa a principios de agosto en las islas Borromeo, un paraíso en el norte de Italia donde han contraído matrimonio todos los hermanos. Lo que es seguro es que será muy fashion“Beatrice le dará luz a Montecarlo. Sobre todo ahora que Charlotte hace de madre a tiempo completo”, opina la periodista. El futuro esposo, por su parte, ya ha eclipsado a su hermano Andrea y a su tío Alberto”. El reinado de Pierre ha empezado.