Hoy vemos que muchas empresas usan sellos y aseguran que cuentan con certificaciones que las autorizan a llamarse sostenibles, eco, verdes o lo que sea. Con tanto sello los que desconocemos a las empresas certificadoras tenemos dos caminos, nos apabullamos ante el desconocimiento o francamente no les creemos tanta maravilla.

Para aclarar un poco el tema de las tan de moda certificaciones les cuento que una de las más frecuentes en Chile es la Leadership in Energy and Environmental Design (LEED). De seguro la habrán visto más de alguna vez en una construcción. La entrega el Green Building Council de Estados Unidos, un consejo que se encarga de la construcción sustentable. La certificación es voluntaria y su entrega depende del cumplimiento de una serie de requisitos básicos, por ejemplo, la orientación que tendrá la construcción ya que con esto se aprovecha mejor la luz natural además de considerar el uso de energías alternativas. Se utiliza para todo tipo de construcción, incluyendo las remodelaciones.

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Otra de las que usualmente vemos es la relacionada a las certificaciones forestales. Está en revistas, etiquetas, cuadernos y en varios artículos más. Se trata del sello PEFC, Programme for the Endorsement of Forest Certification –Programa de reconocimiento de Sistemas de Certificación Foresta– un sistema de certificación forestal constituida a nivel internacional en 1999 que busca que se realice una gestión sostenible de los bosques. Esta entidad no gubernamental entrega normativas para el cumplimiento de esto a nivel internacional.

También, y a nivel mundial, hay sellos que garantizan el comercio justo. En otras palabras, que los productos sean orgánicos. La Unión Europea es abundante en ellos.

Algunos con o sin sello pretenden mostrar a la ciudadanía su interés por entregar mejores productos y servicios, ya sean siendo amigos del medioambiente o más saludables. Uno de los que va por este camino es el gigante suizo de la industria alimenticia Nestlé, quien anunció recientemente que retirará colorantes y sabores artificiales de las líneas que circulan en Estados Unidos. Propuso como fecha fines de este año y “sin alterar la calidad ni el precio”. Aunque la iniciativa está lejos de llegar a nuestro país es un hecho que sirve como antecedente para comenzar , y seguir, con estos cambios que implican a la larga una mejor calidad de vida

Por este lado del planeta conocemos pocos. Sería bueno comenzar a ubicar los que verdaderamente sirven para algo y así exigirlos más.

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