Hasta hace unos pocos años una de las preocupaciones de los padres era la cantidad de horas que los niños pasaban frente al televisor, ahora esa preocupación se trasladó hacia los gadgets tecnológicos.

¿A qué edad los menores deberían comenzar a usar un teléfono móvil? ¿Cuánto tiempo es aconsejable que estén expuestos a las nuevas tecnologías?

En Chile aún este tema es una preocupación a nivel de padres y de colegios pero en sociedades más tecnologizadas, como las de Asia, se convirtió en un asunto de política pública, luego de que se registraran casos reportados de “adicción a internet” y aparecieran clínicas que ofrecen tratamientos. 

Taiwán anunció una ley que aplicará una multa de US$ 1.600 a padres cuyos hijos sufran daños sicológicos o físicos por el uso excesivo de tecnología. La iniciativa es una norma que se agregó a la ley de protección de niños y adolescentes que regula el consumo de alcohol, drogas y tabaco, y ahora también el de dispositivos tecnológicos.

Aun así, esto no resuelve el problema de fondo que consiste en esclarecer cuál es el uso razonable de internet, teléfonos, tablets y computadores.

En ese sentido, es la Academia Norteamericana de Pediatría la que ha dado algunas luces. El organismo recomienda que los niños no sobrepasen las dos horas de exposición y que los menores de dos años no tengan contacto con aparatos tecnológicos. Además, sugiere a los padres poner reglas claras de uso para todos los miembros de la familia, como no usar los teléfonos mientras se come y no permitir el uso de internet en las habitaciones de niños y adolescentes. 

De acuerdo a sus estudios en territorio norteamericano, la academia señala que los menores de ocho años pasan unas seis horas diarias en promedio entre diferentes pantallas —smartphones, tablets, computadores, televisión—. Los adolescentes, en tanto, ocupan en promedio unas 11 horas al día, por lo que se hace urgente ordenar el uso de la tecnología.

Lo ocurrido en Taiwán no es un hecho aislado. En China y en Corea del Sur también están buscando soluciones para combatir el uso excesivo de la tecnología. Las autoridades chinas decidieron poner manos a la obra luego de que se registraran muertes por el uso indiscriminado de internet. En tanto, las autoridades coreanas barajan la posibilidad de que los torneos de e-sports se regulen de la misma manera que se hace con sustancias adictivas como el alcohol y las drogas. Si bien estas experiencias parecen muy distantes de la realidad chilena, al menos sirven para reflexionar sobre el rol que le damos a la tecnología y el uso de nuestro tiempo.