Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en nuestro país el porcentaje de mujeres en edad activa que lideran emprendimientos en etapas iniciales aumentó considerablemente en los últimos 12 años, pasando de un 8% en 2005 a un 20% en 2017.

Poniendo este dato en contexto, lo que se observa es que en nuestro país habría 7 mujeres emprendedoras por cada 10 hombres que emprenden. Si bien seguimos observando una brecha de género, son cada vez más mujeres subiendo a este carro. ¿Es esta una noticia positiva? Es aquí cuando hay que detenerse a observar estas nuevas empresas.

Existen emprendimientos motivados por necesidad, donde el emprendedor decide iniciar un nuevo negocio porque no pudo emplearse en el mercado laboral. Estos emprendedores que se ven forzados a iniciar un negocio por motivos de supervivencia, se caracterizan por tener un bajo potencial de crecimiento y limitada proyección en el tiempo. También se observan emprendimientos de alto impacto, aquellos que reconocieron una oportunidad en el mercado y crearon su negocio para dar una solución innovadora al problema visualizado, generando productos y procesos con un alto nivel de desarrollo . La diferencia en lo que se entiende por emprendimiento por necesidad, tanto para hombres y mujeres, es bastante sutil. Sin embargo, ocurre que los emprendimientos de mujeres que se inician por necesidad tienen una mayor permanencia en el tiempo que los de los hombres, y potencialmente mayor impacto en la economía. Los datos del GEM indican que un tercio de las mujeres se declaran motivadas por necesidad, pero un punto muy interesante es que lo que entienden las mujeres emprendedoras por necesidad es distinto a lo que entienden los hombres.

Los que declaran emprender por necesidad es porque estaban buscando trabajo y no encontraron; las mujeres, en cambio, señalan que no encuentran trabajos que cumplan con sus necesidades. Concluyo que, dado que el mercado laboral es poco flexible y amigable para mujeres, decidimos formar parte de él a través de emprendimientos. Creo que es una muy buena noticia que más mujeres se inicien en este camino, pues toman el control de su desarrollo profesional e impactan socialmente a su comunidad: ellas son nuestras Mujeres Influyentes. ¿Otra razón? Es justamente el emprendimiento, el mecanismo a través del cual logran generar ingresos e influir en sectores donde a través de un trabajo remunerado no podrían hacerlo en todo su potencial.

 

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